De acuerdo con distintas fuentes consultadas por PUNTAL VILLA MARÍA, Gill continuará en el Ministerio de Obras Públicas de la Nación luego del 27 de junio, fecha en la cual vence la licencia que el Concejo le otorgó en diciembre del año pasado.
Gill definió que el intendente interino sería el concejal Pablo Rosso. Es su candidato en caso de elecciones municipales, pero siempre supo que con cuatro meses de gestión no alcanzaría para instalarlo en la comunidad.
La cuarentena cambió las prioridades de todo el arco político. Gill se abocó a la construcción de 12 hospitales modulares en distintas partes del país (uno en Córdoba capital) y Rosso se dedicó a organizar la gestión municipal en función de las nuevas demandas sanitarias.
Sin embargo, este mismo argumento que complicó los planes iniciales ahora será el utilizado dentro de un mes y medio para sostener el pedido de prórroga de licencia que hará el propio Gill. Si optara por la renuncia, el presidente del Concejo debería convocar a elecciones en el término de 30 días “para elegir el intendente que complete el periodo”, tal cual reza el Artículo 125 de la Carta Orgánica en uno de sus apartados. “Es obvio que no se puede convocar a elecciones durante este año, no se puede movilizar a la ciudad en el medio de la pandemia. Por eso Martín (como lo llaman en confianza sus funcionarios) utilizará el argumento del coronavirus para pedir una extensión de la licencia y que siga Rosso hasta fin de año”, dijo una importante fuente, consultada en estricto off de record. Si finalmente termina renunciando al cargo tras el vencimiento de la segunda licencia, la intención sería convocar a elecciones locales para finales de 2021, es decir, cerca de las legislativas nacionales.
“Estoy en contacto permanente con Pablo y con todo el equipo de la gestión de Villa María. Vamos a resolver lo mejor para el país y la ciudad. En estos dos meses lo iremos hablando, pensando, tomaremos una decisión sabiendo que hay condicionamientos muy fuertes que tenemos en el desafío de cuidar la vida de la gente. Hasta fin de junio tenemos tiempo para generar esa decisión y nos vamos a tomar el tiempo para poder pensar y reflexionar”, afirmó Gill en declaraciones radiales.
En las últimas semanas, Rosso sumó en segundas y terceras líneas a dirigentes del accastellismo, un gesto para acercar al otro sector importante del peronismo local al Municipio.
La oposición
En el arco opositor local hay dos posturas en relación a la prórroga de la licencia de Gill. Por un lado, la manifestada por el legislador y referente del Pro, Darío Capitani, quien aseguró que la Carta Orgánica Municipal (COM) permite distintas lecturas sobre el tema. Y además señaló que serán prudentes ante un contexto dominado por la prioridad sanitaria antes que la política.
“No hay que apresurarse, no hemos tomado una decisión final en razón a la dificultad que vive Argentina y Villa María no escapa a esto. Si vuelve de la licencia no hay nada que decir, si pretende torcer la COM que es compleja en torno a la licencia, que tiene distintas aristas e interpretaciones políticas y jurídicas, el tiempo lo van a reflejar en los próximos días”, dijo Capitani.
La otra postura fue expresada semanas atrás por el edil radical Luis Caronni, y reflejada en estas páginas, de que la Carta Orgánica no permite una prórroga de la licencia y pidió que si Gill no regresa al Sillón de Viñas, que renuncie para que se convoque a elecciones.

