Preocupa el consumo de alcohol en menores y demandan un mayor compromiso familiar
Una encuesta anónima permitió advertir una problemática que se torna común en las diferentes poblaciones. “Es alarmante no sólo por la edad, sino por la cantidad alta de consumo”, sostuvo la trabajadora social Fabiana Ongini
El consumo de sustancias, tanto lícitas como ilícitas, genera preocupación cada vez más en la sociedad. Desde hace algunos años, se advierte un mayor compromiso de los gobiernos para abordar una problemática que tiende a agravarse con el paso del tiempo.
Primero fueron las grandes ciudades, y luego las pequeñas poblaciones las que tomaron el desafío de ocuparse de la situación. La creación de la Red Asistencial de las Adicciones de Córdoba (RACC) facilitaron en algunos casos el trabajo que venían realizando profesionales, y en otros significaron el puntapié para involucrarse directamente.
En Pasco, el grupo de especialistas que trabaja en la prevención de adicciones, realizó un informe que ya entregó al intendente Daniel Delbono, en el que detalla diferentes cuestiones como la problemática actual relevada, casos, y proyectos para el abordaje, a partir del 2020.
“Acá funciona la RACC, que es un centro preventivo y asistencial en cuanto a personas que tienen problemas de sustancias”, detalló la trabajadora social Fabiana Ongini, quien integra el grupo de profesionales.
La problemática del alcohol
En la localidad, a lo largo de 2018, se llevaron a cabo capacitaciones en materia de adicciones destinadas a los profesionales, y en este 2019 “tuvimos la posibilidad de hacer un posgrado en cuanto a adicciones, y al finalizar debíamos presentar un anteproyecto; elegimos el tema del alcohol porque es el inicio a cualquier otra sustancia”, precisó.
En la charla con PUNTAL VILLA MARÍA, Ongini mencionó que en el establecimiento secundario “medimos una cierta cantidad de encuestas que se realizaron de manera anónima, y que no era obligatoria. Los resultados dieron un alarmante consumo, en el sentido de que siempre se miden las ciudades grandes, y acá estamos en una localidad de más de 1.500 personas. A partir de ahora vamos a trabajar en base a esos datos”.
La especialista indicó que el desafío es, tras reconocer que “el alcohol en los pueblos existe”, es conocer “en medida y desde qué concepto el adolescente o el niño empieza sus inicios en el alcohol”.
Con relación a las encuestas efectuadas, Ongini explicó que tenían “distintos conceptos sobre cuándo comenzaban a tomar el alcohol”. Y detalló que las respuestas coincidían en algunos “en las familias, con sus pares, en fiestas”.
Cada vez, más chicos
“El alcohol es el puntapié y cada vez a más corta edad, y eso es lo alarmante en el sentido en que anteriormente comenzaban a los 16 o 17 años, pero ahora ya se ve en chicos de primer año, de 11 o 12 años, a consumir alcohol, y en medidas altas, no es que estamos hablando de un vaso. Y es así que nos encontramos en que no solamente toman un vaso, sino más que eso”.
Desde la RACC eligieron a Pasco para poder brindar talleres, en reemplazo de las charlas que se veían realizando sobre fortalecimiento emocional y familiar. “A partir de ahora es el gran desafío, y no quedarse sólo con los resultados”, recalcó, y remarcó la necesidad de programar “para el año que viene y hacer un trabajo en red porque sólo no se puede hacer”.
La intención es comprometer al establecimiento secundario y a las demás instituciones. “Todavía no tenemos definido cómo y qué actividad vamos a realizar, pero está claro que es necesario abordar el fortalecimiento emocional con los adolescente y las familias, principalmente, porque las consecuencias después son grandes. Y la contención debe partir de la familiar”, sostuvo.
Ongini destacó que la RACC se caracteriza por “trabajar todo lo que es fortalecimiento. Este es uno de los trabajos que vamos a continuar, y seguramente después avanzaremos con más profundidad en cuanto a prevención para evitar las consecuencias posteriores, ya que siempre se trabaja con el problema, y nunca previendo el consumo”.
Ante ello, adelantó que “empezaremos a trabajar también con la primaria, porque consideramos que a partir de sexto grado los chicos están consumiendo, es el inicio y al pasar al secundario se va agravando con los años”.
“Hicimos esta medición. Programamos todo para trabajar con mayor profundidad a partir de febrero”, confirmó. La especialista destacó la necesidad de dar a conocer estas situaciones “y poder abordarlo en red con familias e instituciones, y también los comercios -en alusión a los que venden alcohol-. Si bien hay una ley que impide la venta a menores, hay que reforzarlo”.
