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En Córdoba, hay más de 200 niños y niñas en familias de acogimiento

Lo confirmó la directora del área de Fortalecimiento Familiar de la Senaf, Liliana Gaitán. La especialista participará este sábado de una charla virtual organizada por el grupo villamariense "Adoptarnos"

Según la directora de Fortalecimiento Familiar, área que pertenece a la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf), Liliana Gaitán, son más de 200 los niños, niñas y adolescentes que están siendo acogidos por familias de toda la provincia.

La especialista explicó que este tipo de programas se activan en aquellos casos en los que hay chicos y chicas en situaciones de vulnerabilidad y que deben ser apartados de su madre o de su padre. En detalle, dijo que este tipos de situaciones de carácter “excepcional” se encuentran contempladas en el artículo 48 de la Ley 9.944, normativa que hace foco en la promoción y la protección integral de los derechos de las niñas, niños y adolescentes que habitan en el territorio provincial.

“La familia de acogimiento cumple la función de cuidado y protección de todo niño, niña o adolescente que, en el marco de la Ley 9944, es separado de sus padres, no existiendo otras alternativas de cuidado, rol que podría asumir una abuela, un tío, un hermano mayor o un padrino”, precisó Gaitán.

Al respecto, sostuvo que la familia de acogimiento “es ajena al niño” y “no tiene conocimiento tampoco de su grupo familiar”. En esa misma línea, agregó que quienes asumen la responsabilidad de acoger a los menores lo hacen excepcionalmente por un plazo que puede ir desde los 30 días hasta los 180 días, es decir, seis meses.

“Trabajamos para que los niños puedan volver a su medio familiar. En los casos en los que no pueden retornar con ningún adulto responsable de su medio familiar, nosotros le decimos al juez que decrete su adoptabilidad”, afirmó.

La titular del área de Fortalecimiento Familiar indicó que la Senaf interviene en toda la provincia, territorio donde se enumeran 27 delegaciones (una de las sedes está en Villa María).

“Los niños llegan bastante dañados”

Gaitán manifestó que las realidades que atraviesan los niños y niñas que forman parte del programa de acogimiento suelen ser “complejas”.

“Llegan aquí bastante dañados, el trabajo que hacen las familias consiste en reparar ese daño, venga de donde venga, ya sea porque el niño fue víctima de violencia, o porque sus padres consumían, porque sufrieron abandono, o porque la vulneración que transitaron les dejó una huella”, aseguró.

La entrevistada destacó que pueden anotarse al programa todo tipos de familias y agregó que no hay requisitos en cuanto a la conformación del grupo. “La familia puede ser unipersonal y también homoparental, de varones y mujeres. Existe una gran diversidad de términos que no hacen solamente a la estructura, sino también a las edades. Los grupos etarios van desde parejas muy jóvenes, de chicos y chicas de 20 años, hasta mujeres de 60 o más”, soltó.

“Las personas más grandes suelen ser las ideales para los casos de niños con edad escolar, donde hay un sujeto mucho más autónomo”, concluyó.