La trayectoria de un futbolista se mide con su rendimiento, la superación llega con el esfuerzo, dedicación y la constancia diaria, pero el reconocimiento recién suele llegar con el paso del tiempo.
Es el caso de Rodrigo Aguirre, un volante central nacido en Santa Eufemia que joven se radicó en la ciudad y tras un par de años en las inferiores de Alem, debutó en la primera de Alumni, donde integró dos planteles campeones, luego emigró a Unión Central, jugó en Hernando, ascendió con River y encontró su lugar en el mundo en Universitario, donde se transformó en referente, campeón en 4 ocasiones en 10 años, y actual técnico de las divisiones infantiles.
Acompañado por su hija Malena (en enero cumple 2 años) y su pareja Constanza Vivas, cuenta una anécdota imperdible. “Constanza filmó y vía whatsapp me transmitió lo que pasaba en las finales que la ‘U’ jugó contra Argentino (en julio de 2018). Son las únicas que no jugué cuando el equipo fue campeón, porque tenía previsto un viaje a Santiago de Compostela. En España disfruté lo que pasaba aquella tarde en barrio Nicolás Avellaneda, gracias a mi mujer que estaba embarazada de Malena”.
El camino estuvo lleno de espinas, porque el desarraigo produce cambios inesperados. “Yo nací en Santa Eufemia, pero venía a jugar al baby a Los Campeadores y luego a Belgranito. Diego Puebla me invitó a jugar en Alem cuando mi familia se radicó en Villa María. Allí jugué 2 años en inferiores, y luego pasé al otro grande de la Liga: Alumni, donde me hizo debutar un maestro como Pedro Catalano”.
Ser campeón dos veces con Alumni no le quitó el “enojo por no poder tener la oportunidad de militar en el Argentino B. Sólo Jorge Peñaloza me hizo jugar unos minutos contra Mitre de Santiago, y pese a que fuimos campeones en la Liga, no nos tuvieron en cuenta a la mayoría para integrar el plantel que ascendió al Argentino A”.
Por ello, Unión central lo rescató “de la mano de Marcelo Santoni y gracias a Ariel Palacios. La pasé bien, y peleamos el ascenso. También me sentí cómodo en Independiente de Hernando, pero River me marcó, por el esfuerzo en un lugar donde todo es adverso, nos hizo un grupo de amigos, que logró el ascenso en 2010 con Jorge Negrette. Volví en 2014”.
Sin embargo, lo mejor estaba por llegar cuando “casi de casualidad, pidiendo permiso para entrenar al ‘Pato’ Bernadó a través ‘Colo’ Mancilla, llegamos con ‘Puma’ Rodríguez a Universitario. Y las cosas salieron increíblemente bien, porque ganar el bicampeonato no estaba en los planes. Allí nació un romance muy especial, ya que con Diego Vicario somos los dos jugadores que integramos los 4 planteles campeones. Recién ahora veo el progreso en estos 10 años, los 2 torneos nacionales que jugamos, y siento una gran identificación con el proyecto”.
Contra todos los pronósticos
Esa pequeña sociedad, como le gusta expresar a César Luis Menotti, que Rodrigo Aguirre formó con Nicolás ‘Puma’ Rodríguez en la cancha y por la gran amistad que los une también afuera de ella, funcionó a la perfección, y fue clave para empezar con pie derecho en la “U”.
Resalta que “en 2010 nos entendimos muy bien y ascendimos con River. Pero cuando termina un año, no sabés si River va a jugar al año siguiente. Por ello, en el verano trabajé en la Escuela del CEC de ‘Colo’ Mancilla, quien me contó cómo nacía esa historia en la U. Le dije que le preguntará a Joselito Bernadó, a quien conocía por haber trabajado en su escuelita, si podíamos con ‘Puma’ ir a entrenar. Nos abrió las puertas y fuimos los 2 junto a Joaquín Acosta y Facundo, los 4 profesores. Se formó así, en forma particular, porque estaban chicos que habían jugado los Interuniversitarios como Liendo, Ballatore, Ateca, Salvai, Barbuio. Ellos eran jugadores consagrados, y los otros nos fuimos ganando un lugar hasta lograr ese bicampeonato”.
