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Preocupa que los internados por Covid-19 son cada vez más jóvenes

"Es una realidad que estamos viendo en las internaciones", sostuvo la infectóloga Soledad Frola sobre la edad de los pacientes. Además, lamentó que los positivos no brinden precisiones correctas sobre los contactos estrechos

La infectóloga Soledad Frola no ocultó su preocupación por la edad de los pacientes que llegan a internarse por Covid-19 en el Hospital Pasteur, pero además marcó su malestar por los datos erróneos que proporcionan los pacientes positivos, muchos de los cuales evitan dar a conocer con quiénes estuvieron.

Y entendió que ocultar esa información, en cierta medida, lleva a las autoridades a aplicar restricciones. De igual manera, instó a la comunidad a cumplir con la utilización del barbijo, el distanciamiento, pero, principalmente, a evitar las reuniones sociales con cantidad de personas mayor a la permitida.

“Hay pacientes que tienen mejor evolución que otros, pero no existe un tratamiento efectivo. Lo único efectivo es no infectarse, no contagiarse y eso es algo que los más jóvenes no entienden”, dijo visiblemente preocupada al ser consultada por este medio.

Amplió el concepto al reconocer que, por más que exista disponibilidad de camas en los hospitales, “esta es una enfermedad que no tiene tratamiento efectivo”. “Entonces, si te contagiás y tenés una neumonía grave, no hay ningún tratamiento que te pueda sacar de eso”, precisó.

“Otra cosa que estamos viendo y es alarmante es que la mayoría de los pacientes que tenemos internados rondan los 50 años y todos tienen neumonía con potencial grave”, marcando una clara diferencia con los primeros pacientes que fueron hospitalizados.

Admitió: “Eso de que les pasa a los viejitos no es real. En Brasil incluso estamos viendo eso, mucha gente joven que se enferma y tiene secuelas. Dejó de ser una gripe así nomás que se me pasa rápido para ser una enfermedad que realmente hay que tener en cuenta”.

Si bien reconoció que el virus no es mortal al 100%, señaló: “Sí estamos viendo un cambio en el comportamiento, que está afectando a personas más jóvenes”. Esa apreciación queda ratificada con las internaciones. “Es lo que estamos viendo ahora, porque en un principio eran adultos mayores y hoy son cada vez más jóvenes”.

Insistió en que “es una realidad que se está viendo en todas las internaciones”. Si bien aclaró que de igual manera están internando a los mayores, “también hay adultos jóvenes que sólo tiene sobrepeso o tensión alta controlada y aún así se complica”.

La importancia de testear

Con relación a las cifras locales, mencionó que el conglomerado tuvo un pico alto la semana pasada “y ahora se estabilizó un poco más, con promedio diario de 50 o 60”. “Al haber centros de testeos activos es bastante real la cantidad de positivos que vemos con lo que se estaría moviendo en la ciudad. Se está testeando un número importante”, puntualizó.

Y reconoció que el mayor problema surge con el seguimiento y contacto de los casos: “El denominado rastreo nos está costando muchísimo porque la gente oculta mucho sus contactos estrechos. Apelamos a la voluntad de cada persona y conducta social; si hubo una juntada, aportar los contactos de la última semana y muchas veces no lo hacen para que no se aísle ni esa persona falte al trabajo”.

Defendió la legitimidad de los registros de casos al decir que “los números de positivos son reales”, vinculándolo directamente con la cantidad de centros de testeos habilitados en la ciudad, aunque aclaró: “Lo que cuesta mucho es el seguimiento de estos positivos porque la gente no se quiere aislar y no nos dice con quién estuvo”.

El dilema entre agravar las restricciones y hacer cumplir el aislamiento de los positivos

Consultada la infectóloga Soledad Frola sobre el impacto que puede generar agravar las restricciones para buscar un alivio en la cuestión sanitaria en pleno auge de la segunda ola, como así también en detrimento de las actividades económicas, entendió que “no es fácil” sacar conclusiones al respecto y que muchas veces el gobierno las toma “cotejando un montón de otras cosas”, aunque reconoció: “Se repiten los casos en los que no podemos mantener a las personas positivas adentro de su casa ni hacer que los contactos estrechos sean los correctos”.

“El virus circula de forma muy alta en la comunidad, hay veces que no queda otra que tomar restricciones como se está haciendo”, sentenció.

De igual manera, sobre la situación sanitaria a nivel provincial, mencionó: “La semana pasada tuvimos reuniones y siempre se pone sobre la balanza –agravar o no las restricciones-, pero Córdoba se está manejando como un conglomerado, es decir que se trata de tomar medidas en conjunto en toda la provincia y no por sectores”.

En la charla con este medio,la infectóloga del Hospital Pasteur admitió: “Dentro de la provincia hay localidades que están más rosas que otras cuando medimos con el semáforo epidemiológico y a lo mejor ahí se puede tomar algo más districtivo, pero para ello hay que balancear un montón de cuestiones y no solamente los contagios. Creo que todo se va viendo semana a semana”.