Luego de varios meses sin actividad, dos pugilistas de Villa María tuvieron presentaciones durante el fin de semana.
Lucas Báez, villamariense radicado en Catamarca, se presentó en la localidad bonaerense de Pinamar ante Ernesto Franzolini , con la posibilidad de coronarse.
Por su parte, Santiago Prado hizo lo propio en Concordia, Provincia de Entre Ríos, ante el local Leandro Blanc, integrante del equipo nacional en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.
Báez cayó por puntos con fallo unánime ante Ernesto “Tito” Franzolini, que se apropió del vacante título argentino supergallo, en una pelea que se realizó el viernes en la medianoche en el Club Atlético San Vicente de Pinamar.
Franzolini, quien llevó la iniciativa desde el comienzo de la pelea, derribó dos veces al villamariense en el primer y décimo round en una clara demostración de su superioridad.
Los jueces de la pelea, en la que estuvo en juego el título vacante de los supergallos, lo vieron ganar con comodidad, como expresaron sus tarjetas, todas a su favor por 97 a 91, 98 a 92 y 96,5 a 92,5.
Tito Franzolini , quien está tercero en el ranking argentino, elevó su foja de peleas a 12 victorias (2 ko), 11 derrotas y 2 empates.
El flamante campeón se mostró emocionado por su victoria y reconoció que su próximo objetivo será conseguir una posibilidad para pelear en el exterior en la continuidad de su campaña.
El experimentado Báez está sexto en el escalafón nacional y tiene un historial de 36 triunfos (20 ko), 20 derrotas y 10 empates.
Para el villamariense radicado en Catamarca fue el tercer intento de alzarse con el título nacional de la categoría, ya que antes fue vencido por Lucas Carranza en Catamarca, en junio de 2013, y Julián Aristule en Pergamino, en agosto de 2015.
En la medianoche del sábado y con televisación de TyC Sports, Santiago Prado cayó por puntos con decisión unánime ante Leandro Blanc; las trajetas indicaron 59-55, 58-57 y 59-55.
La pelea se realizó en Concordia, en el complejo Termal Vertiente.
El ahora entrenado por Leonardo Rivera estuvo a la altura de la pelea, a la que se “había preparado mucho”, según le dijo a este medio en la previa.
El rival era de jerarquía e hizo valer su experiencia en los momentos claves, pero nunca doblegó al villamariense, que inquietó a Blanc y pudo haber ganado.

