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La cuerda demasiado tensa

 
Las políticas de ajustes del Gobierno nacional están impactando de lleno en la ciudad; el despido de 70 trabajadores en Fábrica Militar y el recorte presupuestario en la educación universitaria son el claro ejemplo. El Municipio no ajustó, pero cuida los gastos. La Provincia no detuvo las obras, aunque el ritmo tal vez no es el esperado. 

El foco de la sociedad está puesto en las políticas de recortes de la Nación en áreas muy sensibles como la educación y el trabajo. La gratuidad de la universidad pública en la Argentina lleva 100 años y no es un derecho que la comunidad vaya a resignar tan fácilmente, por el contrario, la multitud de la Marcha Federal en Plaza de Mayo demuestra que el cogobierno, la libertad de cátedra, el ingreso irrestricto y la autonomía conquistada en 1918 no son variables de negociación con ningún gobierno. Los pilares de la educación libre, laica y gratuita gozan de buena salud.

En Villa María, para citar el ejemplo más cercano, los estudiantes tomaron por primera vez en la historia el Campus Universitario por tres días (hace 17 años también hubo una toma, pero en la vieja sede de calle Mendoza). Si bien algunos alumnos cuestionaron que se les impedía tomar clases y reclamaron el levantamiento de la medida, la mayoría avaló la protesta y algunos pretenden profundizarla.

El trabajo también tiene otro enorme valor para la sociedad. La pérdida de puestos laborales golpea directamente a las familias afectadas, pero también al resto de la comunidad de forma indirecta: no venden los comerciantes, no se cortan entradas de cine, no funcionan los comedores, no trabajan los gasistas, plomeros, y así podríamos mencionar cientos de casos. En definitiva, la rueda de la economía se detiene y reactivarla no resulta sencillo ni inmediato.

Hace dos semanas el Gobierno nacional anunció el despido de 42 trabajadores de Fábrica Militar, que se sumaron a los 28 de diciembre. El pasado viernes se conoció el despido de otros dos empleados estatales, en este caso, de la Secretaría de Agricultura Familiar. Es decir, ya son 72 los cesanteados por la Nación en Villa María. También hubo retiros voluntarios y jubilaciones, por lo que la planta de trabajadores en los diferentes organismos se ha resentido en el último año y medio, al menos.

Pero el recorte no es solo de recursos humanos, de fuerza laboral, sino también de recursos económicos, y aquí aparecen los reclamos de la comunidad universitaria. Los docentes llevan seis meses sin cerrar su paritaria y el Gobierno aún no ofreció un porcentaje superador al 15% en cuotas. Las universidades no reciben en tiempo y forma los recursos para funcionamiento (luz, gas) y los rectores advierten que si el desembolso no se normaliza en los próximos días, el segundo cuatrimestre sufriría serias dificultades.

La Universidad Nacional de Villa María (UNVM) estuvo tomada entre miércoles y viernes, y en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) hubo una clase pública y un abrazo simbólico el viernes por la tarde. Allí el decano Pablo Rosso se mostró muy preocupado por la situación del sistema universitario.

Rosso estuvo en la Marcha Federal y reivindicó el reclamo de docentes y alumnos. En esa exposición, además, criticó a la gestión macrista: “Son modelos que miran números y nosotros somos una sociedad que mira el progreso de todos”, afirmó. 

Vale recordar que Rosso fue vicerrector de la UTN y la llegada de Cambiemos lo relegó del cargo nacional. 

En esa charla, contó detalles del encuentro mantenido por el presidente Mauricio Macri con los rectores en Casa Rosada. “Macri se mostró muy pesimista y dijo que necesitaba ayuda. Los rectores le respondieron que la situación estaba muy difícil. Y él respondió que podía garantizar que el techo de los salarios no serían del 15%, pero que no podía hacer lo mismo con los gastos de programas e infraestructura”.

En este marco, sostuvo que el sistema en general no recibirá las partidas necesarias para funcionar en 2019. “Nos tenemos que mostrar juntos, pensando y proponiendo”, le sugirió al auditorio.

Por su parte, el rector de la UNVM, Luis Negretti, también apoyó el reclamo de los estudiantes, aunque criticó “algunos métodos” utilizados en la protesta como la imposibilidad de tomar clases para aquellos que sí lo quisieron hacer. Mañana a las 15 habrá una asamblea interclaustros, es decir, alumnos, docentes, no docentes y egresados, además de las autoridades, para analizar el contexto y, tal vez, tomar alguna nueva resolución.

El reclamo de los trabajadores de la Fábrica Militar y de los estudiantes universitarios confluyó el pasado jueves con un encuentro en la casa de altos estudios. Una caravana partió de ATE hacia la Universidad para apoyar el reclamo. Allí se compartió la problemática de unos y otros que, en definitiva, es la misma y es el recorte que impulsa el Gobierno nacional. 

Llama la atención el silencio de Cambiemos a nivel local. El máximo referente, Darío Capitani, que fue insultado en Buenos Aires por los trabajadores de Fábrica Militar, no se expresado sobre ninguno de los temas, ni por las cesantías ni por el reclamo en las universidades. 

La cúpula del radicalismo ya comienza a mostrar sus diferencias y el presidente del partido, Marcelo Barotto, participó de las reuniones convocadas por el Consejo de Partidos Políticos para tratar ambos temas, todo un mensaje. Incluso  participó de la marcha por los despedidos de Fábrica Militar y en más de una oportunidad cuestionó las políticas nacionales.

El oficialismo local aprovechó la situación para capitalizarlo políticamente. La sesiones especiales en el Concejo Deliberante tuvieron como objetivo político exponer a Cambiemos y así lo consiguieron. No hay manera de justificar despidos, nadie puede salir airoso de una situación así y la concejal Karina Bruno lo vivió en carne propia. 

El oficialismo también apoyó el reclamo de los estudiantes y criticó los recortes. Son los primeros minutos de un partido largo que terminará allá por octubre-noviembre de 2019 cuando se hayan celebrado los comicios municipales, provinciales y nacionales. Pero, en el “mientras tanto”, la sociedad se re-organiza más rápido que las estructuras partidarias y busca frenar el ajuste. Y la cuerda ya está demasiado tensa. Ojalá no se corte.

Martín Alanis.  Redacción Puntal Villa María.

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