De ese modo, los árboles estarán en mejores condiciones para recibir las podas sin que se expongan a contagios de hongos y patógenos o situaciones que pongan en riesgo al ejemplar.
¿Cómo solicitar la autorización?
La autorización, cabe recordar, es otorgada por la Coordinación de Planificación de Espacios Verdes que depende de la Secretaría de Ambiente, Obras y Servicios Públicos. Desde el área, además, se llevará adelante una evaluación técnica de cada situación. Aquella intervención que no cumpla con los requisitos o se haga de manera ilegal, es decir, sin autorización, será sancionada.
Casos específicos
Los vecinos deben conocer que la poda se da sólo en casos específicos. Está la de mantenimiento, para eliminar ramas secas, rotas o con peligro de caída, y la de formación en árboles jóvenes, para controlar y dirigir la estructura del árbol de manera equilibrada para su desarrollo.
En otras ocasiones, según se señaló, se interviene para elevar la altura de la copa, para regular el desarrollo del sistema radicular, para eliminar las ramas que se encuentren a menos de un metro de propiedades privadas o para suprimir aquellas que obstaculicen la visibilidad de señalizaciones o alumbrado público.
¿Por qué en junio y julio?
Las intervenciones se desarrollan durante junio y julio porque luego de las primeras heladas los árboles ingresan en época de reposo vegetativo y tienen menos hojas.
Ello facilita la selección de ramas a eliminar y la ubicación de los cortes. Así se brindan mayores oportunidades para garantizar que la poda no afecte la estructura del árbol ni sea mayor al 15 por ciento de su copa.
Otro de los motivos se relaciona con que las bajas temperaturas hacen que la especie sea menos propensa al ingreso y desarrollo de hongos en la superficie que queda expuesta por el corte.
Por último, resta decir que el arbolado público es patrimonio ecológico y cumple funciones beneficiosas para el ambiente, por lo que su cuidado y preservación es responsabilidad de todos.

