Proyecto de reinserción social: entre tackles, nació "Fénix" en la Penitenciaría local
El penal de barrio Belgrano ahora tiene un equipo de rugby, conformado por reclusos de buena conducta. “Con el deporte aprenden a convivir y a respetar las reglas”, aseguró en diálogo con Puntal Villa María el juez Ferreyra
Entre tackles, disciplina, trabajo en equipo y segundas oportunidades, lentamente se va gestando en el Establecimiento Penitenciario N° 5 de Villa María algo grande, algo que puede trascender y lograr pequeños cambios, de esos que se necesitan para hacer un mundo mejor.
Detrás de ese sueño llamado “Fénix”, un equipo de rugby que se formó con internos del penal de barrio Belgrano, hay profesionales que, de manera voluntaria y desinteresada, eligen ayudar a quienes sienten la necesidad de dar un paso hacia adelante en la vida y reinsertarse en la sociedad.
Siguiendo esa meta están Kevin Bastos e Ignacio Blanc Codina, los que tiran del barco cada sábado para entrenar en el campo de deporte del EP5 a un grupo con sed de revancha.
Casi a la par, también figuran empujando los profesionales Ignacio Barroso, Nicolás Foresta, Gonzalo Thione y Claudio Fernández.
El proyecto llamado “Fénix”, como el ave que se reconstruye de sus propias cenizas, ya lleva casi dos meses en la cárcel de Villa María, y se afianza camino a un encuentro deportivo que todos los años comparten los equipos de las restantes penitenciarías que hacen rugby en la Provincia de Córdoba. Villa María también quiere estar.
Como el ave que nace de sus cenizas
En el marco de este proyecto, Puntal Villa María tomó contacto con el juez de Ejecución Penal de Villa María, Arturo Ferreyra, quien celebró la oportunidad brindada a los internos locales.
-Arturo, llegó el rugby al penal de Villa María. Cuando me enteré, me acordé de “Spartanos”, el proyecto que luego se convirtió en una serie de Disney y que trata sobre el primer equipo de rugby dentro de un penal en Argentina.
-Sí, es cierto. A nivel nacional, el rugby empezó en las cárceles con Spartanos hace muchos años. Esa idea se fue afianzando hace un tiempo en la Provincia de Córdoba y ahora empezamos en Villa María.
-¿Cómo llega al EP5?
-Se logró conseguir una serie de profesionales que colaboran voluntariamente y desinteresadamente para tener esta actividad dentro del penal de Villa María. Así fue que se conformó un equipo que se llama Fénix, con el que trataremos de participar en los distintos encuentros que se lleven a cabo para el Servicio Penitenciario.
-¿Hay experiencias similares en Córdoba?
-Sí, Río Cuarto tiene su equipo, Cruz del Eje también lo tiene, San Francisco igual, y Bouwer también.
-¿Existe una especie de liga o encuentro entre estas cárceles?
-Sí, en Córdoba tenemos rugby en distintos penales, faltaba Villa María.
-¿Qué es lo positivo de esta experiencia en las cárceles?
-Todos los deportes, y el rugby en particular, genera en las personas un compromiso, una disciplina, un trabajo en equipo que a veces les trae a los internos un beneficio, porque aprenden a convivir, a respetar las reglas, aprenden a vivir en la comunidad de una manera más organizada y en el marco de las reglas de convivencia. Eso es lo que el rugby trata de transmitir. Además de que se forma un grupo humano interesante. Tratamos de que esa gente que tiene una mayor dedicación o un mayor compromiso, después en el afuera puedan seguir siendo contenidos a través de este deporte.
-¿Dónde entrena el equipo?
-Las prácticas son en el campo de deportes del penal. Ahí se ha designado una parte de la cancha. Normalmente en ese lugar juegan al fútbol. Ahora ese espacio se utiliza los sábados para practicar rugby, junto con los profesores, quienes los acompañan.
-¿Existe la posibilidad de sumar las tradicionales “H” del rugby a ese campo de deportes?
-Todavía no. Me parece que aún no es imprescindible. Creemos que todavía tienen que aprender las reglas básicas del deporte, cumplir con los pasos previos para después jugar un partido o patear a la “H”, que sería lo necesario para colocarlas. Por ahora está todo armado para que los sábados puedan jugar los chicos.
-¿Están involucrados los dos clubes históricos de la ciudad? Me refiero al Jockey y al San Martín
-Los profesionales que se han sumado al proyecto son exjugadores de rugby de la zona de Villa María, y que obviamente han formado parte de los dos clubes, tanto de San Martín como de Jockey. También hay del equipo de la Universidad Nacional de Villa María.
-¿Cuántos internos forman parte del proyecto?
Se empezó con un grupo de 90 personas, a las cuales se las seleccionó por conducta, comportamiento y por su constitución física. Ahora lo que se hizo es armar una selección, porque son muchos, y quedaron 45. A ellos se los va a entrenar para que aprendan las reglas. De ese total luego se seleccionará un grupo de 25 personas que son el equipo y sus suplentes, y esos serán los que en definitiva van a competir.
El equipo necesita sponsors
-Los elementos de juego y entrenamiento, como las pelotas y los conos, ¿los aporta el Servicio Panitenciario?
-Estamos viendo esa cuestión. Con la gente encargada del proyecto y los profesionales vamos a tratar de convocar a distintas empresas para que colaboren y podamos conseguir camisetas, medias y botines, que es lo imprescindible para jugar.
-Después de estos primeros entrenamientos del equipo, ¿qué repercusiones te llegaron?
-Todo el mundo está muy contento, muy agradecido por el esfuerzo que se está haciendo. Tanto el Servicio Penitenciario como los presos tienen mucha expectativa de que nos vaya bien.