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Unos 80 gremios del Frente Sindical y la Corriente Federal marchan el 17

El plenario de secretarios generales conducido por Pablo Moyano y Sergio Palazzo, entre otros, ratificó de manera unánime la movilización contra los formadores de precios

El plenario de secretarios generales del Frente Sindical para el Modelo Nacional (Fresimona), que conduce el cotitular de la CGT y dirigente camionero Pablo Moyano, aprobó y ratificó ayer de forma unánime la movilización del 17 de agosto próximo desde el Obelisco hacia el Congreso para repudiar el accionar de "los formadores de precios".

El encuentro se realizó ayer en el predio gremial del Sindicato de Empleados Textiles de la Industria y Afines (Setia) y convocó a los secretarios generales de más de 80 organizaciones de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (Catt) y de la Corriente Federal de Trabajadores (CFT) que conduce el bancario Sergio Palazzo.

Entre otros, participaron los sindicatos de camioneros, mecánicos, rurales, marítimos unidos, canillitas, curtidores, jerárquicos de la energía eléctrica, carne, taxistas, docentes bonaerenses, trabajadores de la Afip y aeronavegantes, que ratificaron la marcha.

"La movilización fue respaldada y aprobada de forma unánime por la totalidad de los gremios que participaron en el plenario. Ese día se repudiará el accionar de los empresarios formadores de precios, que provocan un elevado proceso inflacionario, atentatorio del bolsillo de los argentinos", señalaron los gremios en un documento.

Sostuvieron que esos especuladores y formadores de precios "están fuertemente acompañados por la derecha política y los medios afines que destruyeron el país".

Los secretarios generales respaldaron además de forma "total" al flamente ministro de Economía, Desarrollo Productivo y Ganadería, Sergio Massa, y sostuvieron que "con esfuerzo podrá encaminar la economía nacional pensando en cada familia argentina".

En tanto, la Confederación General del Trabajo (CGT) atraviesa un dilema complejo: Sergio Massa, a quien respalda en forma unánime y entusiasta, prefiere que se levante la marcha del 17 de agosto, que acaba de ser ratificada por la mesa chica cegetista en medio de diferencias sobre su realización.

Pero, además, la central obrera ya le hizo saber al flamante ministro de Economía su malestar por la falta de respuestas del Gobierno en una cuestión clave: se sigue demorando un decreto de necesidad y urgencia (DNU) mediante el cual las obras sociales traspasarán al Estado el valor de las prestaciones por discapacidad en los rubros de transporte y educación, uno de los rubros más costosos para el sistema sindical de salud y que agrava su déficit financiero.

Para colmo, el Gobierno profundizó los problemas de las obras sociales luego de que la Agencia Nacional de Discapacidad, que depende de la Secretaría General de la Presidencia, dispuso el martes pasado un aumento del 25% en los aranceles de las prestaciones básicas del sector.

El déficit del sistema sindical de salud aumentó mucho más que lo previsto por la fuerte incidencia que tienen las prestaciones por discapacidad (rehabilitación, tratamientos, educación y transporte), que representaban el 50% de la recaudación del Fondo Solidario de Redistribución (FDS), el corazón del sistema de obras sociales, que se nutre del aporte de trabajadores y contribuciones patronales.