En la línea de largada
Apenas el argentino Néstor Pitana marcó el cierre del mundial de Rusia los candidatos salieron a la cancha aún con más claridad, evidenciando intenciones ya conocidas en la mayoría de los casos.
Eso pasó con el oficialismo y con la oposición, ambos con sus distintos bemoles.
Ya el intendente Martín Gill había anunciado su intención reeleccionista. Lo dijo claramente y se puso a trabajar en ese sentido, y en la última semana hizo caminatas por los barrios, encabezó una reunión de gabinete en esa misma sintonía, desayunó con vecinos en una práctica que repetirá dos veces por semana, cumplió tareas de gestión en la Provincia y hasta encabezó el acto por el aniversario de la muerte de Eva Perón, que terminó con todos cantando la Marcha Peronista.
Es “todos” porque había accastellistas y gillistas, que se sentaron cerca pero no mezclados en la sede partidaria de calle Mitre.
Fue precisamente allí, con el exintendente Eduardo Accastello en el público, que Gill ratificó la intención de construir “la unidad en la diversidad para no volver a cometer errores”.
Es que sabe que cualquier chance de conservar el Sillón de Viñas perderá fuerza vital si el peronismo local va separado. Algo de eso se pudo vislumbrar para las elecciones legislativas de 2017, cuando Unión por Córdoba fue en lista diferente a la del Frente Córdoba Ciudadana, que fue la versión provincial del kirchnerismo.
Y en ese línea de unidad, cuando esta semana pasó por Villa María el precandidato a presidente por el espacio K, Agustín Rossi, también se reunió con Gill, y con el intendente de Villa Nueva, Natalio Graglia.
Hubo foto y publicaciones en las redes sociales. El propio intendente local posteó que compartía con el exministro “las preocupaciones por el contexto que atraviesa el país y la necesidad de recuperar un camino de desarrollo, producción, empleo y justicia social”.
Es en esa línea que habló en la sede del PJ, con Accastello en la primera fila y también la exintendenta y actual titular de la Agencia Córdoba Cultura, Nora Bedano.
La frase de un Gill visiblemente emocionado resonó ante un Accastello que ya mostró su intención de no quedar al margen en 2019. Para eso lanzó su espacio Somos Villa María que cuenta con el apoyo de buena parte del arco sindical, y desde el cual también camina, promueve iniciativas y hasta organiza una jornada por el día del niño para la cual pide a los vecinos que colaboren con juguetes. También estuvo en Pasco esta semana, donde se mostró próximo, aunque sea físicamente, al gobernador Juan Schiaretti.
Igual Gill no tiene competencia en la cercanía con el mandatario provincial, lo que queda en evidencia cada vez que uno u otro tiene la oportunidad de explicitarlo. Incluso el intendente local es una espada importante de Schiaretti en el trabajo con los otros jefes comunales.
En ese eje Villa María ya definió que estampará su firma el miércoles en el Acuerdo Federal Provincia-Municipios de Diálogo y Convivencia Social, tal como se llama la iniciativa que se conoció en estas semanas.
Es en ese marco, tal como lo señaló a este diario, Gill consideró “muy valiosa” la definición de la Provincia, que busca cómo aportar “cuando en otras mesas se discute cuánto sacar”, en clara alusión al gobierno nacional. Esto mientras en otros ámbitos se discute cuán cerca está Schiaretti de Mauricio Macri.
Por otra parte, Gill quiere que sus colaboradores salgan a militar las obras que se ejecutan con el Gobierno de la Provincia y que son las que sostienen el empleo en el sector de la construcción a nivel local, según reconocen desde el gremio y muestran las estadísticas. Según trascendió, el intendente considera que deberían conocerse más por lo que también implican para el desarrollo de la ciudad.
En este punto hay que insistir con algo que ya se dijo desde esta columna, y es el limitado eco que el jefe comunal encuentra en buena parte de sus colaboradores, incluso los de primera línea. Quizá por su forma de ser y de gobernar, o tal vez por las características propias de los funcionarios, pero lo cierto es que a muchos les falta impulso.
El intendente también inició desayunos que irá manteniendo con vecinos, a los que no sólo les describe lo que se está haciendo, sino también les pide opiniones. Esto se suma a caminatas como las que encabezó el fin de semana pasado por barrio Las Acacias, entre otros sectores.
Y si de caminar se trata, los que también están en esa tarea, o en este caso haciendo timbreo, son los militantes Pro, con el legislador Darío Capitani y la concejal Karina Bruno entre los impulsores principales. El fin de semana pasado también estuvieron por los barrios y aseguraron que se siente “olorcito a cambio” en los distintos sectores.
Por el lado de la coalición opositora hay bemoles, incluso votaron divididos el proyecto para la continuidad de la Cooperativa de Trabajo 15 de Mayo al frente de los servicios de agua y cloacas. Pro y Frente Cívico mantuvieron la misma posición que el oficialismo en la primera lectura, pero la Unión Cívica Radical no acompañó. No es la primera vez que no coinciden.
Y si de UCR se trata, que avanzó en la paridad de género en la lista de autoridades departamentales, hay que mencionar al concejal Gustavo Bustamante que, al menos en sus redes sociales, muestra un cambio de imagen a partir de dos eslogans: “Construyendo ciudadanía” y “Lo que nos une”, que seguramente apuntan a posicionarlo de cara al año que viene.