“Estamos preocupados por esta situación; muchas veces hay conceptos de tipo ‘está permitido’ y eso hace que después sea más perjudicial para el adolescente porque no sólamente se queda con el alcohol sino que puede iniciar en otras sustancias”, finalizó.
El gabinete local, además de Ongini, está integrado por Shirley Pellex (psicopedagoga y fonoaudióloga) y Nicolás Ampoli (psicólogo), además de la profesora de Enseñanzas Especiales Priscilla Comba.
Una investigación que requiere la participación de todos en prevención
El psicólogo Nicolás Ampoli también dialogó con PUNTAL VILLA MARÍA y expuso parte del trabajo llevado a cabo en la localidad. La investigación denominada “Contexto de consumo de alcohol en los adolescentes de Pasco” abarcó 157 casos de estudiantes secundarios, quienes respondieron la encuesta de manera voluntaria y anónima.
De ese total, la mayoría de los que respondió las inquietudes corresponde a primer año (28,7%), siguiendo luego los de segundo (18,5%), cuarto (17,85) y tercero (15,9%). En quinto, sexto y séptimo año se dieron los registros más bajos.
Abordados sobre el consumo de alcohol, del total de primer año que respondió, el 51,2% respondió afirmativamente. En tanto, de los de segundo año, la cifra trepó al 78,6%; y llegó al 80% entre los de quinto. En tanto, todos los encuestados de tercero, cuarto, sexto y séptimo año confirmaron que consumen alcohol.
Cifras preocupantes
Interiorizándose en los días de consumo, del total de encuestados apenas el 17,8% de los estudiantes dijo que no consume alcohol; mientras que del resto, el 47,8% manifestó que lo hace entre una y dos veces por semana.
Con relación a la cantidad de alcohol que consumen, el 22,5% de los adolescente manifestó consumir 5 vasos de alcohol cada vez que toma, lo que representa el 22,5% del total. En cifras reales, los cinco vasos corresponden a un litro de alcohol. En tanto, un 14,7% indicó que llega a tomar hasta 20 vasos, lo que equivale a 4 litros. Sólo el 13,2% dijo que toma un vaso.
El estudio contempló además las edades de los adolescentes, que van desde los 12 a los 19 años. El mayor número de encuestados corresponde a chicos de 15 años (25,6%), seguidos por los de 13 (18,6%) y los de 14 (17,1%).
Finalmente, consultados sobre a qué edad comenzaron a tomar alcohol, el 49,6% explicó que tenían entre 12 y 13 años cuando lo hicieron. Un 11,6% dijo que empezó a los 11; y un 7,8% a los 10 años. Hacia arriba, un 17,8% lo hizo cuando tenía 14 años.
Daniel Brusa. Redacción Puntal
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Primero fueron las grandes ciudades, y luego las pequeñas poblaciones las que tomaron el desafío de ocuparse de la situación. La creación de la Red Asistencial de las Adicciones de Córdoba (RACC) facilitaron en algunos casos el trabajo que venían realizando profesionales, y en otros significaron el puntapié para involucrarse directamente.
En Pasco, el grupo de especialistas que trabaja en la prevención de adicciones, realizó un informe que ya entregó al intendente Daniel Delbono, en el que detalla diferentes cuestiones como la problemática actual relevada, casos, y proyectos para el abordaje, a partir del 2020.
“Acá funciona la RACC, que es un centro preventivo y asistencial en cuanto a personas que tienen problemas de sustancias”, detalló la trabajadora social Fabiana Ongini, quien integra el grupo de profesionales.
La problemática del alcohol
En la localidad, a lo largo de 2018, se llevaron a cabo capacitaciones en materia de adicciones destinadas a los profesionales, y en este 2019 “tuvimos la posibilidad de hacer un posgrado en cuanto a adicciones, y al finalizar debíamos presentar un anteproyecto; elegimos el tema del alcohol porque es el inicio a cualquier otra sustancia”, precisó.
En la charla con PUNTAL VILLA MARÍA, Ongini mencionó que en el establecimiento secundario “medimos una cierta cantidad de encuestas que se realizaron de manera anónima, y que no era obligatoria. Los resultados dieron un alarmante consumo, en el sentido de que siempre se miden las ciudades grandes, y acá estamos en una localidad de más de 1.500 personas. A partir de ahora vamos a trabajar en base a esos datos”.
La especialista indicó que el desafío es, tras reconocer que “el alcohol en los pueblos existe”, es conocer “en medida y desde qué concepto el adolescente o el niño empieza sus inicios en el alcohol”.
Con relación a las encuestas efectuadas, Ongini explicó que tenían “distintos conceptos sobre cuándo comenzaban a tomar el alcohol”. Y detalló que las respuestas coincidían en algunos “en las familias, con sus pares, en fiestas”.
