Con aplauso de exportadores y ausencia de productores, Massa lanzó el dólar soja

No hubo representantes de la Mesa de Enlace en el anuncio, aunque sí participaron Gustavo Idígoras, de Ciara-CEC; Antonio Aracre, de Syngenta; José Martins, del Consejo Agroindustrial Argentino; y Roberto Urquía, de Aceitera General Deheza

Antonio Aracre, titular de Syngenta, junto a Sergio Massa en el quinto piso del Ministerio de Economía.

 

Al filo de su partida a Washington, donde tendrá su primer test en el extranjero, el ministro de Economía, Sergio Massa, dio a conocer finalmente una disposición por la cual se pagará la tonelada de soja al equivalente de 200 pesos por dólar en lugar de los 140 que se utilizaba para liquidar la venta hasta aquí. Es un nuevo dólar que nació en la economía, en lo que es ya una familia numerosa.

La apuesta no es otra que apurar el ritmo de entrega de porotos que este año viene extremadamente lento, fruto también de las mismas indefiniciones del Gobierno. Era lento, pero eso se profundizó a partir de que trascendió la posibilidad de algún incentivo para quienes aún tenían producción en silobolsas. Desde ese momento, lógicamente, la venta terminó de ralentizarse. Quienes no tenían apuro se sentaron a esperar a que ese trascendido se concretara. De hecho, la consultora Geres, que siguió la evolución de la liquidación de soja durante los últimos dos meses, cuando se puso la lupa sobre ese mercado, mostró cómo el retraso se fue acentuando con el correr de las semanas. Por caso, el 6 de julio, de acuerdo a los datos de la Secretaría de Agricultura, la venta de soja estaba 10,4 puntos porcentuales por debajo del promedio de las últimas cinco campañas. Allí se encendió la alarma porque eso estaba demorando el ingreso de dólares, necesarios para afrontar, entre otras cosas, el abultado número de la cuenta de energía. Y surgieron los rumores, especialmente tras la salida del ministro Martín Guzmán. Una semana después el retraso alcanzaba los 11 puntos y para el 20 de julio trepaba a 11,4, ya que se había vendido el 47,5% de la cosecha cuando a esa altura el promedio de las últimas cinco campañas marcaba el 58,9%. El dólar soja, lanzado por Silvina Batakis, con la operatoria del Banco Central, fue un fracaso. Fueron muy pocas operaciones que marcaron cabalmente la complicación que implicaba llevar adelante esa opción para un productor medio. Los rumores entonces continuaron, ahora sobre la posibilidad de mejorar la herramienta. Y la espera de quienes tenían granos y no tenían urgencias, también. Para el 3 de agosto, la demora de entrega alcanzó 12,2 puntos. El último registro, del 17 de agosto, mostró una demora de casi 13 puntos. Allí se enmarca entonces el anuncio de anoche del ministro Massa para simplificar y admitir que así era difícil conseguir liquidaciones. Con rumores permanentes y herramientas intrincadas, engrosar reservas era una utopía. Y ante el inminente viaje a Washington, donde deberá mostrar números y proyecciones, apuró el anuncio por el que prometió conseguir “al menos” 5 mil millones de dólares. Y dijo que los exportadores le prometieron US$ 1.000 millones entre lunes, martes y miércoles. Además, expresó que desde hoy, en la pizarra de Rosario la tonelada pasará de 51 mil pesos a más de 70 mil por este nuevo “tipo de cambio”.

En primera fila había, a modo de acompañamiento a las medidas, caras conocidas de la exportación sojera. Estaba Antonio Aracre, titular de Syngenta, quien en la semana había publicado una selfie con Massa tras un encuentro con el ministro y que en los días posteriores se mostró optimista con lo que viene en materia económica. La semana pasada, casualmente, la Bolsa de Comercio de Rosario mostró el ranking de los principales exportadores de porotos de soja de la última campaña: lidera Syngenta, con 364.509 toneladas. Compartieron el anuncio también Roberto Urquía, titular de la Aceitera General Deheza; y Gustavo Idígoras, de la poderosa Cámara de Industriales Aceiteros de Argentina (Ciara) y del Centro de Exportadores de Cereales (CEC). Se sumó José Martins, presidente de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires y vocero del Consejo Agroindustrial Argentino, cuya entidad representa a más de 60 cadenas de la agroindustria y que estuvo con el propio Massa avanzando sobre el proyecto de ley de fomento de exportaciones agroindustriales elaborado por el Consejo. No hubo nadie de la Mesa de Enlace anoche.

En las entidades de productores no admiten como positiva la medida anunciada porque temen que provoque una distorsión en otras producciones. “Los alquileres en el campo se fijan en quintales de soja y hay quienes están cerrando contratos con propietarios que al menos quieren un promedio entre el valor anterior y este de la soja. Pero el productor que alquila tal vez siembra maíz y entonces la ecuación se rompe por completo. ¿Y qué pasa con los tambos, que tienen el mismo problema? No se pueden atacar los problemas generales de la economía con medidas puntuales porque se producen impactos negativos en otros sectores”, alertó un integrante de las entidades del campo anoche marcando dos ejemplos concretos en donde puede haber problemas.

Por otro lado, en la Mesa de Enlace no dudan de que “hay eslabones de la cadena que se van a ver más beneficiados, y claramente no son los productores”, advirtieron, a pesar de que Massa marcó anoche que hasta el 30 de septiembre se extenderá el régimen por el cual la tonelada hoy debería subir 40% con respecto al cierre del viernes enRosario. “Veremos si ese precio le llega al productor”, se atajaron desde las entidades.