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Reunión clave de etanoleras con el Gobierno antes de frenar las plantas

Las empresas que producen alcohol de corte para las naftas advirtieron a la Secretaría de Energía que la suba de su principal costo -el maíz- hace inviable la operación. Se reunirán con Darío Martínez esta semana

Las empresas productoras de etanol de maíz de la Argentina lanzaron sobre el cierre de la semana pasada un ultimátum: con la fuerte escalada del precio del maíz -su principal insumo- y los precios del alcohol congelado en la otra punta de la cadena, la ecuación se desequilibró a tal punto que en los próximos días paralizarían las plantas hasta nuevo aviso. Pero antes, en las últimas semanas, le enviaron al secretario de Energía de la Nación, Darío Martínez, una serie de cartas explicando la situación y el agravamiento que fue teniendo con el correr de los días a partir de que los precios de las commodities se recalentaran aún más con el inicio de la guerra del Mar Negro.

Es que los precios ya eran altos debido a las dudas productivas que la campaña gruesa venía generando en Sudamérica por la ola de sequía y calor con que comenzó el verano, en particular en Brasil, Argentina y Paraguay. Los tres países ajustaron a la baja sus estimaciones de producción, tanto en soja como en maíz, y eso impactó en las cotizaciones. Luego, se sumó la invasión rusa a Ucrania, que aceleró más el alza en trigo y maíz, donde ambos países son fuertes en el concierto internacional.

Lo cierto es que las etanoleras vienen de recibir un aumento a comienzos de febrero en el precio del alcohol que entregan a las petroleras, junto con los combustibles, tal como lo estableció el mecanismo dispuesto con la nueva normativa aprobada el año pasado. Según esa disposición, el etanol va a incrementarse a la par de los surtidores; es decir que copiará las subas de las naftas. Por eso, a comienzos del mes pasado, ambos aumentaron el 10%.

Pero esa atadura a lo que ocurre con los combustibles fósiles no considera los movimientos propios de la cadena y sus costos. Eso puede generar desequilibrios importantes como los que están transitando por estas semanas. Fue, de todos modos, algo advertido por las empresas en su momento.

En aquel momento, a comienzos de febrero, la industria advirtió que los 65 pesos por litro de etanol permitían recomponer algo las cuentas pero ya apuntaban que había que seguir de cerca lo que ocurriera con las commodities. En ese momento no estaba todavía la invasión rusa, y la advertencia estaba vinculada con los efectos de la sequía en los precios de los granos. Incluso, la industria puso una referencia en torno al nuevo precio recibido: si el maíz no superaba los 24.500 o 25 mil pesos la tonelada el nuevo valor iba a dotar de equilibrio al sector. Si ese límite era superado, la ecuación volvería a romperse. El último valor para el maíz fue de 32.540, lo que marca un fuerte desfasaje con respecto a la referencia establecida.

La Cámara de Bioetanol detalló en las cartas enviadas a Energía que en los últimos seis meses, el maíz tuvo un alza del 70% contra el 10% que recompuso su valor el etanol. Y luego redujo el período de observación y explicó que en lo que va de 2022 las subas fueron del 41% y 10% respectivamente.

“El objetivo de nuestra petición es exponer y considerar en forma conjunta la dramática situación que está atravesando el sector de empresas elaboradoras de bioetanol de maíz como consecuencia del exponencial incremento del precio del maíz de los últimos días a partir de la guerra entre Rusia y Ucrania”, le contaron a este diario fuentes del sector sobre el planteo realizado a Darío Martínez. Según trascendió, en los próximos días se espera un encuentro en las oficinas de la cartera de Energía con representantes de la Cámara para buscar una salida a la encrucijada que vuelve a vivir esa industria.