“Nos hacen sentir recaudadores de impuestos para el gobierno”
Lo dijo el titular de la ESSO del centro, Guillermo Martoglio, al recordar que más del 70% del combustible sustenta ese precio en las tasas. El aumento de la nafta se hizo sentir en las estaciones de servicio de la ciudad
“La nafta aumentó a las doce. Por eso ya no se más ve nadie” -comenta un playero de la ESSO de Santa Fe y Alem, cuando el reloj ya marcó el mediodía- El fuerte fue anoche y esta mañana”.
Y acto seguido, nos hace pasar a las oficinas. Allí aguarda Guillermo Martoglio, quien lleva adelante la estación desde hace más de 30 años.
“El aumento fue de un 5 por ciento para las naftas super y para las premiums. La nafta súper pasó de unos 31 a unos 33 pesos y la premium, cuesta unos 36”.
-¿Cómo repercutió esta suba en las ventas?
-Pasa lo de siempre; la gente trata de resguardarse con algunas cargas previas pero lo cierto es que cada día es más difícil llenar un tanque.
-Hacía mucho que no se veían tantos aumentos seguidos ¿no?
-Así es. Después de muchísimos años los hemos vuelto a ver; desde fines de los ´80 o principio de los ´90 que no había nada igual.
-¿Los autos están volviendo al gas?
-El gas vuelve a ser alternativa para aquel que debe usar su vehículo de forma intensiva o como modo de ingreso; ya sea como taxi, flete o remis. A esos, les sigue conviniendo el gas.
-¿Por qué en Argentina tenemos unas de las naftas más caras del mundo?
-No lo sé; no soy economista ni formador de precios. Pero lo que te puedo decir es que más del 70 por ciento del valor del combustible es de impuestos. La carga impositiva es tremenda y hace casi inviable este negocio. En definitiva, nos hacen sentir recaudadores de impuestos para el gobierno, tanto nacional como provincial.
-¿Cómo es esto?
-Quiero decir que los márgenes de ganancia son cada vez más chicos. Pagamos todos los impuestos, desde los municipales a los provinciales con ingresos brutos incluidos, y los nacionales como el impuesto a la transferencia del combustible y el IVA. Los costos de cada actividad se van incrementando y todo se complica.
El ideal de las petroleras versus la realidad del bolsillo
Roberto Moro lleva adelante la única estación Axion Energy de la ciudad, ubicada en calle Buenos Aires y ruta pesada; y la primera pregunta es cómo ha impactado el aumento en su playa.
“Ha habido una merma, evidentemente. Cualquier aumento en cualquier producto produce una merma. Y si bien es cierto que al combustible uno lo necesita, también es cierto que uno evita hacer un viaje innecesario o trasladarse a visitar un pariente. Todo lo que sube hace que nos cuidemos, como la luz o el gas. Y eso que los aumentos siguen atrasados...
-¿Cómo?
-Las petroleras pedían un aumento mayor, por la variación del dólar y el barril de crudo en el mundo. Según ellos, el precio del combustible está atrasado en un 15 o en un 20 por ciento. Pero imaginate lo que hubiera pasado si todo ese aumento se hubiera dado de golpe...
-Sin embargo, la nafta seguirá subiendo ¿no?
-Es muy probable que el mes que viene vayan aumentando un 3, un 5 o un 7 por ciento hasta llegar, en algún momento, al ideal.
-Y ese ideal sería la muerte del pueblo argentino ¿no?
-¡No! Hablo de lo ideal para las petroleras, no para el bolsillo de la gente... (risas)... Esa es la diferencia...
-¿Hubo más venta de combustible en los últimos días?
-Sí, porque la demanda aumenta cuando el rumor crece. La gente llena el tanque y trata de no desembolsar después. Pero lamentablemente no podés cargar más de lo que ocupa el tanque ¿no?
“Premium plus carum”
Hace 31 años que José trabaja en la Shell de Santa Fe y General Paz, y ahora es el playero encargado.
“Hasta ahora el combustible no aumentó, y eso que ya son más de las doce... Pero a lo mejor nos llegue la información de un momento a otro y tengamos que remarcar” comenta.
Ha de ser por eso que dice José, que en la playa hay una cola considerable: Nafta Súper $31.68; Nafta Power $35.99, GNC $16.89 y gasoil $27.62. Tales son los guarismos del cartel que, acaso a estas horas del martes, ya sean el pasado perfecto; inscripciones egipcias que ya nadie se ocupa de leer.
Por su parte, en la YPF de San Juan y Alem los playeros comentan que la nafta ya aumentó. Y a pesar de eso, los números son casi idénticos a la pizarra de la competencia: 31.27 la Nafta Súper y 36.28 la Infinia.
El mes de julio arrancó con un aumento. Y a pesar de su histórica accesibilidad, YPF subió un 5 por ciento cuando estaba previsto que fuera un 3 por ciento.
