“Seguimos avanzando y esta marea de mujeres ya no se va a frenar”
Agrupaciones femeninas se autoconvocaron ayer en Plaza Centenario para plegarse a la marcha nacional “Ni una menos”. Minutos antes de los discursos, algunas referentes dejaron su punto de vista, reclamos y anhelos
Pañuelos verdes y banderas rojas se despliegan en la plaza. Y acasoese cromatismo no sea capricho ni casualidad. Porque se ha dado cita el enojo y la tolerancia. La sangre perdida y la savia revivida. La cólera animal y el humano reclamo. La lucha y la esperanza. Unas chicas pintan cajas de cartón. Dicen “Ni una menos”, “No quiero ser princesa”; “El patriarcado se va a acabar”, “Piquetera mata galán”... Otras se pintan entre sí para una guerra de paz esmeralda. Rostros delicados que se vuelven casi bélicos. Madres que se convierten en jefas de manada. Estudiantes que devienen amazonas y guerreras.
Al principio son cien y después doscientas, más tarde trescientas, y luego cuatroscientas. Y al final de la noche serán más de quinientas. La mayoría son mujeres, claro. Pero también hay hombres. Y todos marchan como cada tres de junio, en apoyo a la causa.
Previamente este medio tuvo la oportunidad de entrevistarse con algunos colectivos de mujeres. Hete aquí lo que dejaron.
Seguir luchando por más que se apruebe la ley
El Foro de Mujeres de Villa María se congrega desde el año 2015. Y al decir de Leticia Forconi, una de sus principales referentes, “somos una especie de multisectorial, ya que varias venimos de otras organizaciones sindicales, como yo, que pertenezco a la Corriente Clasista y Combativa. Pero también es una asamblea muy amplia ya que también hay trabajadoras, estudiantes y universitarias que decidieron apoyar los reclamos de cada 3 de junio.
-¿Por qué marchan hoy?
-La consigna sigue siendo la misma: “Ni una menos: Vivas y libres nos queremos”. Pero este año no podemos negar que la marcha se ha teñido con la discusión del Congreso, que la semana que viene discutirá si se aprueba o no la ley del aborto legal.
-¿Y cuáles son los otros reclamos?
-Sobre todo la declaración de emergencia a nivel nacional para que el Estado designe un mayor presupuesto. Y que ese dinero se use en la prevención de femicidios. También reclamamos por los derechos laborales, ya que la situación social que estamos viviendo es muy complicada, con políticas estatales de ajuste para el sector trabajador en donde las mujeres somos las más vulnerables.
-¿Cómo ha reaccionado la sociedad ante el pedido del aborto legal?
-Ha sido muy importante poner el tema sobre el tapete. Hace muchos años que los movimientos de mujeres venimos levantando la triple consigna de “educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir”. Pero era un tema que sólo discutían los movimientos de mujeres. Al lograr que también se discutiera el Congreso, se ha logrado una difusión muy importante y que todo el mundo hable del tema. Pero por más que se apruebe la ley, se va a seguir discutiendo.
-¿Cómo es esto?
-Quiero decir que habrá que seguir peleando para su implementación. Nosotras hemos logrado, a través de encuentros como este, que se aprobara la ley de Educación Sexual. Pero vemos que en la práctica no se aplica como debería. Vas a muchos hospitales y no hay anticonceptivos...
-¿A qué se debe el aumento de la violencia de género en el país?
-A muchos factores. En primer lugar se debe a la cultura machista, esa que dice “si no sos mía no sos de nadie”. Pero la cosa se agrava por cuestiones sociales y culturales, trascendiendo del ámbito privado al público. Y por eso decimos que el Estado es responsable. Porque no implementa políticas para evitar ni prevenir.
-¿Te referís a la emergencia?
-Exactamente. El año pasado se le quitó presupuesto a la Secretaría de la Mujer. Y es desde allí de donde se deben aglutinar las políticas a seguir. Son peleas duras y hay que seguir dando batalla. Pero lo cierto es que seguimos avanzando y esta marea de mujeres ya no se va a frenar”.
Sobre la feminización de la pobreza
Una bandera roja tiene escrito un grito: “Resistencia Villera”. Y allí, bajo la efigie del escritor y periodista Rodolfo Walsh, hace su presencia “La Poderosa”.
