Trotta: “Córdoba y Schiaretti serán fundamentales a partir de diciembre”
Uno de los operadores principales de Alberto Fernández dijo que luego de las elecciones podrían convocar a figuras de otras listas para un gabinete multipartidario
Nicolás Trotta es doctor en Educación y docente universitario, pero este año es reconocido por ser el coordinador de los equipos técnicos del candidato presidencial con más chances de asumir al frente del Gobierno nacional el 10 de diciembre: Alberto Fernández.
Rector de la Universidad Metropolitana (Umet), Trotta se encarga de destacar la necesidad de afinar la sintonía con la ciudanía cordobesa, aunque admite que para eso será necesario comenzar a andar el 10 de diciembre un sendero que muestre al Gobierno decidido a terminar con un desencuentro de más de 10 años. Para el operador de Fernández, “Córdoba y Schiaretti serán fundamentales” desde el primer día de gestión, lanzando también un guiño al gobernador.
“Córdoba es un distrito muy importante de acá hasta el 27 de octubre y especialmente después, cuando la Argentina tendrá que inciar un camino de reconstrucción para enfrentar la crisis. En ese sentido, no sólo la provincia, sino también el gobernador Schiaretti tienen mucho para aportar en lo que será la construcción de consensos desde la asunción de Alberto Fernández si la elección del 27 de octubre confirma los resultados del 11 de agosto”, dijo Trotta en declaraciones al programa Buen Día Río Cuarto.
¿Cómo está el vínculo con Schiaretti, hay un acercamiento?
Me parece que hay que lograr distinguir lo que es el proceso electoral y la propia decisión que tomó un sector del peronismo cordobés y lo que será luego el desafío de gestionar a partir del 10 de diciembre. Alberto Fernández en Córdoba en varias oportunidades y en otros puntos del país planteó la necesidad de construir una Argentina federal, porque en dos siglos se pensó en términos de la Ciudad y del puerto y eso es algo que hay que cambiar para lograr potenciar nuestras economías regionales. Y Córdoba en particular tiene mucho para ofrecer en cuanto a experiencias exitosas para replicar en otras regiones del país. En ese sentido, uno observa lo que puede ser el rol no sólo de Schiaretti, sino también el caso de Omar Perotti el gobernador de Santa Fe, que van a ser muy importantes en el futuro de la gestión de Alberto.
¿Después del resultado de agosto en Córdoba, que imaginan para octubre? ¿Podrán mejorarlo?
La elección fue muy buena en agosto en Córdoba. De todos modos sabemos que hay un sector de la ciudadanía cordobesa que ve nuestro espacio político con cierta desconfianza y que puede ser legítimo. Creemos que es eso se va a lograr desandar a partir del 10 de diciembre y que nuestro espacio político va a poder construir un vínculo muy fuerte y estrecho con toda la ciudadanía cordobesa y eso va a redundar positivamente en los desafíos que tiene hacia adelante la Argentina.
Esa relación con Córdoba está basada en hechos claros...
Llega un momento en que los hechos fueron contundentes y las palabras no alcanzan para desarticular esos hechos. Me parece que la manera de pensar cómo se reconfigura un vínculo de nuestro espacio político con la ciudadanía cordobesa, que mejoró en el plano electoral ya en agosto, va a requerir de pasos adicionales que no se van a dar en esta elección en marcha sino que se darán a partir del 10 de diciembre. Y ahí se va a demostrar que hay una agenda distinta y que deberá reconciliar profundamente a nuestro espacio con la ciudadanía cordobesa. Nadie puede imaginar el desarrollo en la Argentina si no es con la confluencia de la agenda con Córdoba.
¿Qué rol imagina para Cristina?
Quien dio el primer paso para permitir la construcción de un amplio espacio de unidad del peronismo fue Cristina. Ella observó no sólo en términos electorales sino de futuro, que se requería de una construcción mucho más plural y diversa, y hoy este espacio político no sólo representa al espacio de Cristina sino también la confluencia de la inmensa mayoría de los gobernadores justicialistas, ambas centrales obreras que hoy están en proceso de saludable unificación, movimientos sociales y referencias políticas de otros partidos. Cristina va a cumplir un proceso importante de acompañar este proceso político y trabajar para fortalecerlo. Tenemos dos personas con demostrada experiencia en una fórmula y eso es un activo que no sólo valoramos nosotros, sino la sociedad argentina porque casi la mitad de electores optó por esta fórmula.
¿Hay margen para convocar a integrantes de otras listas después del 27 de octubre?
Creo que sí. Eso sería sumamente importante porque para ganar las elecciones uno tiene que superar el 45%, ahora para gobernar una Argentina en crisis hace falta construir consensos mucho más profundos y para eso es necesario que haya un despliegue multipartidario en el gabinete.
¿La base de sustento va a estar más en los gobernadores que en La Cámpora?
Creo que el gran desafío que tendrá Alberto Fernández es conducir un espacio heterogéneo y esa heterogeneidad es un activo que hay que cuidar. Y que inclusive hay que intentar ampliar. No deberíamos poner el foco en las diferencias sino en las instancias de diálogo e institucionales para fortalecer esa integración diversa que tiene nuestro espacio político, y que nos permitió sumar casi el 50% de los votos. Dividido, el peronismo perdió, por eso insisto en que el peronismo cordobés debe estar integrado decididamente.