Cada vez, más chicos
“El alcohol es el puntapié y cada vez a más corta edad, y eso es lo alarmante en el sentido en que anteriormente comenzaban a los 16 o 17 años, pero ahora ya se ve en chicos de primer año, de 11 o 12 años, a consumir alcohol, y en medidas altas, no es que estamos hablando de un vaso. Y es así que nos encontramos en que no solamente toman un vaso, sino más que eso”.
Desde la RACC eligieron a Pasco para poder brindar talleres, en reemplazo de las charlas que se veían realizando sobre fortalecimiento emocional y familiar. “A partir de ahora es el gran desafío, y no quedarse sólo con los resultados”, recalcó, y remarcó la necesidad de programar “para el año que viene y hacer un trabajo en red porque sólo no se puede hacer”.
La intención es comprometer al establecimiento secundario y a las demás instituciones. “Todavía no tenemos definido cómo y qué actividad vamos a realizar, pero está claro que es necesario abordar el fortalecimiento emocional con los adolescente y las familias, principalmente, porque las consecuencias después son grandes. Y la contención debe partir de la familiar”, sostuvo.
Ongini destacó que la RACC se caracteriza por “trabajar todo lo que es fortalecimiento. Este es uno de los trabajos que vamos a continuar, y seguramente después avanzaremos con más profundidad en cuanto a prevención para evitar las consecuencias posteriores, ya que siempre se trabaja con el problema, y nunca previendo el consumo”.
Ante ello, adelantó que “empezaremos a trabajar también con la primaria, porque consideramos que a partir de sexto grado los chicos están consumiendo, es el inicio y al pasar al secundario se va agravando con los años”.
“Hicimos esta medición. Programamos todo para trabajar con mayor profundidad a partir de febrero”, confirmó. La especialista destacó la necesidad de dar a conocer estas situaciones “y poder abordarlo en red con familias e instituciones, y también los comercios -en alusión a los que venden alcohol-. Si bien hay una ley que impide la venta a menores, hay que reforzarlo”.
“Estamos preocupados por esta situación; muchas veces hay conceptos de tipo ‘está permitido’ y eso hace que después sea más perjudicial para el adolescente porque no sólamente se queda con el alcohol sino que puede iniciar en otras sustancias”, finalizó.
El gabinete local, además de Ongini, está integrado por Shirley Pellex (psicopedagoga y fonoaudióloga) y Nicolás Ampoli (psicólogo), además de la profesora de Enseñanzas Especiales Priscilla Comba.
Una investigación que requiere la participación de todos en prevención
El psicólogo Nicolás Ampoli también dialogó con PUNTAL VILLA MARÍA y expuso parte del trabajo llevado a cabo en la localidad. La investigación denominada “Contexto de consumo de alcohol en los adolescentes de Pasco” abarcó 157 casos de estudiantes secundarios, quienes respondieron la encuesta de manera voluntaria y anónima.
De ese total, la mayoría de los que respondió las inquietudes corresponde a primer año (28,7%), siguiendo luego los de segundo (18,5%), cuarto (17,85) y tercero (15,9%). En quinto, sexto y séptimo año se dieron los registros más bajos.
Abordados sobre el consumo de alcohol, del total de primer año que respondió, el 51,2% respondió afirmativamente. En tanto, de los de segundo año, la cifra trepó al 78,6%; y llegó al 80% entre los de quinto. En tanto, todos los encuestados de tercero, cuarto, sexto y séptimo año confirmaron que consumen alcohol.
Cifras preocupantes
Interiorizándose en los días de consumo, del total de encuestados apenas el 17,8% de los estudiantes dijo que no consume alcohol; mientras que del resto, el 47,8% manifestó que lo hace entre una y dos veces por semana.
Con relación a la cantidad de alcohol que consumen, el 22,5% de los adolescente manifestó consumir 5 vasos de alcohol cada vez que toma, lo que representa el 22,5% del total. En cifras reales, los cinco vasos corresponden a un litro de alcohol. En tanto, un 14,7% indicó que llega a tomar hasta 20 vasos, lo que equivale a 4 litros. Sólo el 13,2% dijo que toma un vaso.
El estudio contempló además las edades de los adolescentes, que van desde los 12 a los 19 años. El mayor número de encuestados corresponde a chicos de 15 años (25,6%), seguidos por los de 13 (18,6%) y los de 14 (17,1%).
Finalmente, consultados sobre a qué edad comenzaron a tomar alcohol, el 49,6% explicó que tenían entre 12 y 13 años cuando lo hicieron. Un 11,6% dijo que empezó a los 11; y un 7,8% a los 10 años. Hacia arriba, un 17,8% lo hizo cuando tenía 14 años.
Daniel Brusa. Redacción Puntal