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A pesar de la pandemia y en un contexto diferente, el 31 de julio regresa la NBA

Alejandro Pérez es uno de los periodistas de referencia a la hora de hablar de básquet y lo hizo en exclusiva para Puntal sobre la vuelta de la acción en los Estados Unidos, además de lo que sucede en nuestra Liga Nacional.

El jueves 12 de marzo fueron los últimos juegos del mejor básquetbol del mundo. Con dos equipos como Los Angeles Lakers y Milwaukee Bucks en el oeste y este, respectivamente, como los de mejor andar, en franquicias lideradas por Lebron James y Giannis Antetokoumpo. Apellido difícil el del gringo de ascendencia nigeriana llamado a ser el futuro grande de la NBA.

Orlando pasó a ser el lugar de los EE.UU. con menos casos de coronavirus y, aprovechando las instalaciones de Disney World, con un inmenso complejo hotelero con 24 mil habitaciones y un espacio exclusivo de 1300 metros cuadrados, allí estarán las 22 franquicias para definir el futuro de la temporada 2019/2020.

Alejandro Pérez es una de las voces más indicadas en la Argentina para hablar de básquet y, en exclusiva para Puntal, analiza el futuro de la NBA y la situación de la Liga Nacional, entre otras cuestiones.

“No me sorprende que se haya trabajado para un regreso porque acá hay un motivo fundamentalmente económico. Las ligas, sobre todo la NBA, donde el negocio es tan grande y hay tanto dinero en juego van a tratar de salvar una parte de la temporada. Ya esta será una temporada negativa para ellos desde lo económico, pero van a tratar de que el impacto sea lo menor posible; entonces vuelven a jugar, hay que asumir compromisos con los derechos de televisión. Eso es uno de los principales ingresos de la competencia, de ahí que van a tratar de salvar parte de esos ingresos, por eso se juegan los partidos de etapa regular. Va a jugar cada equipo ocho partidos, porque hay que tratar de cumplir con ese contrato y que les genere más ingresos. El estado de Florida está en una situación bastante buena dentro de un panorama complicado que vive los Estados Unidos en general, pero estas últimas semanas la situación se ha puesto complicada en Orlando y sigue la incógnita de qué va a pasar. Uno imagina que, por la estructura que tiene la NBA y por las posibilidades económicas, los recaudos que se van a tomar serán muy grandes. Se jugará en una situación bastante segura pero dentro de una situación general que se desconoce en sus detalles y en la que uno nunca sabe si todas esas medidas alcanzarán para que alguno de los protagonistas no termine infectado. Esa es la gran incógnita, pero tienen que salir a completar parte de la temporada como sea”, precisa.

-En lo deportivo esto les frenó el impulso a Los Ángeles Lakers y Milwaukee Bucks en el oeste y el este, respectivamente, ¿considerás que puede aparecer alguna sorpresa?

-El camino hasta que se suspendió la fase regular, con lo que había pasado y lo que mostraron Milwaukee en el este y los Lakers en el oeste era muy sólido y, si nos quedamos con esa última imagen, eso es lo que debería pasar en términos lógicos. Pero en las ligas en las que se regresó a jugar con este sistema en el cual ya no hay locales o visitantes y no existe más esa ventaja las experiencias que pudimos ver en donde se retomó el torneo, como Alemania o España, en ambos lados los principales favoritos se cayeron. La situación anima a no hablar de favoritismo porque con este sistema puede pasar cualquier cosa. La imagen que dejaron en el último momento los Lakers y los Bucks fue de solidez, veremos si lo pueden repetir con un esquema de competencia totalmente diferente.

-¿Cómo ves la situación en el país con la Liga Nacional y los torneos de ascenso?

-Me parece que nadie está exento de salvarse de esta crisis, que va a ser, además de sanitaria, económica y habrá que ver qué pasa cuando se reanude. Por algunas cosas que escucho de la Asociación de Clubes, la idea es volver con la misma estructura, cantidad de equipos y forma de disputa; yo no sé si podrá concretarse por cómo va a quedar la situación general, primero desde lo sanitario, después desde lo económico. No sé si los veinte equipos que jugaban hasta la suspensión del torneo van a estar para arrancar la próxima temporada. Tengo la sospecha de que no, pero ojalá que estén todos y todos rozagantes desde lo económico, creo que no van a poder. Primero habrá que ver cómo se sobrelleva esta epidemia de acá a los próximos meses y cómo quedamos si se puede sobrellevar con menos efectos e infectados y más controlados. No sé tampoco si será con el sistema anterior. Todo indica que sería a estadio cerrado, hay que ver. Porque no es lo mismo la situación en el interior del país que en el Gran Buenos Aires y Capital; hablan de que algunos equipos, como Lanús, quieren comprar plaza en la Liga Nacional. Si vos tenés cuatro o cinco equipos en una zona con problemas sanitarios muy grandes, no sé si estarán en condiciones de arrancar la temporada, hoy es todo incierto.

-Uniendo el básquet argentino con la NBA, si te pregunto por Leandro Volmaro, argentino del FC Barcelona de sólo 20 años con un futuro prometedor, ¿qué podés decir?

-Es un chico que todavía está en edad de formación; tiene apenas 20 años, es clase 2000, no terminó de completar su etapa formativa, todavía tiene que seguir aprendiendo a jugar al básquet. Mostró que tiene condiciones, es un jugador bastante versátil que con la talla que tiene, de casi dos metros, puede jugar en las tres posiciones del perímetro. Parece que en Barcelona la posición de base es donde lo quieren acomodar, pero puede jugar de escolta o alero y con las características de jugador para desempeñar el básquetbol que se viene ahora, que ya se empezó a jugar sin posiciones tan estáticas o definidas como era hasta hace un tiempo, y entre el uno (base) y el dos (escolta) no hay mucha diferencia, ni entre el tres (alero) y el cuatro (ala-pívot). Es muy versátil y al equipo en el que esté le va a permitir muchas variantes con él en cancha.

-¿Qué pensás que pasa por la cabeza de Luis Scola de cara a los Juegos Olímpicos de 2021?

-No sé ahora en estas últimas semanas qué pensará. Cuando arrancó el año él se había puesto como objetivo llegar tranquilamente a los Juegos Olímpicos, descuento que aún con este cambio él mantendrá su objetivo, porque es una persona que ha basado su carrera deportiva en desafíos, que asumió de acuerdo a lo que le proponía la competencia donde él estaba o desafíos que el decidió tomar buscando ver hasta dónde podía llegar, eligiendo experiencias de vida o competitivas nuevas. Me imagino que va a querer llegar hasta el año que viene y hacer el último esfuerzo, que también le va a permitir entrar en la historia del básquet olímpico con cinco juegos. Eso me parece que lo llena, lo gratifica y va a querer conseguir o llegar a esos logros que él se puso. Yo lo veo un año más asumiendo compromisos y con el esfuerzo y el profesionalismo que tuvo siempre para llegar a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

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