La UCR pide tratar los balances en el Concejo y realizar una auditoría externa del Municipio

Denuncian que desde 2015 los documentos económicos son aprobados de manera automática

Miguel Maceda se desempeña como tribuno de Cpor la oposición. 

 

La Unión Cívica Radical emitió en las últimas horas un duro documento en el que demanda que el tratamiento de los balances económicos de la Comuna se efectúen en el ámbito legislativo, pero además consideran necesaria la realización de una auditoría externa al Municipio para brindar “claridad sobre el gasto municipal”.

En el escrito, los radicales recuerdan que el tratamiento de los balances remitidos por el Ejecutivo se debe efectuar de manera anual, aunque de no llevar adelante dicho trámite administrativo se consideran aprobados de manera automática, “lo cual viene ocurriendo desde que Martín Gill es intendente, a partir de 2015, y la reiteración de esta modalidad se considera una “falta grave” en nuestra Carta Orgánica”, insisten.

Ante ello, aclaran que desde el bloque opositor presentaron una ordenanza para reglamentar lo que ellos consideran una “falta grave” y a su vez “imponer una sanción económica para estos casos de incumplimiento” aunque no tuvo acompañamiento la medida porque “la mayoría oficialista se niega a tratarla para poder seguir burlando las reglas sin consecuencias”, reflejaron.

De igual manera, aclararon que ante esta situación “citamos ante el Concejo Deliberante a la secretaria de Economía, contadora Lucarelli, para dar precisiones sobre los balances, a la vez que nuestro tribuno de Cuentas de la oposición, el contador Miguel Maceda investigó exhaustivamente y brindó valiosa información en la cual se sustenta su afirmación sobre la necesidad urgente de una auditoría externa al municipio”.

El pedido de efectuar dicha auditoría, según entienden desde la UCR, apunta a poder “desentrañar las cuestiones confusas, ambiguas y oscuras del gasto municipal” y citan como ejemplo “el destino que se le dio al dinero que se había recibido para obras céntricas y se utilizó en otros rubros indeterminados, la falta de equipamiento y maquinarias que sufre el municipio, o el hecho de que el 71% del presupuesto total del municipio (incluyendo los recursos que recibe de Provincia y Nación) se gastan en pagar personal a causa de una planta política extremadamente superpoblada”.

Pero también hablan de un “gasto inmenso (más de 450 millones de pesos) en sostener cooperativas de trabajo en un municipio que hace décadas tiene todos sus servicios públicos privatizados y adjudicados a otras empresas”. Y siguen enumerando: “Aumento del pasivo, aumento del endeudamiento, juicios perdidos con cifras millonarias a pagar por el municipio, etc.”.

Por ello consideran necesario –e insisten nuevamente- en que los balances deben ser tratados por el Concejo Deliberante “como indica la ley, y apoyamos por completo el pedido de nuestro tribuno de Cuenta sobre la necesidad de una auditoría externa para brindar claridad sobre el gasto municipal”.