Consideró que “nos fuimos acomodando en un plantel de buena gente, que reunía a jugadores que habían sido campeones, y tenían una gran trayectoria como Liendo, y los 4 o 5 que te nombré, con otros que no teníamos chapa. A Pierantoni lo criticaban, pero rindió como lateral, y eso que era delantero en inferiores en Española”.
Indicó que “tanto Pierantoni como los demás, nos ganamos esas dos estrellitas con gran esfuerzo”.
Ejemplificó que “en el tiempo nos reconocen, pero para nada éramos candidatos, menos a un bicampeonato. Nadie hubiese apostado a ese equipo en enero de 2011”.
Apuntó que “le ganamos una final a Argentino, tras un partido de ida muy malo que empatamos 0-0. Pero en la revancha goleamos 3-0, sin que existiera tanta diferencia. Lo que pasa que Argentino llegó con varios lesionados o bajas en los play off, y le marcamos diferencia en el segundo duelo a ese gran equipo de Christian Romero”.
Recuerda “para el segundo campeonato (el Clausura) hubo varios equipos que se armaron muy bien. Ni hablar de Yrigoyen, al que le ganamos por penales en las semifinales, y luego sólo le marcamos diferencias en el resultado final, porque ellos jugaron muy bien. Había equipos como Argentino, Colón, Alem y Rivadavia, que eran muy buenos, pero con Yrigoyen ligamos bastante”.
Más de lo pensado
Aquel equipo que armó Joselito Bernadó fue mucho más de lo esperado, porque ese elenco siguió dando cátedra en 2011, y quedó en la historia por conseguir colectivamente lo que individualmente cada pieza se ganó: el respeto en la Liga.
Sostuvo que “teníamos a Liendo, Barbuio y Fuente arriba. Tres grandes delanteros, que no perdonaban. Con ‘Puma’ Rodríguez nos complementábamos bien, y Truglio era un jugador de otro nivel”.
Destaca que “defensivamente nos abroquelamos bien, y nos hicimos fuerte para llegar a esos 2 títulos”.
Recuerda que “a Universitario no lo podés sacar más de tu vida, porque allí nació esa historia del club. Si bien en 2014 volvimos con ‘Puma’ Rodríguez a River por invitación de Daniel Bachanini, y porque me habían quedado ganas de volver por el grupo. También me dirigió ‘Pickle’ Tissera en 2015”.
Estimó que “en 2016 regresé a la ‘U’. Estaban Tottis, Cristian Fernández, Grosso, Chocobares, un muy lindo equipo y grupo. ‘Pato’ Bernadó me volvió a hacer un lugar, y tuve que pelearla desde atrás como correspondía. Perdimos en semifinales con Argentino, al que le ganamos 1-0, y luego perdimos 3-1, tras ir ganando 1-0. Se nos escapó ante un gran campeón”.
Aseguró “luego me quebré el quinto metatarso y me despedí hasta 2017”.
Resalta que “no todas fueron rosas. Levantarse tras perder dos finales no es fácil, pero el fútbol nos dio revancha, y ganamos otros 2 títulos ante Argentino y Colón”.
Las últimas dos estrellas
Rodrigo Aguirre estimó que “de a poco se produjo un recambio de piezas. Quedamos con ‘Lucho’ Antonino, Simón Mellano, Piccotti se agregó ‘Chino’ Moyano, y empezaban a llegar los ‘99 y 2000 del club. Son los primeros pibes del semillero que se fueron integrando”.
Aclaró que “en el arranque del año había incertidumbre en 2018 por ese mix. Fue un camino que llevó un año (2017) y dio sus frutos con el título de 2018. Ese proceso fue dando piezas como Monetto, Goroso, Sosa, Cipolat, los hermanos Sanabria que se foguearon y se transformaron en piezas clave”.
Remarca que “en 2018 yo participé todo el torneo hasta los cuartos de final, cuando me fui a Santiago de Compostela en un viaje que ya estaba programado. Me faltaron los últimos play off, pero mi pareja me las relataba y filmaba, y me hizo emocionar mucho con esas finales en España y Andorra”.
Del último logro afirmó que “esa final ante Colón fue muy especial, porque parecía perdida, pero la remontamos dos veces, y la ganamos por penales. Siempre recuerdo que recién entendí lo que significaba cuando Piccotti dijo en una entrevista que yo y Diego Vicario éramos los únicos que estuvimos en los 4 campeonatos que ganó la ‘U’. El tiempo le dio más valor a lo realizado desde 2011”.

