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Cuestionan la discrecionalidad del nuevo esquema

El diputado Carlos Gutiérrez indicó que no tiene expectativas en que el Senado modifique lo que se aprobó en la Cámara Baja. Brenda Austin dijo que hubo un fuerte lobby petrolero

No hay demasiadas expectativas de que la situación vaya a cambiar en el Senado. Después de la media sanción del nuevo esquema de los biocombustibles, los diputados cordobeses que votaron en contra del proyecto de Máximo Kirchner creen que la Cámara Alta podría introducir modificaciones pero no de fondo. El problema, señalan, es más que nada la discrecionalidad que se introduce en el sistema:la posibilidad de la Secretaría de Energía de la Nación de establecer el corte de bioetanol mínimo permitido en las naftas.

El proyecto de biocombustibles fue aprobado ayer a la madrugada con 135 votos a favor, 110 en contra y dos abstenciones. El oficialismo consiguió el número necesario en la Cámara Baja porque una decena de diputados de Juntos por el Cambio aportaron su voto.

Carlos Gutiérrez, el diputado schiarettista que conduce el bloque de Córdoba Federal, indicó que el elemento más preocupante que introduce el proyecto es la discrecionalidad.

“Creo que el cualquier cambio que se pueda introducir en el Senado va a ser inconducente en la medida en que la ley tiene un defecto central: no está en la magnitud del corte sino en algo peor que son los superpoderes que se otorgan a la autoridad de aplicación. La autoridad tiene la facultad de decir ‘de ahora en adelante te bajo el cupo’ por las razones que sean: pueden bajar el cupo porque aumenta el precio de las commodities, porque eso impacta en el surtidor, por una gran cantidad de razones que defina unilateralmente la Secretaría. El problema central es que hay una decisión contraria a lo que hacen todos los países del mundo. Por supuesto que existe el lobby;esa no es una mala palabra necesariamente. El tema es cuál es el rol del Estado, si pensar una matriz energética que integre todas las versiones energéticas y le dé a cada jugador el lugar que le corresponde o si tiene que inclinarse por uno de esos actores”, manifestó Gutiérrez.

El diputado agregó que el Estado debería apostar por una energía más limpia y más barata. “El problema es que acá se avanza sobre inversiones que se consiguieron durante 15 años y se lo hace para equilibrar el déficit que acumuló el sector fósil. Se va en detrimento de los biocombustibles para encauzar las cuentas de las petroleras”, indicó Gutiérrez.

Por su parte, la diputada radical Brenda Austin indicó que el proyecto aprobado es un traje a medida que impacta fuertemente en el bioetanol que se produce en Córdoba.

“Tenemos la expectativa de que el Senado haga su tarea y defienda los intereses de las provincias. El proyecto que se aprobó da mucha arbitrariedad en cortes, precios, cupos. Además, el oficialismo hizo una trampa reglamentaria porque debieron tratar la media sanción del Senado primero; no lo hicieron y arrancaron con un proyecto nuevo para ser la Cámara de Origen y quedarse con la última palabra. Esperamos que el Senado haga valer la unanimidad que demostró cuando votó el año pasado la prórroga por cuatro años de la actual ley”, indicó Austin.

Agregó que hubo un lobby muy fuerte de los petroleros. “El gobierno apuesta claramente por los hidrocarburos, los combustibles fósiles, mientras que el mundo construyó algunos consensos vinculados con residuos los subsidios a los fósiles. Acá se está haciendo exactamente lo contrario:aumentan los subsidios y apuesta al sector petrolero, a contramano del mundo, que va hacia una transición energética limpia. No se puede explicar este proyecto desde una visión estratégica de crecimiento del país sino por lobbies empresariales”, sostuvo la diputada radical.