Internacionales | Papa León XIV

El Papa llamó a rezar por los hogares golpeados por los conflictos armados

León XIV alertó sobre líderes violentos y pidió proteger a niños, ancianos y personas vulnerables

 

Ante una Plaza de San Pedro colmada de fieles en el último domingo del año, el papa León XIV lanzó un fuerte llamado a la paz y pidió orar especialmente por las familias que sufren las consecuencias de la guerra.

Durante la celebración de la festividad de la Sagrada Familia, el Sumo Pontífice reflexionó sobre la huida a Egipto de Jesús, María y José, a la que definió como un momento de prueba marcado por una amenaza mortal, y trazó un paralelismo con los dramas que atraviesan hoy millones de personas en zonas de conflicto.

Advertencia sobre los “Herodes” actuales

Con un mensaje directo, León XIV advirtió que “el mundo siempre tiene sus Herodes”, en referencia a dirigentes y poderes que, movidos por la ambición y la violencia, generan sufrimiento, desarraigo y desesperación.

Según expresó, estas conductas bloquean la vida y convierten el anuncio de salvación en una amenaza sofocada por la fuerza, impidiendo que la luz, la alegría y la esperanza lleguen a quienes más lo necesitan.

El sufrimiento de las víctimas

El Papa puso especial énfasis en la situación de quienes viven bajo el fuego de las armas y llamó a la comunidad internacional a no permitir que los intereses de poder prevalezcan sobre la dignidad humana.

“A la luz de la Navidad del Señor, sigamos rezando por la paz. Hoy, de modo particular, recemos por las familias afectadas por la guerra, por los niños, los ancianos y las personas más frágiles”, expresó tras el rezo mariano.

La familia como respuesta

Para León XIV, la Sagrada Familia simboliza la única respuesta posible de salvación frente a un mundo marcado por el autoritarismo y la codicia. En ese sentido, subrayó que la oración y los valores del Evangelio son esenciales para preservar la vida familiar en contextos de violencia.

Antes de finalizar su mensaje, el Pontífice renovó su invitación a encomendarse a la Familia de Nazaret, pidiendo protección para los hogares que hoy padecen la división, el miedo y el horror de los conflictos armados en distintas regiones del planeta.