El gobierno nacional ordenó ayer, por decreto, asignarle a las obras sociales unos $13.000 millones provenientes del Fondo Solidario de Redistribución, un viejo reclamo de las entidades sindicales, que pugnan desde hace años para que les reintegre el dinero que destinan a tratamientos médicos de distinta complejidad de sus afiliados.
La medida, que entrará en vigencia a partir de hoy, fue oficializada a través del decreto 251/2019, que lleva la firma del presidente, Mauricio Macri, del jefe de Gabinete, Marcos Peña, y de la ministra de Salud y Desarrollo Social, Carolina Stanley.
El dinero corresponde a los fondos disponibles hasta el 28 de febrero de 2019 en el Fondo Solidario de Redistribución -a partir del interés de un bono emitido en 2016 (Bonar) y de los pagos e intereses de la deuda de la empresa Osde con el Estado- y sería destinado en forma proporcional a las 291 obras sociales sindicales inscriptas en el Sistema Nacional del Seguro de Salud.
"Del total, unos $10.000 millones estarán disponibles a partir de diciembre, mientras que los otros $3.000 millones restantes se suman automáticamente al sistema único de reintegros de las obras sociales", explicaron a Télam desde la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS).
Patologías de alto costo
Según marca el texto de la norma, las patologías de alto costo o de nuevos tratamientos de enfermedades "ocasionan un alto impacto financiero en los agentes del Seguro de Salud y comprometen seriamente la eficacia y extensión del recupero que los mismos pueden solicitar a través del Sistema Único de Reintegro".
Por este motivo, se han acumulado en los últimos años numerosos expedientes atrasados ante el Sistema Único de Reintegros (SUR), que es el encargado de darle a las obras sociales el dinero que gastan en los tratamientos de sus afiliados.
"La Superintendencia trabaja con el dinero que le dan las obras sociales. No maneja un presupuesto propio, por lo que no es que tenemos una deuda con las obras sociales. Sin embargo, esta medida permitirá reducir significativamente los expedientes en mora", explicaron desde la Superintendencia de Servicios de Salud.
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El dinero corresponde a los fondos disponibles hasta el 28 de febrero de 2019 en el Fondo Solidario de Redistribución -a partir del interés de un bono emitido en 2016 (Bonar) y de los pagos e intereses de la deuda de la empresa Osde con el Estado- y sería destinado en forma proporcional a las 291 obras sociales sindicales inscriptas en el Sistema Nacional del Seguro de Salud.
"Del total, unos $10.000 millones estarán disponibles a partir de diciembre, mientras que los otros $3.000 millones restantes se suman automáticamente al sistema único de reintegros de las obras sociales", explicaron a Télam desde la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS).
Patologías de alto costo
Según marca el texto de la norma, las patologías de alto costo o de nuevos tratamientos de enfermedades "ocasionan un alto impacto financiero en los agentes del Seguro de Salud y comprometen seriamente la eficacia y extensión del recupero que los mismos pueden solicitar a través del Sistema Único de Reintegro".
Por este motivo, se han acumulado en los últimos años numerosos expedientes atrasados ante el Sistema Único de Reintegros (SUR), que es el encargado de darle a las obras sociales el dinero que gastan en los tratamientos de sus afiliados.
"La Superintendencia trabaja con el dinero que le dan las obras sociales. No maneja un presupuesto propio, por lo que no es que tenemos una deuda con las obras sociales. Sin embargo, esta medida permitirá reducir significativamente los expedientes en mora", explicaron desde la Superintendencia de Servicios de Salud.

