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El FMI dijo que Argentina cumplió las metas trimestrales del pacto

El Gobierno y los técnicos del organismo multilateral llegaron a un acuerdo sobre la primera auditoría

El staff del Fondo Monetario Internacional finalizó y aprobó la primera revisión del programa de facilidades extendidas firmado en marzo para refinanciar los US$ 45.000 millones de deuda contraída por Mauricio Macri.

El Gobierno y los técnicos del organismo llegaron a un acuerdo sobre la primera auditoría, que ahora deberá pasar por el Board antes de que se libere el segundo desembolso, previsto para los próximos días. Se sobrecumplieron las metas del primer trimestre y se ratificaron los objetivos anuales, pero se pactó un ajuste de los objetivos trimestrales a raíz del impacto de la guerra en Ucrania. Habrá un reordenamiento del gasto.

Como ya había anticipado el Ejecutivo, las pautas en materia fiscal, monetaria y de acumulación de reservas fueron sobrecumplidas en el primer trimestre, que era el período bajo análisis en esta auditoría. Así lo comunicó el FMI.

“En las próximas semanas, la revisión pasará al board del FMI para su aprobación. Una vez concluida esta revisión, Argentina recibirá unos US$ 4.030 millones (equivalentes a 3.000 millones de derechos especiales de giro)”, explicaron en el Gobierno. Con esos recursos, se cancelará un vencimiento de 2.000 millones en derechos especiales de giro (unos US$ 2.690 millones) previsto para el 21 y 22 de junio, correspondiente al multimillonario préstamo contraído por Macri.

Los mismos objetivos anuales

En el marco de la extensa agenda de reuniones mantenida por los funcionarios argentinos y el staff del Fondo durante las últimas semanas, se acordó mantener inalterados los objetivos anuales establecidos en la aprobación del acuerdo. Es decir, el piso de acumulación de reservas netas de US$ 5.800 millones, el tope de déficit fiscal primario de 2,5% del PBI y el techo al financiamiento monetario del fisco de 1% del PBI.

Estas pautas habían sido puestas en tela de juicio por numerosos analistas. Su sostenimiento, con recalibraciones trimestrales, es una señal de certidumbre que Martín Guzmán busca dar con la intención de que esto ayude a anclar las expectativas de los agentes económicos en un contexto de creciente inflación. “Es fundamental para fortalecer la estabilidad y apoyar la recuperación económica en curso”, expresó el comunicado del organismo.

“El personal técnico del FMI y las autoridades argentinas han acordado que los objetivos anuales establecidos en la aprobación del acuerdo se mantendrán, específicamente los relacionados con el déficit fiscal primario, el financiamiento monetario y las reservas internacionales netas. Tal enfoque proporciona un ancla para la estabilidad económica y el crecimiento en tiempos de incertidumbre”, expresó Julie Kozack (foto), directora adjunta del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo.

La economista estadounidense dijo que “se prevé que el shock externo asociado con la guerra en Ucrania tenga un impacto limitado en el crecimiento y la balanza de pagos de Argentina este año, pero –como en la mayoría de los demás países– el aumento de los precios mundiales de las materias primas ya ha provocado una mayor inflación”.

El frente fiscal, afectado por la guerra

Y agregó: “A pesar de los recientes aumentos en las tarifas de energía, la posición fiscal de Argentina también se está viendo afectada por el shock de los precios de las materias primas debido a un aumento en los subsidios energéticos y una adecuada expansión del apoyo social dirigido a los hogares de bajos ingresos”.

En ese sentido, el Gobierno se comprometió a reorientar políticas para cumplir con las metas anuales pactadas con el FMI, aunque se acordó con el organismo modificar los objetivos trimestrales de acumulación de reservas y déficit primario.

“Al tiempo que abordan el impacto del shock, las autoridades argentinas están comprometidas a implementar políticas para lograr los objetivos anuales del programa de déficit fiscal primario, financiamiento monetario y acumulación de reservas. En cuanto a la política fiscal, las autoridades planean reorientar el gasto público para lograr la meta de déficit fiscal primario del 2,5% del peoducto bruto para 2022, y al mismo tiempo reducir el financiamiento monetario al 1% del PBI, como estaba previsto en la aprobación del acuerdo”, manifestó Kozack.

Y añadió: “También han reafirmado su compromiso de continuar aplicando el marco de política monetaria y cambiaria para lograr tasas de interés de política real positivas, asegurar la competitividad del tipo de cambio y respaldar la acumulación de reservas de US$ 5.800 millones para todo el año. Tomando en cuenta el impacto inicial de los shocks externos y los patrones estacionales de gasto e importación, se propone modificar las metas trimestrales interanuales del déficit fiscal primario y de acumulación de reservas, manteniendo sin cambios los objetivos anuales del programa”.

Kozack planteó que, de cara al futuro, la “decisiva implementación de políticas será fundamental para garantizar que los objetivos del programa se cumplan”. Y resaltó que esto también incluye “tomar medidas para movilizar financiamiento doméstico neto en pesos, mejorar la transmisión de la política monetaria, reducir la evasión de impuestos y fomentar la inversión en sectores estratégicos”.