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La economía de la Región Centro, en recuperación hasta la segunda ola

En marzo, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos mostraban a la mayoría de los sectores productivos retomando niveles de actividad. Las excepciones: etanol, biodiésel, comercio e industrias pymes, según la Universidad Austral

Las cadenas del agro impulsan con más fuerza la recuperación económica en la Región Centro que en el promedio nacional. Su mayor peso específico en Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, las hacen más determinantes en el balance general, y así como en los ciclos negativos acentúan las caídas, en los positivos tienden a acelerarlos en la zona.

De todos modos, la reacción de la actividad económica que se venía mostrando ingresó en terreno incierto otra vez por la llegada de la segunda ola, que puso todo nuevamente entre paréntesis.

Según el último trabajo desarrollado por la Universidad Austral sobre la economía de las tres provincias, la actividad “registró en marzo los efectos positivos de una cuarentena light, con algunos sectores más favorecidos que otros. El índice sintético para la Región Centro de la Universidad Austral mostró un nivel de actividad superior (8%) al del mismo período del año pasado.Aunque parte de esta mejora se explica por el hecho de que en marzo de 2020 la economía tuvo un tercio de sus días en cuarentena con cierre de actividades que presagiaban la contracción que luego sufriría. Sin embargo, a diferencia del agregado nacional, en las provincias de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, la actividad económica del mes de marzo fue 1,5% superior a la de febrero. Sin embargo, en los tres primeros meses del año se registra un nivel de actividad inferior al de diciembre de 2020 (-1,6%)”, explicó la economista Ana Navarro.

El informe detalla que la incertidumbre económica continúa siendo un factor determinante de la economía regional y nacional, en la que en gran medida “los agentes económicos intentan llegar vivos a la otra orilla una vez que la pandemia del Covid sea historia”.

Para marzo, seis de los 11 indicadores de producción que analiza el estudio de la Universidad Austral se expandieron respecto de febrero y 8 de ellos superaban los niveles del año anterior. En esta última comparación interanual aparece la demanda eléctrica de pequeñas y medianas industrias y comercios, junto con la producción de biodiésel y etanol, dos producciones que atraviesan un grado de incertidumbre elevado por la discusión aún pendiente de la nueva ley que se discute en el Congreso mientras corre una prórroga de la normativa aprobada en 2006, que vence en poco más de un mes. Del otro lado de la balanza aparecen la producción de leche, la faena vacuna, aviar y porcina, la producción de aceite de soja, demanda de gas en industrias y de gasoil grado 2 en expansión. También la demanda eléctrica de grandes consumidores.

Incentivada por los buenos precios internacionales y una sólida demanda, la producción de las cadenas de valor agrícola-ganaderas se expande mensualmente y se sitúa por encima de los niveles de marzo de 2020.

Por otra parte, también se evidencia un repunte del consumo. Entre los rubros analizados, el de autos es el que mejor resultados muestra, seguido muy de lejos por motos, textiles y calzado y naftas. “Excluyendo los cines, que continúan prácticamente cerrados en el período- y con la excepción del consumo de alimentos y bebidas, que se contrae, el resto continúa mejorando en marzo y muestra niveles del año pasado. La positiva performance de la actividad económica mejora en marzo las arcas de las provincias de la RegiónCentro, en términos mensuales con respecto del año anterior”, indica el trabajo que reflejó un mayor ingreso “real” de recursos del 10% en promedio.

También, y de manera destacada, la mejoría de los precios internacionales impactó positivamente en las exportaciones originadas en las cadenas de valor agrícola-ganaderas.

En marzo, la producción de bioetanol de la Región Centro tuvo una caída del 8,1 por ciento en comparación con igual mes del año pasado. Córdoba es la principal productora.

En el caso del precio de la leche pagada al productor, tuvo una mejora en pesos superior al 25%, mientras que el ganado vacuno trepó casi 50% interanual. Los granos de soja en puerto subieron 60%, mientras que el pellet de la oleaginosa alcanzó un alza menor al 30% en dólares. El aceite de soja aumentó más del 90%, mientras que el precio internacional de la leche en polvo aumentó 45%.

Sin embargo, “el cierre de las exportaciones de carne bovina decretado el 20 de mayo y por al menos un mes impacta de lleno en la cadena de valor situada en la Región Centro. Aquí se originan 35% de las exportaciones de carne bovina fresca, refrigerada y congelada de la Argentina, las que, antes de la caída de los precios internacionales a causa del Covid-19, superaban los 900 millones de dólares anuales. Descontando las retenciones (9%) y a partir de la recuperación de los precios, la cadena regional generaría ingresos anuales por 850 millones de dólares, unos 71 millones mensuales que se perderían por el cierre de exportaciones”, consideró el informe de la Región Centro.

En materia de inversiones, hay dos elementos vitales para considerar: despachos de cemento y venta de maquinaria agrícola. En los dos casos hay resultados muy positivos en la comparación interanual. El informe detalla que los despachos de cemento se vieron favorecidos especialmente por las pequeñas obras: el comparativo muestra más de 90% de crecimiento contra marzo del año pasado. La maquinaria, en tanto, aumentó 140% interanual.

En el plano financiero no hubo mayores diferencias con respecto a igual mes del año pasado. En cuanto a los depósitos, cayeron menos del 2%, mientras que los créditos crecieron en un porcentaje similar.

Gonzalo Dal Bianco. Redacción Puntal