"Era un ser humano. Tenía una familia, tenía sueños, tenía esperanzas. El verdadero sentido de este memorial es destacar el valor de una vida humana que fue quitada, lo que explica las causas del movimiento que está ocurriendo", dijo el reverendo Al Sharpton, líder de los derechos civiles que presidió el evento, poco antes de comenzar la ceremonia.
Adentro del templo de la North Central University, el ataúd dorado estaba flanqueado por flores blancas y púrpuras y se proyectaba una imagen sobre el púlpito de un mural pintado en la esquina de la calle donde la policía inmovilizó y mató a Floyd.
El templo generalmente alberga a mil personas, pero a causa del brote del nuevo coronavirus esa capacidad se redujo a unas 500.
Manifestación pacífica
Afuera se congregaron pacíficamente miles de manifestantes, que repetían a modo de consigna las últimas palabras de Floyd mientras era asfixiado por el policía Derek Chauvin: "¡No puedo respirar!".
En un emotivo elogio, Sharpton dijo que por más de 400 años los afroamericanos fueron marginados en Estados Unidos, porque el país "continúa poniéndoles una rodilla en su cuello", en referencia al método que causó la muerte de Floyd.
”Sucede cada día en EE.UU.”
"Lo que le pasó a Floyd sucede cada día en este país, en la educación, en los servicios de salud y en cada área de la vida norteamericana. Es tiempo de que nos levantemos en nombre de George y pidamos que saquen sus rodillas de nuestros cuellos", instó el líder religioso.
Para Sharpton, este servicio conmemorativo no es un "funeral normal" porque Floyd "no debería estar entre los fallecidos", si bien admitió que es algo "demasiado común" y deben lidiar con ello.
La autopsia realizada a Floyd señaló que el hombre sufrió un ataque cardíaco mientras era inmovilizado por los agentes y clasificó su muerte, ocurrida el 25 de mayo, como un homicidio.
El abogado de la familia, Ben Crump, dijo durante el homenaje: "No fue la pandemia del coronavirus la que mató a George Floyd, quiero aclararlo. Fue la otra pandemia con la que estamos tan familiarizados en Estados Unidos, la pandemia del racismo y la discriminación, la que mató a George Floyd".
Y agregó Crump que ya no quieren "dos sistemas de justicia" en el país, "uno para negros y otro para blancos".
Uno de los hermanos de Floyd, Philonise, se mostró emocionado por cómo George había "llegado a tantos corazones" y dijo que el público presente da testimonio de ello.
"Todos quieren justicia, queremos justicia para George. La va a tener, la va a tener", señaló.
Al servicio acudieron también una serie de invitados especiales, como el reverendo Jessee Jackson, también activista de los derechos civiles, y el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, quien se arrodilló frente al ataúd y rompió en llanto,
También participó el presidente de la North Central University, Scott Hagan, quien informó que su institución había creado una beca en honor a George Floyd e instó al resto de los centros académicos a hacer lo mismo.
Más de ocho minutos de silencio
Durante la ceremonia, los asistentes mantuvieron 8 minutos y 46 segundos de silencio para honrar la memoria de Floyd, la misma cantidad de tiempo que tardó el exagente policial Derek Chauvin en asesinarlo, al presionar con su rodilla sobre su cuello.
Anteayer, el fiscal general de Minnesota, Keith Ellison, agravó los cargos contra Chauvin a "asesinato en segundo grado", con una pena de hasta 40 años de prisión, e imputó por incitación y complicidad con un homicidio en segundo grado a otros tres policías que participaron del arresto de Floyd.
En una audiencia de fianza celebrada ayer en Tribunales fuertemente custodiados por la Guardia Nacional al otro lado de la calle de la sede de la policía, los abogados de los exagentes Thomas Lane, Tou Thao y J. Alexander Kueng atacaron los argumentos de la Fiscalía y dijeron que sus clientes deberían ser puestos en libertad bajo fianza.
Los exagentes aparecieron con uniformes naranjas y barbijos con un pequeño número de sus familiares permitidos en la sala de audiencias, socialmente distanciados, para una audiencia que promedió unos 10 minutos.