Se trata de una agrupación que nació hace 14 años en Zabaleta (provincia de Buenos Aires) “haciendo pie en los territorios. Y ese es el trabajo que hacemos en los barrios más necesitados de 79 asambleas en todo el país” dice una de sus integrantes que no quiere dar el nombre, tan sólo hablar en nombre del colectivo.
“Hace tres años que estamos militando en barrio San Nicolás, donde somos catorce. Y hace un año que tenemos una cooperativa de mujeres que fabricamos mermeladas. Venimos a marchar y a decir presente en nombre de las voces de todas las mujeres del barrio; porque la feminización de la pobreza es una de las cosas más tristes que vivimos día a día, junto a la persecución de la policía a los pibes. Y son las madres las que tienen que ir todo el tiempo a sacarlos de la policía cuando se los llevan sin haber cometido ningún delito.
-¿Qué otros problemas detectan en el barrio?
-La asignación universal que cobran las mujeres no está en los niveles que son necesarios en absoluto. Además, la Municipalidad está dando los bolsones de ayuda familiar cada mes y medio en vez de todos los meses, porque se han multiplicado los pedidos. Son muchas las necesidades que se deben cubrir y que al barrio no llegan nunca.
Momento histórico en el Congreso
La Asamblea de Mujeres Autoconvocadas de Villa María y Villa Nueva tiene, en Lucía Saavedra, una de sus portavoces.
“Nuestro fin es adherirnos a las marchas con intervenciones artísticas y expresarnos sobre todas las desigualdades de género y violencia que sufrimos por el sólo hecho de ser mujeres. Nos autoconvocábamos cada 8 de mayo y cada 3 de junio. Pero desde febrero nos empezamos a reunir con regularidad. Somos de organizaciones sociales y cooperativas y ahora estamos apoyando a la gente del acampe frente al Municipio, que reclama por una oportunidad para tener una vivienda digna. Hoy marchamos como hace tres años por Ni una menos, porque no queremos más violencia machista ni femicidios y porque estamos en un momento histórico donde el aborto llegó al Congreso. Y estamos exigiéndoles que nos escuchen y lo legalicen. Si bien hay mucha gente que está en contra, se aceptó la discusión. Y yo siento que el aborto ya se legalizó para la sociedad, porque ahora se habla y hace 5 años era un tabú, una palabra que no existía en el diccionario del colectivo argentino”.
Rojas y verdes las banderas y pancartas. Rojo sangre de mujeres no derramada. Verde de laureles que quizás ellas sepan conseguir.
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Al principio son cien y después doscientas, más tarde trescientas, y luego cuatroscientas. Y al final de la noche serán más de quinientas. La mayoría son mujeres, claro. Pero también hay hombres. Y todos marchan como cada tres de junio, en apoyo a la causa.
Previamente este medio tuvo la oportunidad de entrevistarse con algunos colectivos de mujeres. Hete aquí lo que dejaron.
Seguir luchando por más que se apruebe la ley
El Foro de Mujeres de Villa María se congrega desde el año 2015. Y al decir de Leticia Forconi, una de sus principales referentes, “somos una especie de multisectorial, ya que varias venimos de otras organizaciones sindicales, como yo, que pertenezco a la Corriente Clasista y Combativa. Pero también es una asamblea muy amplia ya que también hay trabajadoras, estudiantes y universitarias que decidieron apoyar los reclamos de cada 3 de junio.
-¿Por qué marchan hoy?
-La consigna sigue siendo la misma: “Ni una menos: Vivas y libres nos queremos”. Pero este año no podemos negar que la marcha se ha teñido con la discusión del Congreso, que la semana que viene discutirá si se aprueba o no la ley del aborto legal.
-¿Y cuáles son los otros reclamos?
-Sobre todo la declaración de emergencia a nivel nacional para que el Estado designe un mayor presupuesto. Y que ese dinero se use en la prevención de femicidios. También reclamamos por los derechos laborales, ya que la situación social que estamos viviendo es muy complicada, con políticas estatales de ajuste para el sector trabajador en donde las mujeres somos las más vulnerables.
-¿Cómo ha reaccionado la sociedad ante el pedido del aborto legal?
