“No hacemos política con la presencialidad y no somos talibanes”. El ministro de Educación, Walter Grahovac, defendió la decisión de la Provincia, cuestionada por la Nación, de abrir esta semana nuevamente las aulas a pesar de la suba de casos de coronavirus, aunque dejó la puerta abierta para que se vuelva a la virtualidad si la situación sigue deteriorándose.

El ministro habló con el programa Mensaje Directo, que se emite por Somos Río Cuarto y Quatro TV.

- ¿Por qué se tomó la decisión de llevar adelante la vuelta a la presencialidad en un contexto sanitario tan complejo como el actual?

- Complejo lo tenemos desde hace mucho y, sin embargo, estábamos con clases presenciales. El sistema educativo se organizó con el sistema de burbujas y con alternancia, lo que ha implicado un descenso de la cantidad de estudiantes que van a las escuelas y, además, en este caso hemos tomado la precaución, para mantener nuestro acompañamiento a lo que nos solicita el gobierno nacional, de que en los conglomerados de más de 30 mil habitantes no haya educación secundaria en forma presencial sino mantenerla remota. Sí es presencial la educación inicial y la primaria. Todos sabemos que la educación inicial y primaria está mucho más distribuida en los barrios, en las localides o ciudades y eso genera un mínimo de circulación. En cambio, la educación secundaria históricamente tiene flujos hacia los centros de las localidades mayores. Por eso hemos tomado esta decisión, que no es sólo del Ministerio de Educación sino que las posibilidades son marcadas por el Ministerio de Salud, que evalúa la territorialidad que tiene Córdoba y que no es la misma que CABA, AMBA o Rosario. Se están observando permanentemente las camas disponibles para la atención y, si bien estamos en un punto en el que tenemos una alta ocupación, todavía tenemos un margen para seguir garantizando normalidad. Además, en estos días también el clima en general en la provincia acompañará. Entonces, la idea es no desperdiciar, hablando metafóricamente, estos rayitos de sol tratando de que particularmente niñas y niños de inicial y primaria puedan tener contacto con sus docentes. La presencialidad es insustituible. A esa edad es mucho más difícil la educación virtual, ya lo vimos el año pasado. Entonces, estamos tratando de no sumar una pérdida más en la sociedad porque no sabemos si en pocos días más no tenemos que tomar una decisión distinta. Entonces, no debemos desaprovechar el momento en que podemos dar clases.

- ¿Cómo tomó las críticas que está haciendo el gobierno nacional a los distritos que decidieron volver a clases? Por ejemplo, el presidente Alberto Fernández dijo que se está jugando con fuego.

- Primero, no voy a polemizar con el Presidente. Me merece el mayor de los respetos, él se tiene que preocupar por la situación del país. Todos sabemos además que en el país hay un conglomerado determinante, que es el AMBA, que lo integran Ciudad de Buenos Aires y los cordones periféricos a la ciudad. No es así como estamos en Córdoba. Un solo ejemplo:nuetro mayor congomerado, que es Córdoba, tiene 576 kilómetros cuadrados de ciudad, con barrios habitados, con escuelas muy distribuidas para casi un millón y medio de habitantes. La ciudad de Buenos Aires tiene 209 kilómetros, un 40 por ciento de territorio, con 3,5 millones de habitantes. Algo similar ocurre en territorio bonaerense. Rosario tiene 176 kilómetros cuadrados donde albergan a más de un millón de personas.Entonces no es el mismo el nivel de proximidad, de vinculación, que tiene la gente en territorios mucho más chicos que Córdoba.Nosotros tratamos de garantizar que la gente pueda tener educación, no es un acto irresponsable. Ni bien sepamos o veamos, como lo hacemos día a día, que en algún lugar la situación se agrava, por ahora y hasta tanto tengamos inmunidad, que sólo la da la vacuna, la alternativa es aplicar protocolos. Si la situación se agrava todavía más se suspende la actividad. Mientras podamos aplicar protocolos tenemos que tratar de que la gente trabaje, comercie, tenga servicios y educación, que es tan necesaria no sólo por un tema de igualdad pedagógica para los más vulnerables sino también como una colaboración para la familia que sale a trabajar. Así que esto es un poco nuestra idea. Para nada confrontamos y Córdoba no hace política con la pandemia, no hace política con la vacunación y mucho menos hace política con la presencialidad. Ustedes saben que vamos a acompañar a la Nación en todo lo que podamos y lo veamos legítimo y no transgreda los intereses de la provincia. Pero también cuando tengamos una realidad propia tenemos la capacidad de resolverlo y somos tan responsables como pueden serlo los funcionarios nacionales.

- ¿Qué pasa con los padres que entienden que es riesgoso mandar a los chicos a la escuela en este contexto? ¿Los chicos van a recibir las faltas, van a quedar libres?

- Lo mismo que el año pasado, en el sentido de que a los chicos que tenían menor frecuencia no se los dejó libres por faltas.Nosotros no somos talibanes de la presencialidad como si no pasara nada en la sociedad. Claro que entendemos que algunas familias pueden tener temores o dificultades. Por ahora lo van solucionando las instituciones con el sistema de educación remota:también hay que decirlo, si hay un lugar que está altamente demostrado que no hay contagiosidad elevada, donde los chicos están cuidados, donde hay protocolos, donde la mirada del adulto está presente en cada momento, es en la escuela. Pero esto no lo discute nadie, salvo algunos médicos que dicen representar organizaciones que opinan que la segunda ola de coronavirus se debe a la presencialidad en las escuelas. Bueno, no tienen ningún argumento con datos y mucho menos científicos. Los profesionales y las entidades científicas más responsables nos dicen que la escuela sigue siendo un lugar seguro, sobre todo para la infancia y que el gran peligro no es la escuela sino la periescuela, las activades no reguladas.

- La Uepc ha anunciado que va a pedir el pase a la educación no presencial. ¿Qué opina del planteo? Los gremios docentes han rechazado públicamente la vuelta a la presencialidad.

- Primero, antes de esta semana hemos estado suspendiendo en localidades donde observamos que la activación de burbujas y la circulación del virus tienen una presencia muy elevada. Hemos estado suspendiendo clases en esas localidades por cinco o siete días y no sólo del nivel secundario. Primero y principal, estamos cumpliendo con un objetivo que nos propusimos nacionalmente:que la suspensión de la actividad sea en el territorio más reducido posible. La Nación por ahí tiene como criterio la circulación del virus en los departamentos. Ustedes, que son Río Cuarto, no es lo mismo suspender en sólo una localidad que en todo el departamento, que tiene mucha distancia entre localidades. Sí hemos suspendido en Holmberg y en Las Higueras, que están pegadísimas a Río Cuarto. Pero si uno se aleja unos pocos kilómetros la realidad no es la misma. Como tenemos esta característica territorial, nosotros aplicamos nuestro criterio. Y el gremio sabe que lo hacemos:ellos nos han pasado, nos han advertido de situaciones y, a veces, cuando tienen razón no tenemos problemas. En otras ocasiones tomamos resoluciones parciales y, en otras, lo que hicimos fue suspender algunas burbujas y que la escuela pueda seguir brindando el servicio. Lo hicimos antes, lo hacemos ahora y lo vamos a seguir haciendo porque nuestra responsabilidad es cuidar la salud de la población y la igualdad de oportunidades para los más vulnerables. Así que esto no creo que sea motivo de una pelea con el gremio.