El papa Francisco pidió ayer que se desbloqueen las exportaciones de granos de Ucrania y reclamó que no se use la fuente de alimentación "como arma de guerra".

"Produce gran preocupación el bloqueo de exportaciones del grano de Ucrania, del que dependen las vidas de millones de personas, especialmente en los países más pobres", dijo el Pontífice durante la audiencia general que encabezó en la plaza de San Pedro.

En ese marco, Jorge Bergoglio realizó "un sincero llamado para que se haga todo esfuerzo para resolver esto y garantizar el derecho humano universal a nutrirse".

El llamado se produjo en medio del alza mundial en los precios de las materias primas a causa de la guerra que involucra a Rusia y Ucrania, dos de los mayores proveedores globales de alimentos.