Detienen al hijo y al exesposo de Natalia
El fiscal de Instrucción de Feria, René Bosio, confirmó anoche, minutos antes de las 21, en conferencia de prensa, que la causa por el homicidio de la comerciante villanovense Natalia Rosa Mariani (48), perpetrado el jueves 28 de diciembre, cuenta con dos detenidos que son de su círculo íntimo: su hijo y su exesposo, Gino y Hernán Ferrari.
Ante los medios de prensa, el magistrado a cargo de la investigación indicó que el más chico de los Ferrari sería -por estas horas- quien habría dado muerte a la mujer, todo en el marco de un presunto hecho de robo que todavía es materia de investigación, y en el que también habría participado la anterior pareja de Natalia, Hernán, quien ayer fue arrestado como supuesto partícipe necesario del delito de robo calificado.
Sobre Gino, en tanto, pesa la imputación de homicidio doblemente calificado por el vínculo y criminis causa, se precisó.
“Una investigación sumamente compleja”
Bosio reconoció que la investigación del hecho criminoso fue y es “sumamente compleja”. Y luego se aventuró a explicar los motivos.
En primer lugar, se encargó de enumerar todas las dependencias y áreas de la Justicia y la Policía que trabajaron durante estos 13 días en el esclarecimiento del crimen.
En ese sentido, contó que desde el primer momento la Fiscalía convocó a efectivos de la División Investigaciones de la Departamental General San Martín, a uniformados de las divisiones Homicidios e Investigación Operativa (DIO) de la Policía Judicial, como así también al personal de la Policía Científica de la Delegación Villa María, todo en procura de dar con los autores de este lamentable suceso.
Bosio mencionó que, como primera medida, “se procedió a la preservación del lugar del suceso a los fines de poder realizar los relevamientos técnicos correspondientes, como así también se efectuó un exhaustivo análisis de todo el material fílmico de las cámaras de seguridad públicas y privadas de las inmediaciones del domicilio de la señora Mariani”.
Sobre ese ítem, puso en conocimiento de los medios que llegaron a analizarse “más de mil horas de filmaciones”, material que fue recolectado de una treintena de cámaras.
Asimismo, precisó que en este tiempo también se avanzó en recolectar un sinnúmero de entrevistas, realizadas tanto a los vecinos de la víctima como a sus conocidos y familiares.
Cuando mencionó que se trataba de una investigación “sumamente compleja”, se refería a que también se requirió el análisis de una importante cantidad de comunicaciones telefónicas, tanto de mensajes como de llamadas.
Las averiguaciones, según estableció, también involucraron la tarea fundamental de las áreas de Grafocrítica y Química legal de la Policía Judicial de Córdoba, dependencias que llevaron a cabo diversos peritajes mediante técnicas lumínicas de última generación buscando dar con posibles rastros de sangre y otros fluidos técnicos, material que fue recolectado en la vivienda de Natalia, ubicada sobre calle 9 de Julio 1088.