¿Vuelve la transversalidad de Néstor?
Creo que vuelve la construcción plural con el peronismo como eje central pero con la capacidad de convocar a otras fuerzas políticas y expresiones sociales. No alcanza sólo con la política partidaria.
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Rector de la Universidad Metropolitana (Umet), Trotta se encarga de destacar la necesidad de afinar la sintonía con la ciudanía cordobesa, aunque admite que para eso será necesario comenzar a andar el 10 de diciembre un sendero que muestre al Gobierno decidido a terminar con un desencuentro de más de 10 años. Para el operador de Fernández, “Córdoba y Schiaretti serán fundamentales” desde el primer día de gestión, lanzando también un guiño al gobernador.
“Córdoba es un distrito muy importante de acá hasta el 27 de octubre y especialmente después, cuando la Argentina tendrá que inciar un camino de reconstrucción para enfrentar la crisis. En ese sentido, no sólo la provincia, sino también el gobernador Schiaretti tienen mucho para aportar en lo que será la construcción de consensos desde la asunción de Alberto Fernández si la elección del 27 de octubre confirma los resultados del 11 de agosto”, dijo Trotta en declaraciones al programa Buen Día Río Cuarto.
¿Cómo está el vínculo con Schiaretti, hay un acercamiento?
Me parece que hay que lograr distinguir lo que es el proceso electoral y la propia decisión que tomó un sector del peronismo cordobés y lo que será luego el desafío de gestionar a partir del 10 de diciembre. Alberto Fernández en Córdoba en varias oportunidades y en otros puntos del país planteó la necesidad de construir una Argentina federal, porque en dos siglos se pensó en términos de la Ciudad y del puerto y eso es algo que hay que cambiar para lograr potenciar nuestras economías regionales. Y Córdoba en particular tiene mucho para ofrecer en cuanto a experiencias exitosas para replicar en otras regiones del país. En ese sentido, uno observa lo que puede ser el rol no sólo de Schiaretti, sino también el caso de Omar Perotti el gobernador de Santa Fe, que van a ser muy importantes en el futuro de la gestión de Alberto.
¿Después del resultado de agosto en Córdoba, que imaginan para octubre? ¿Podrán mejorarlo?
La elección fue muy buena en agosto en Córdoba. De todos modos sabemos que hay un sector de la ciudadanía cordobesa que ve nuestro espacio político con cierta desconfianza y que puede ser legítimo. Creemos que es eso se va a lograr desandar a partir del 10 de diciembre y que nuestro espacio político va a poder construir un vínculo muy fuerte y estrecho con toda la ciudadanía cordobesa y eso va a redundar positivamente en los desafíos que tiene hacia adelante la Argentina.
Esa relación con Córdoba está basada en hechos claros...
Llega un momento en que los hechos fueron contundentes y las palabras no alcanzan para desarticular esos hechos. Me parece que la manera de pensar cómo se reconfigura un vínculo de nuestro espacio político con la ciudadanía cordobesa, que mejoró en el plano electoral ya en agosto, va a requerir de pasos adicionales que no se van a dar en esta elección en marcha sino que se darán a partir del 10 de diciembre. Y ahí se va a demostrar que hay una agenda distinta y que deberá reconciliar profundamente a nuestro espacio con la ciudadanía cordobesa. Nadie puede imaginar el desarrollo en la Argentina si no es con la confluencia de la agenda con Córdoba.
¿Qué rol imagina para Cristina?
Quien dio el primer paso para permitir la construcción de un amplio espacio de unidad del peronismo fue Cristina. Ella observó no sólo en términos electorales sino de futuro, que se requería de una construcción mucho más plural y diversa, y hoy este espacio político no sólo representa al espacio de Cristina sino también la confluencia de la inmensa mayoría de los gobernadores justicialistas, ambas centrales obreras que hoy están en proceso de saludable unificación, movimientos sociales y referencias políticas de otros partidos. Cristina va a cumplir un proceso importante de acompañar este proceso político y trabajar para fortalecerlo. Tenemos dos personas con demostrada experiencia en una fórmula y eso es un activo que no sólo valoramos nosotros, sino la sociedad argentina porque casi la mitad de electores optó por esta fórmula.
¿Hay margen para convocar a integrantes de otras listas después del 27 de octubre?
Creo que sí. Eso sería sumamente importante porque para ganar las elecciones uno tiene que superar el 45%, ahora para gobernar una Argentina en crisis hace falta construir consensos mucho más profundos y para eso es necesario que haya un despliegue multipartidario en el gabinete.
¿La base de sustento va a estar más en los gobernadores que en La Cámpora?
Creo que el gran desafío que tendrá Alberto Fernández es conducir un espacio heterogéneo y esa heterogeneidad es un activo que hay que cuidar. Y que inclusive hay que intentar ampliar. No deberíamos poner el foco en las diferencias sino en las instancias de diálogo e institucionales para fortalecer esa integración diversa que tiene nuestro espacio político, y que nos permitió sumar casi el 50% de los votos. Dividido, el peronismo perdió, por eso insisto en que el peronismo cordobés debe estar integrado decididamente.
¿Vuelve la transversalidad de Néstor?
Creo que vuelve la construcción plural con el peronismo como eje central pero con la capacidad de convocar a otras fuerzas políticas y expresiones sociales. No alcanza sólo con la política partidaria.