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Problemática animal: proteccionistas piden poner mayor foco en las castraciones

A través de un documento que le hicieron llegar a esta redacción, hicieron saber que la propuesta oficial no responde a los reclamos que vienen planteando desde hace tres años

 

Organizaciones proteccionistas de Villa María expresaron su rechazo al proyecto sobre problemática animal impulsado por el Ejecutivo municipal y reclamaron que la iniciativa ponga el foco en un plan de castraciones masivas como herramienta principal para controlar la sobrepoblación de perros y gatos.

A través de un documento que le hicieron llegar a esta redacción, hicieron saber que la propuesta oficial no responde a los reclamos que vienen planteando desde hace tres años.

El pronunciamiento fue elaborado por vecinos que integran el Movimiento Autoconvocado por la Problemática Animal, luego de analizar el proyecto presentado por el municipio en el Concejo Deliberante y que este medio dio a conocer días atrás.

En el escrito afirman que la iniciativa “no responde al reclamo ciudadano” y remarcan que no incorpora los principales puntos impulsados por el colectivo.

En rigor, proteccionistas sostienen que el proyecto oficial desplaza el eje del problema hacia aspectos como el registro de animales, el control, las habilitaciones, la fiscalización y las sanciones, dejando en un segundo plano el control de la reproducción.

Uno de los principales cuestionamientos planteados es la ausencia de objetivos medibles en materia de castraciones.

Según señalaron, la iniciativa municipal menciona esta práctica como una acción aislada, pero no establece un número mínimo anual ni indicadores que permitan evaluar su impacto.

“La principal debilidad de este proyecto es que no convierte el equilibrio poblacional de perros y gatos como una obligación municipal mensurable. Solo menciona las castraciones como una acción aislada, sin aportar un número mínimo ni mejorar el servicio actual, lo que impide generar un verdadero impacto comunitario”, expresa el documento.

Además, remarcan que una política pública moderna debería definir cuántas castraciones realizará el municipio cada año, cómo estimará la población animal, de qué manera publicará los resultados y qué medidas se adoptarán si no se cumplen las metas previstas.

El escrito también marca diferencias entre el proyecto oficial y el Programa de Equilibrio Poblacional (P.E.P.), impulsado por los proteccionistas.

Según explican, ambos parten de paradigmas completamente distintos para abordar la problemática.

“El P.E.P. tiene sus bases en el paradigma mundial de 'Una sola Salud', que entiende la relación entre personas, animales y ambiente, priorizando el bienestar de todos los integrantes de la comunidad y considerando a los animales como seres sintientes”, sostienen.

En contraposición, afirman que la propuesta del Ejecutivo se centra en el registro, el control, la recaudación y las multas, dejando de lado las acciones educativas y las políticas estructurales destinadas a reducir la reproducción de perros y gatos.

Otro de los puntos observados es la regulación de criaderos y comercios de animales prevista en el proyecto oficial. Para los proteccionistas, permitir estas actividades resulta incompatible con el objetivo de disminuir la sobrepoblación, ya que mientras el Estado intenta reducir nacimientos también habilitaría la producción y comercialización de nuevos animales.

El documento también cuestiona que el Centro de Adopción Municipal continúe funcionando como espacio de alojamiento permanente.

Según indican, el encierro no debe transformarse en una política pública, sino reservarse únicamente para situaciones excepcionales, como animales heridos, judicializados o víctimas de maltrato.

Finalmente, los proteccionistas señalaron que el Registro Municipal de Animales puede constituir una herramienta útil para mejorar la gestión, aunque consideran que no debe convertirse en el eje central de la política pública mientras no exista un programa de castraciones masivas con objetivos cuantificables.