La Policía pidió prevención, para que la pasión del fútbol local no se desborde
Previo al capítulo de los clásicos, que se disputarán este domingo, salieron a la luz algunos hechos de violencia que se registraron en Alem - Alumni y Colón - Rivadavia. Además, hubo agresión a un árbitro, y un bochornoso final de partido
El Torneo Apertura de la Liga Villamariense de Fútbol ingresa en la recta final de la Fase Clasificatoria, y es cuando más necesario se hace prevenir los hechos de violencia.
Hasta aquí, en ambas divisionales se habló de fútbol y no de violencia, pero en la previa del capítulo de los clásicos en Primera “A”, surgieron varios episodios que parecían formar parte del pasado.
Al no estar habilitada Plaza Ocampo, porque su piso fue resembrado, el duelo Alumni - Alem fue programado en el predio deportivo del “fortinero”.
Lejos de ser un estadio, el Predio Mauro Rosales tendrá una prueba de fuego el próximo domingo desde las 15.30 en Primera, y a partir de las 13.30 en Reserva.
Prevenir a tiempo
Si bien en los partidos de la Liga no hubo episodios graves para lamentar en los últimos clásicos entre Alumni - Alem, cuando se midieron por el Torneo Regional Federal Amateur, hubo un enfrentamiento entre hinchadas, que terminó con represión y disparos de balas de goma en Plaza Ocampo.
Ya parecía un acontecimiento aislado, máxime porque la Policía se encargó de elevar la cantidad de adicionales en los siguientes duelos entre los dos equipos más ganadores y convocantes del fútbol villamariense, que adoptaron las medidas máximas de seguridad para evitar otros enfrentamientos.
Sin embargo, en el último partido clásico, disputado en “La Leonera” villanovense, con el partido terminado (empataron sin abrir el marcador), recrudeció la violencia al retirarse las hinchadas.
El informe policial apuntó a un grupo minúsculo de la parcialidad de Alumni, que supuestamente se encargó de lanzar proyectiles cuando los de Alem retiraban sus banderas, e invadieron un predio lindante a la cancha.
En ese informe, la Policía aclaró que se trataba de unos 10 hinchas identificados con casacas del “albirrojo”, e identificó a tres de ellos, a los que se les habría abierto una causa por destruir parte de un auto de Seguridad Ciudadana, y se los habría ingresado en el programa Tribuna Segura, por lo que no podrán concurrir al clásico, y a ninguna cancha del país.
Además, Alumni tendrá que hacerse cargo de los costos del arreglo del automóvil de la Municipalidad de Villa Nueva, superior a los 3 millones de pesos.
A esto habrá que agregarle que el Tribunal de Penas recibió las notas de la Policía, de la Municipalidad de Villa Nueva, y solicitó un descargo a Alumni, que posiblemente reciba una multa.
Prevenir, previo al clásico mayor de la Liga Villamariense, es ahora indispensable. Al torneo le restan 3 fechas para finalizar la etapa clasificatoria, y será un duelo de alto voltaje el que animarán en el Predio Mauro Rosales.
En Arroyo Cabral
También Rivadavia y Colón tiene en los últimos tiempos algunos antecedentes que empañan lo que con orgullo, en Arroyo Cabral afirmaban que era un clásico “con mucho folclore y cero violencia”.
Sin embargo, los tiempos cambiaron, y la pasión futbolera que divide en dos al pueblo denominado “la capital del fútbol villamariense”, también desbordó.
Sin ingresar en los inconvenientes que se registraron en la última década, donde hubo detenidos, informes policiales y arbitrales que le quitaron el “cero violencia”, en el último clásico registrado hace apenas 4 fechas atrás, hubo violencia.
Habrá que hacerse cargo. Al igual que en el caso de Alem - Alumni, se trató de supuestos “hechos menores”, pero siempre son lamentables, y traen consecuencias posteriores.
Esta vez los hechos repudiables de violencia habrían sucedido desde los parciales de Rivadavia, al terminar el partido (Colón lo ganó 2-1 revirtiendo el marcador en su cancha).
También la Policía dejó en claro que se trató de un grupo minúsculo, aunque fue adentro de la cancha de Colón.
El informe detalla que durante los 90 minutos del partido, no hubo violencia, ni hechos para lamentar, pero una vez concluido el encuentro, volaron proyectiles hacia el campo de juego.
No conforme con lanzar estos supuestos objetos contundentes, se observó que en el mismo sector de la hinchada visitante, se destruyó un paño de alambrado, y hasta algunos parciales del “verde” habrían intentado ingresar al campo de juego.
Una de las sanciones más graves en el Reglamento de Transgresiones y Penas con las que se rige la Liga Villamariense de Fútbol es por invadir el campo de juego.
Quizás por bronca, o por inocencia, estos pocos hinchas “condenaron” a Rivadavia a una probable multa, ya que la Policía confirmó que también individualizó a 3 parciales del visitante, que también serían ingresados en el programa Tribuna Segura, y además de perderse el clásico cabralense de este domingo a las 16 en cancha del “verde”, no podrán concurrir a ver espectáculos deportivos en el país.
El folclore del fútbol no es sinónimo de violencia, y la Policía está pidiendo, a su manera, prevención. Los desbordes emocionales de la pasión, produjeron un par de hechos de violencia en los dos clásicos más convocantes de la Liga Villamariense de Fútbol, y habrá que hacerse cargo.
Más vale prevenir que curar
Además de estos hechos, que vale la pena publicar para que la gente no se sume a los que provocan violencia, que no podrán ir más a un espectáculo deportivo, en la Liga un árbitro recibió una agresión.
El jugador de la Reserva de Juventud River Plate de Ausonia fue sancionado con 1 año. Supuestamente el joven futbolista le dio la mano al juez antes de aplicarle un cabezazo en la nuca, tras finalizar el cotejo.
En el partido entre los 2 equipos con menor puntaje del torneo, se produjo una agresión entre jugadores que finalizó con una gresca que tuvo 6 jugadores suspendidos por 3 fechas. Es hora de prevenir.