Conclusión para los melancólicos de la economía y los arqueólogos del petróleo crudo: hay que fotografiar cuanto antes la piedra roseta de los actuales carteles de las gasolineras. Según estimaciones, en pocos días serán el pasado absoluto. Una ilegible piedra roseta en irrisorios jeroglíficos baratos.
Iván Wielikosielek. Redacción Puntal Villa María.
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Y acto seguido, nos hace pasar a las oficinas. Allí aguarda Guillermo Martoglio, quien lleva adelante la estación desde hace más de 30 años.
“El aumento fue de un 5 por ciento para las naftas super y para las premiums. La nafta súper pasó de unos 31 a unos 33 pesos y la premium, cuesta unos 36”.
-¿Cómo repercutió esta suba en las ventas?
-Pasa lo de siempre; la gente trata de resguardarse con algunas cargas previas pero lo cierto es que cada día es más difícil llenar un tanque.
-Hacía mucho que no se veían tantos aumentos seguidos ¿no?
-Así es. Después de muchísimos años los hemos vuelto a ver; desde fines de los ´80 o principio de los ´90 que no había nada igual.
-¿Los autos están volviendo al gas?
-El gas vuelve a ser alternativa para aquel que debe usar su vehículo de forma intensiva o como modo de ingreso; ya sea como taxi, flete o remis. A esos, les sigue conviniendo el gas.
-¿Por qué en Argentina tenemos unas de las naftas más caras del mundo?
-No lo sé; no soy economista ni formador de precios. Pero lo que te puedo decir es que más del 70 por ciento del valor del combustible es de impuestos. La carga impositiva es tremenda y hace casi inviable este negocio. En definitiva, nos hacen sentir recaudadores de impuestos para el gobierno, tanto nacional como provincial.
-¿Cómo es esto?
-Quiero decir que los márgenes de ganancia son cada vez más chicos. Pagamos todos los impuestos, desde los municipales a los provinciales con ingresos brutos incluidos, y los nacionales como el impuesto a la transferencia del combustible y el IVA. Los costos de cada actividad se van incrementando y todo se complica.
El ideal de las petroleras versus la realidad del bolsillo
Roberto Moro lleva adelante la única estación Axion Energy de la ciudad, ubicada en calle Buenos Aires y ruta pesada; y la primera pregunta es cómo ha impactado el aumento en su playa.
“Ha habido una merma, evidentemente. Cualquier aumento en cualquier producto produce una merma. Y si bien es cierto que al combustible uno lo necesita, también es cierto que uno evita hacer un viaje innecesario o trasladarse a visitar un pariente. Todo lo que sube hace que nos cuidemos, como la luz o el gas. Y eso que los aumentos siguen atrasados...
-¿Cómo?
-Las petroleras pedían un aumento mayor, por la variación del dólar y el barril de crudo en el mundo. Según ellos, el precio del combustible está atrasado en un 15 o en un 20 por ciento. Pero imaginate lo que hubiera pasado si todo ese aumento se hubiera dado de golpe...
-Sin embargo, la nafta seguirá subiendo ¿no?
-Es muy probable que el mes que viene vayan aumentando un 3, un 5 o un 7 por ciento hasta llegar, en algún momento, al ideal.
-Y ese ideal sería la muerte del pueblo argentino ¿no?
-¡No! Hablo de lo ideal para las petroleras, no para el bolsillo de la gente... (risas)... Esa es la diferencia...
-¿Hubo más venta de combustible en los últimos días?
-Sí, porque la demanda aumenta cuando el rumor crece. La gente llena el tanque y trata de no desembolsar después. Pero lamentablemente no podés cargar más de lo que ocupa el tanque ¿no?
“Premium plus carum”
Hace 31 años que José trabaja en la Shell de Santa Fe y General Paz, y ahora es el playero encargado.
“Hasta ahora el combustible no aumentó, y eso que ya son más de las doce... Pero a lo mejor nos llegue la información de un momento a otro y tengamos que remarcar” comenta.
Ha de ser por eso que dice José, que en la playa hay una cola considerable: Nafta Súper $31.68; Nafta Power $35.99, GNC $16.89 y gasoil $27.62. Tales son los guarismos del cartel que, acaso a estas horas del martes, ya sean el pasado perfecto; inscripciones egipcias que ya nadie se ocupa de leer.
Por su parte, en la YPF de San Juan y Alem los playeros comentan que la nafta ya aumentó. Y a pesar de eso, los números son casi idénticos a la pizarra de la competencia: 31.27 la Nafta Súper y 36.28 la Infinia.
El mes de julio arrancó con un aumento. Y a pesar de su histórica accesibilidad, YPF subió un 5 por ciento cuando estaba previsto que fuera un 3 por ciento.
Conclusión para los melancólicos de la economía y los arqueólogos del petróleo crudo: hay que fotografiar cuanto antes la piedra roseta de los actuales carteles de las gasolineras. Según estimaciones, en pocos días serán el pasado absoluto. Una ilegible piedra roseta en irrisorios jeroglíficos baratos.
Iván Wielikosielek. Redacción Puntal Villa María.
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