-Ha sido muy importante poner el tema sobre el tapete. Hace muchos años que los movimientos de mujeres venimos levantando la triple consigna de “educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir”. Pero era un tema que sólo discutían los movimientos de mujeres. Al lograr que también se discutiera el Congreso, se ha logrado una difusión muy importante y que todo el mundo hable del tema. Pero por más que se apruebe la ley, se va a seguir discutiendo.
-¿Cómo es esto?
-Quiero decir que habrá que seguir peleando para su implementación. Nosotras hemos logrado, a través de encuentros como este, que se aprobara la ley de Educación Sexual. Pero vemos que en la práctica no se aplica como debería. Vas a muchos hospitales y no hay anticonceptivos...
-¿A qué se debe el aumento de la violencia de género en el país?
-A muchos factores. En primer lugar se debe a la cultura machista, esa que dice “si no sos mía no sos de nadie”. Pero la cosa se agrava por cuestiones sociales y culturales, trascendiendo del ámbito privado al público. Y por eso decimos que el Estado es responsable. Porque no implementa políticas para evitar ni prevenir.
-¿Te referís a la emergencia?
-Exactamente. El año pasado se le quitó presupuesto a la Secretaría de la Mujer. Y es desde allí de donde se deben aglutinar las políticas a seguir. Son peleas duras y hay que seguir dando batalla. Pero lo cierto es que seguimos avanzando y esta marea de mujeres ya no se va a frenar”.
Sobre la feminización de la pobreza
Una bandera roja tiene escrito un grito: “Resistencia Villera”. Y allí, bajo la efigie del escritor y periodista Rodolfo Walsh, hace su presencia “La Poderosa”.
Se trata de una agrupación que nació hace 14 años en Zabaleta (provincia de Buenos Aires) “haciendo pie en los territorios. Y ese es el trabajo que hacemos en los barrios más necesitados de 79 asambleas en todo el país” dice una de sus integrantes que no quiere dar el nombre, tan sólo hablar en nombre del colectivo.
“Hace tres años que estamos militando en barrio San Nicolás, donde somos catorce. Y hace un año que tenemos una cooperativa de mujeres que fabricamos mermeladas. Venimos a marchar y a decir presente en nombre de las voces de todas las mujeres del barrio; porque la feminización de la pobreza es una de las cosas más tristes que vivimos día a día, junto a la persecución de la policía a los pibes. Y son las madres las que tienen que ir todo el tiempo a sacarlos de la policía cuando se los llevan sin haber cometido ningún delito.
-¿Qué otros problemas detectan en el barrio?
-La asignación universal que cobran las mujeres no está en los niveles que son necesarios en absoluto. Además, la Municipalidad está dando los bolsones de ayuda familiar cada mes y medio en vez de todos los meses, porque se han multiplicado los pedidos. Son muchas las necesidades que se deben cubrir y que al barrio no llegan nunca.
Momento histórico en el Congreso
La Asamblea de Mujeres Autoconvocadas de Villa María y Villa Nueva tiene, en Lucía Saavedra, una de sus portavoces.
“Nuestro fin es adherirnos a las marchas con intervenciones artísticas y expresarnos sobre todas las desigualdades de género y violencia que sufrimos por el sólo hecho de ser mujeres. Nos autoconvocábamos cada 8 de mayo y cada 3 de junio. Pero desde febrero nos empezamos a reunir con regularidad. Somos de organizaciones sociales y cooperativas y ahora estamos apoyando a la gente del acampe frente al Municipio, que reclama por una oportunidad para tener una vivienda digna. Hoy marchamos como hace tres años por Ni una menos, porque no queremos más violencia machista ni femicidios y porque estamos en un momento histórico donde el aborto llegó al Congreso. Y estamos exigiéndoles que nos escuchen y lo legalicen. Si bien hay mucha gente que está en contra, se aceptó la discusión. Y yo siento que el aborto ya se legalizó para la sociedad, porque ahora se habla y hace 5 años era un tabú, una palabra que no existía en el diccionario del colectivo argentino”.
Rojas y verdes las banderas y pancartas. Rojo sangre de mujeres no derramada. Verde de laureles que quizás ellas sepan conseguir.
Iván Wielikosielek. Redacción Puntal Villa María.