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Mala alimentación: aumentaron las consultas por sobrepeso en la ciudad

Fernanda Del Vó y Roxana del Barrio, nutricionistas de Villa María que trabajan en el ámbito público y privado, analizaron la situación. El sedentarismo y el encierro cambiaron notablemente los hábitos alimenticios de la gente

La alimentación de la sociedad en general desde que inició la pandemia ha sido alarmante. Aumentó el consumo de bebidas azucaradas, de comida “chatarra” y de alcohol.

El encierro es una de los causantes de la ansiedad que por decantación lleva a la gente a la comida. El sedentarismo y la poca o nula actividad física han llevado a las personas a transformar los horarios alimenticios y la obesidad ha sido una consulta permanente a las profesionales.

El nivel socioeconómico descendió notablemente y también fue preponderante a la hora del consumo.

Puntal Villa María dialogó con María Fernanda Del Vo y Roxana del Barrio, nutricionistas de la ciudad, que brindaron un panorama ante una situación preocupante.

“En los primeros tiempos de la pandemia hubo un cambio en la alimentación de la gente, aumentó el sedentarismo, el encierro hizo que se cambien los horarios, ya no se respetaron las comidas, creció el consumo de bebidas azucaradas, los snacks, los dulces y las comidas denominadas chatarra. Está claro que no ha sido lo mejor”, dijo Del Vo (nutricionista. MP: 3758).

-¿Cree que en Villa María de a poco empieza a cambiar la alimentación en la cotidianidad?

-Sí, he notado que en varios lugares de la ciudad han puesto la opción saludable y muchas de ellas son bastante completas, con frutas, yogurt con cereales, palta, huevo, y la gente lo busca.

-¿Cómo ha sido el nivel de consultas desde que inició la pandemia?

-Las consultas han aumentado bastante y lo más recurrente es por el aumento de peso que se ha tenido en el último tiempo. Para tener una vida saludable hay que tener presentes la actividad física y la buena alimentación, en la pandemia no sucedió nada de eso. Se perdieron los hábitos y es entendible. El encierro genera ansiedad y allí la gente busca la comida.

Sobre las recomendaciones, la nutricionista Del Vo señaló: “Tratar de respetar las cuatro comidas principales y no saltearlas, tener presentes las cantidades y las porciones, aumentar el consumo de frutas y verduras, tomar agua”.

Respecto a la concientización sobre alimentación que ofrece la ciudad, Del Vo expresó: “Villa María es una ciudad que está pendiente de que los vecinos hagan actividad física, se incentiva a esto. La concientización falta en todo el país, es de raíz porque la educación sale desde el hogar. Me ha pasado de dar charlas en colegios y ahí te das cuenta de que el inicio es de la casa, es cultural. Hay que cambiar los hábitos, es díficil, lleva tiempo pero se puede”.

En el mismo sentido, Roxana del Barrio (Nutricionista. MP 2265) argumentó: “La alimentación de los villamarienses no escapa a lo que fue la media a nivel nacional. Esto va asociado a lo socioeconómico. Ha habido un aumento en los hidratos de carbono, allí se destacan las pastas, panes y todo lo que es amasados porque la gente comenzó a cocinar más en casa”.

En referencias a los nuevos emprendimientos sobre comidas, la licenciada Del Barrio manifestó: “A pesar del cierre de comercios, las propuestas en redes se ve mucho de alimentación saludable o preparaciones caseras. Aumentó la oferta de alimentos”.

-¿Han crecido las consultas en su consultorio?

-En un principio hubo una baja de consultas. Eso fue durante el 2020, cuando se regularizaron las flexibilizaciones después de julio o agosto, empezamos a notar movimiento y para el mes de octubre, noviembre, fue casi a la similar a la habitual en tiempos de no pandemia.

-¿Qué les recomienda a los villamarienses ante este contexto?

-La recomendación no escapa a lo que tenemos en la habitualidad, hay que consumir frutas y verduras de estación para que la economía no impacte tanto. Respetar hábitos y dar organización a los horarios de comida porque todos están desfasados en tiempos y espacios.

La pandemia llevó a que mucha gente empiece a cocinar en casa y así lo analizó la nutricionista: “Volver a la elaboración de alimentos. Por ahí se pusieron de moda los amasados, la elaboración artesanal, particularmente con la población más chica me permitió abocarnos a realizar un postre y hacer partícipes a los niños y concientizar con frutas”.

Sobre la concientización que hay sobre la alimentación saludable, Roxana del Barrio dijo: “Todos en distintos niveles o formas saben lo que es sano, pero lo complejo es implementarlo. Lo que falta son estrategias a nivel localizado para poder hacer compras a granel o a veces se dificultan las distancias o las limitaciones económicas”.

Además agregó: “Es importante y algo que no se ha hecho énfasis es en los lugares donde venden y aceptan la tarjeta Alimentar. A nosotros nos falta profundizar porque no se han fortalecido vínculos para trabajar desde esos espacios”.

Para finalizar, puntualizó: “Ahora se entregan bolsones, creo que ahí hay que reforzar las estrategias. Tenemos la responsabilidad social y profesional de poder responder a esto antes de que llegue el problema. Hay que prevenir y hacer el foco para trabajar sobre eso”.

La pandemia cambió al mundo en muchos aspectos, uno de ellas es la alimentación y cómo hacerlo.