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Asoma un Niño fuerte y será un año sin límites de agua para la producción

Las abundantes lluvias podrían generar dificultades en el costado logístico

Los modelos anticipan un Niño de alta intensidad, que será desafiante en la campaña.

 

Los modelos internacionales adelantan que El Niño está comenzando y esta vez tendrá una intensidad importante, lo que hace prever que la próxima campaña agrícola no tendrá limitantes de agua en gran parte del área cultivable del país. Tal vez haya otro tipo de dificultades, surgidas del exceso hídrico, especialmente en la infraestructura y complejidades para que los productores puedan ingresar a los lotes.

Para Pablo Mercuri, director del Centro de Investigación de Recursos Naturales del Inta, el comportamiento del fenómeno debe analizarse con seguimiento permanente y sin apresurarse a conclusiones definitivas. “Se está desarrollando el fenómeno climático Niño que, acorde a la proyección más reciente, tendría una intensidad de moderado a fuerte y un desarrollo hasta —al menos— finales del verano de 2027”, recordó el especialista.

“Son años en los que no tenemos limitación en la disponibilidad de agua para la producción”, afirmó Mercuri. Esa condición se traduce en mejores posibilidades para la agricultura y también para la ganadería, sobre todo en regiones donde el agua suele ser un factor restrictivo.

En los sistemas ganaderos, el impacto positivo aparece rápidamente en la producción de pasturas y pastizales. “Son años en que tenemos muchísimo volumen productivo de pasturas y pastizales, porque el agua no se convierte en deficitaria”, explicó. Además, destacó que disminuye la probabilidad de atravesar meses críticos durante el verano, una situación que mejora la disponibilidad forrajera y la estabilidad de los planteos productivos.

En agricultura, el escenario también habilita estrategias de mayor intensidad productiva. Según Mercuri, las campañas durante años Niño y también las posteriores suelen mostrar altos niveles de producción en importantes regiones agrícolas del país. “En general, los años Niño o las campañas durante un año Niño y las campañas post Niño son campañas con alta producción a nivel país o a nivel de importantes regiones productivas de la Argentina”, sostuvo.

La disponibilidad de agua permite, además, avanzar sobre esquemas agronómicos orientados a maximizar rindes. “En planteos agrícolas, son años en que podemos ensayar planteos de alta producción, doble cultivo, es decir, que permitan un mayor uso del agua”, detalló Mercuri.

En esa línea, dio pautas de manejo que cobran especial relevancia cuando el agua deja de ser una limitante. “Doble cultivo, o cultivos de cobertura, decisiones agronómicas de planteo de alta producción con una buena densidad de plantas en gramíneas, por ejemplo, siembras más tempranas, fertilización adecuada, porque mucha de esa fertilización se va a poder utilizar”, enumeró.

Mercuri insistió en que este contexto climático ofrece la posibilidad de identificar ambientes productivos con alto potencial y aprovecharlos con estrategias específicas. “En muchas regiones, muchos lotes, se expresan muy bien los rendimientos de los cultivos”, indicó. Y añadió: “También vale mencionar la oportunidad para otros territorios argentinos que, en general, tienen déficit en el agua”.