Deportes | noche | experiencia | lago

Nadadores de la ciudad realizaron una travesía por el río en medio del apagón

Cinco expertos de la natación habían propuesto la fecha de antemano y el corte del suministro eléctrico potenció el desafío. Recorrieron 2,5 kilómetros en total bajo la luz de la luna. "Fue una sensación indescriptible", dijeron

Un grupo de seis nadadores de la ciudad realizó un desafío por el río Ctalamochita en medio del apagón.

Si bien Ángel Díaz, Juan José Salgado, Benjamín Yatchesen, Carlos Montenegro, Marcelo Españon y León Pacheco (acompañó con kayak y fue el encargado de proteger a los nadadores) ya tenían coordinada de antemano la travesía, el contexto y la falta de iluminación potenciaron la experiencia.

El grupo denominado "Nadadores del Lago" hizo un recorrido nocturno de 2,5 kilómetros desde las compuertas hasta el sitio llamado como “La isla”, a la altura del Sport Social Club de la ciudad.

La falta del suministro de electricidad hizo que hubiese menos puntos de referencia para los nadadores, pero tuvieron una noche con "buena luna", por lo que la jornada nocturna resultó igualmente exitosa y satisfactoria.

Puntal Villa María dialogó con los protagonistas de este hecho inédito para la ciudad.

“La idea surge con Juan Salgado; él es nadador de aguas abiertas desde hace muchos años y siempre salimos a nadar juntos, juntamos algunos conocidos y decidimos de hacerlo el miércoles 16, lo que no imáginabamos era que se iba a cortar la luz durante tantas horas, no teníamos referencia alguna. Fue una gran experiencia”, comentó Ángel Díaz, integrante del staff de guardacostas municipales.

Díaz trabaja sobre las aguas villamarienses y villanovenses hace más de 30 años y conoce el río como nadie. “Por conocedor me tocó ir adelante, los otros muchachos iban atrás y en fila. Hay que tener respeto al río. Puede aparecer cualquier cosa, suelen darse situaciones de día y de noche aún más”.

El equipo tuvo un acompañante en kayak que suminstraba chalecos salvavidas e hidratación por si alguno lo necesitaba, además llevaba una linterna para marcar el camino porque “no se veía nada”. “Nos acompañaba la luna, que estaba espléndida, pero luego la perdimos y era oscuridad total”.

- Más allá de estar preparados, ¿qué elementos podían aparecer, a los que hace referencia?

- En el río se agudizan todos los sentidos. Con el apagón todo se potenció, había mucho silencio y por lo general a la noche aparecen animales tales como nutrias, víboras, hasta una tortuga me encontré una vez. De día no aparecen, pero sí de noche y había que estar atentos a cualquier situación.

Los nadadores tardaron 35 minutos en la ida y el regreso unos 25 minutos.

“Fue una sensación hermosa, una experiencia inigualable, me había tocado nadar solo en el río pero jamás con un grupo de nadadores experimentados. Lo disfrutamos mucho y lamentablemente lo hicimos entre muy pocos por la seguridad”.

-¿Surgió alguna idea luego de este primer desafío nocturno?

- Sí, por supuesto. Queremos poner una fecha una vez que finalice la temporada y realizar algo más grande porque ya se han sumado muchos nadadores o nos han hecho llegar las ganas de ser parte en una nueva travesía.

Empezamos a pensar en nombres para el desafío y hay varios. Ojalá podamos armar algo lindo y que se agregue más gente.

Nuestro río es muy noble, hay que tener respeto siempre.

-¿Cualquier persona que sepa nadar puede sumarse?

- No, para someterse a este tipo de desafíos hay que conocer el río y hay que estar muy bien preparado físicamente, además de tener los conocimientos de natación. Hacerlo de noche, y sobre todo con lo crecido que está, no es para cualquiera.

En el mismo sentido, Marcelo Españon, histórico triatlonista de la ciudad, comentó: “Fue algo muy lindo. Se había organizado una nadada nocturna pero con el apagón se hizo supernocturna (risas)”.

Además Españon agregó: “Soy un nadador independiente que va asiduamente al lago, recibí la invitación por intermedio de Juanjo Salgado y no dudé en sumarme. Fue una experiencia muy segura porque contábamos con un kayak de apoyo que nos guiaba y dos de los que fueron a nadar eran bañeros y conocedores del lago”.

Sobre la logística, el reconocido deportista villamariense sostuvo: “Nadie se cortaba solo, teníamos una luminaria cada uno por cuestiones de seguridad y estuvo todo bárbaro. Hicimos unas paradas para reagruparnos y seguir cuando se consideró. Todo muy organizado. Fue un gran momento”, puntualizó.