El edil es un hombre cercano al intendente de Córdoba, Ramón Mestre (h).
Mariana Corradini. Redacción Puntal Villa María.
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Eso pasó con el oficialismo y con la oposición, ambos con sus distintos bemoles.
Ya el intendente Martín Gill había anunciado su intención reeleccionista. Lo dijo claramente y se puso a trabajar en ese sentido, y en la última semana hizo caminatas por los barrios, encabezó una reunión de gabinete en esa misma sintonía, desayunó con vecinos en una práctica que repetirá dos veces por semana, cumplió tareas de gestión en la Provincia y hasta encabezó el acto por el aniversario de la muerte de Eva Perón, que terminó con todos cantando la Marcha Peronista.
Es “todos” porque había accastellistas y gillistas, que se sentaron cerca pero no mezclados en la sede partidaria de calle Mitre.
Fue precisamente allí, con el exintendente Eduardo Accastello en el público, que Gill ratificó la intención de construir “la unidad en la diversidad para no volver a cometer errores”.
Es que sabe que cualquier chance de conservar el Sillón de Viñas perderá fuerza vital si el peronismo local va separado. Algo de eso se pudo vislumbrar para las elecciones legislativas de 2017, cuando Unión por Córdoba fue en lista diferente a la del Frente Córdoba Ciudadana, que fue la versión provincial del kirchnerismo.
Y en ese línea de unidad, cuando esta semana pasó por Villa María el precandidato a presidente por el espacio K, Agustín Rossi, también se reunió con Gill, y con el intendente de Villa Nueva, Natalio Graglia.
Hubo foto y publicaciones en las redes sociales. El propio intendente local posteó que compartía con el exministro “las preocupaciones por el contexto que atraviesa el país y la necesidad de recuperar un camino de desarrollo, producción, empleo y justicia social”.
Es en esa línea que habló en la sede del PJ, con Accastello en la primera fila y también la exintendenta y actual titular de la Agencia Córdoba Cultura, Nora Bedano.
La frase de un Gill visiblemente emocionado resonó ante un Accastello que ya mostró su intención de no quedar al margen en 2019. Para eso lanzó su espacio Somos Villa María que cuenta con el apoyo de buena parte del arco sindical, y desde el cual también camina, promueve iniciativas y hasta organiza una jornada por el día del niño para la cual pide a los vecinos que colaboren con juguetes. También estuvo en Pasco esta semana, donde se mostró próximo, aunque sea físicamente, al gobernador Juan Schiaretti.
Igual Gill no tiene competencia en la cercanía con el mandatario provincial, lo que queda en evidencia cada vez que uno u otro tiene la oportunidad de explicitarlo. Incluso el intendente local es una espada importante de Schiaretti en el trabajo con los otros jefes comunales.
En ese eje Villa María ya definió que estampará su firma el miércoles en el Acuerdo Federal Provincia-Municipios de Diálogo y Convivencia Social, tal como se llama la iniciativa que se conoció en estas semanas.
Es en ese marco, tal como lo señaló a este diario, Gill consideró “muy valiosa” la definición de la Provincia, que busca cómo aportar “cuando en otras mesas se discute cuánto sacar”, en clara alusión al gobierno nacional. Esto mientras en otros ámbitos se discute cuán cerca está Schiaretti de Mauricio Macri.
Por otra parte, Gill quiere que sus colaboradores salgan a militar las obras que se ejecutan con el Gobierno de la Provincia y que son las que sostienen el empleo en el sector de la construcción a nivel local, según reconocen desde el gremio y muestran las estadísticas. Según trascendió, el intendente considera que deberían conocerse más por lo que también implican para el desarrollo de la ciudad.
En este punto hay que insistir con algo que ya se dijo desde esta columna, y es el limitado eco que el jefe comunal encuentra en buena parte de sus colaboradores, incluso los de primera línea. Quizá por su forma de ser y de gobernar, o tal vez por las características propias de los funcionarios, pero lo cierto es que a muchos les falta impulso.
El intendente también inició desayunos que irá manteniendo con vecinos, a los que no sólo les describe lo que se está haciendo, sino también les pide opiniones. Esto se suma a caminatas como las que encabezó el fin de semana pasado por barrio Las Acacias, entre otros sectores.
Y si de caminar se trata, los que también están en esa tarea, o en este caso haciendo timbreo, son los militantes Pro, con el legislador Darío Capitani y la concejal Karina Bruno entre los impulsores principales. El fin de semana pasado también estuvieron por los barrios y aseguraron que se siente “olorcito a cambio” en los distintos sectores.
Por el lado de la coalición opositora hay bemoles, incluso votaron divididos el proyecto para la continuidad de la Cooperativa de Trabajo 15 de Mayo al frente de los servicios de agua y cloacas. Pro y Frente Cívico mantuvieron la misma posición que el oficialismo en la primera lectura, pero la Unión Cívica Radical no acompañó. No es la primera vez que no coinciden.
Y si de UCR se trata, que avanzó en la paridad de género en la lista de autoridades departamentales, hay que mencionar al concejal Gustavo Bustamante que, al menos en sus redes sociales, muestra un cambio de imagen a partir de dos eslogans: “Construyendo ciudadanía” y “Lo que nos une”, que seguramente apuntan a posicionarlo de cara al año que viene.
El edil es un hombre cercano al intendente de Córdoba, Ramón Mestre (h).
Mariana Corradini. Redacción Puntal Villa María.