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Los golfistas cierran una ventana que en el juicio nunca se abrió

La pista de la "ventana horaria" la abrió el fiscal Miralles cuando intentó justificar un viaje relámpago del viudo desde Uruguay. Pero Rivero no dio ninguna señal de ir por esa hipótesis. Ayer, declararon tres de los viajeros y recrearon los movimientos de Macarrón

El viento helado cala en la explanada de Tribunales, pero los movileros más madrugadores ya se desayunaron con la lista de testigos del día.

-Hoy vienen los golfistas que viajaron a Punta del Este con Macarrón -anuncian a los que se van sumando.

-¿Otra vez? ¿pero no vinieron ya?

-¡Estos son otros!

* * *

Un mes y cinco días después de que en este mismo juicio citaran al primero de los viajeros al torneo de golf seniors en Uruguay, el odontólogo Justo César Magnasco, ayer el tribunal retomó la convocatoria a los jugadores amateurs.

Esta vez, los testigos que evocaron sus movimientos en el Cantegrill club de Punta del Este y los eventos que compartieron con el traumatólogo acusado de instigar el crimen de su esposa fueron el abogado y profesor universitario Daniel José Bonino (54), el veterinario Salvador Leandro León (61) y el abogado Guillermo Masciarelli (58).

Como en un deja vu, los jurados populares tuvieron que escuchar cómo cada uno de los testigos organizó su viaje a Uruguay, a qué hora cenó el día jueves, el viernes, y el sábado; en qué momento se cruzó con Macarrón, qué eventos compartió, cuándo se enteró de la muerte de Nora Dalmasso y cómo vio al viudo tras la noticia.

La única diferencia con los testimonios de los viajeros que ya desfilaron varias semanas atrás por la misma sala de juzgamiento, fue que esta vez les exhibieron tres fotografías del grupo de golfistas de la “Peña del 36”.

El “Chino”, de souvenir a evidencia

En dos de las fotos aparece el grupo completo posando junto a Vicente “Chino” Fernández, una vieja leyenda del golf nacional que lo último que debe haber pensado es que la imagen que le pidieron como souvenir acabaría -15 años después- como evidencia en el juicio por un crimen cometido a 1.200 kilómetros del club Cantegrill de Punta del Este.

La tercera foto que les mostraron a los testigos fue la que les tomaron en el campo de golf la mañana del sábado 25 de noviembre de 2006 -el mismo día que mataron a Nora Dalmasso-. En esa foto, están todos los viajeros menos dos: Marcelo Macarrón y Arturo Pagliari.

Uno de los testigos, Daniel Bonino, se limitó a responder. “Objetivamente, no está”, y no arriesgó algún motivo de la ausencia de su amigo en la imagen; en tanto que Masciarelli dijo que ese sábado, entre las 8.30 y 9 de la mañana le tocó jugar en la misma zona de 4 jugadores con Guillermo Albarracín, Justo Magnasco y el propio Macarrón. Recordó que el viudo estuvo puntual y terminó ganando la competencia.

Sobre la ausencia en la foto, Masciarelli arriesgó que en ese momento Macarrón podría estar practicando tiros con los palos que se usan en el torneo, algo bastante habitual entre los golfistas antes de empezar a jugar a la mañana, “cuando uno está medio entumecido”.

Después de las tres declaraciones, a pedido de Marcelo Brito, se leyó al jurado popular un informe aeronáutico que la defensa de Macarrón le encargó a un piloto profesional de Alta Gracia con 7.800 horas de vuelo.

El escrito data de la época en que el fiscal de instrucción Daniel Miralles investigaba una ventana horaria que hiciera posible un viaje relámpago -de ida y vuelta- entre Punta del Este y Río Cuarto.

De eso, hace unos pocos años, aunque parezca un siglo. Es que en este juicio, hay dos frases ausentes y esas son “la ventana horaria” que enarboló Miralles, y el “indicio de presencia” que instaló el ADN que identificó el FBI.

Previsiblemente, la conclusión del piloto fue que no había posibilidad alguna de que en un lapso de alrededor de seis horas se pueda cubrir ese tramo de ida y de vuelta, en un vuelo lícito o clandestino.

El paso de los testigos de ayer dejó instalados nuevos interrogantes:

n ¿Por qué el tribunal vuelve a convocar a los golfistas a esta altura del juicio?

n Tras el paso de los forenses riocuartenses y la genetista del Ceprocor, ¿no quedó suficientemente claro que el fiscal de Cámara no irá por la prueba genética?

n ¿No sería más sensato llamar a testigos que puedan abonar (o descartar) la hipótesis que hoy se está juzgando, la del crimen por encargo?

Y, por último pero no menos importante:

n ¿Alguien puede avizorar un final para un proceso que arrancó cuando aún era verano y que ayer, con los primeros fríos, tuvo la ausencia justificada de una jurado popular suplente, a causa de una faringitis?

Mosquera no será citado

Uno de los viajeros a Punta del Este que no será convocado para este juicio es el actual ministro de Seguridad de la Provincia, Alfonso Mosquera.

Aunque no participó del torneo de Golf ni tampoco integraba la Peña del 36, fue uno de los riocuartenses que estuvieron con el grupo que viajó a Punta del Este.

Llegó en avión “para compartir una reunión con amigos”. Eso fue lo que Mosquera declaró el 7 de diciembre de 2006 cuando fue citado por la Justicia.

Ayer, por acuerdo entre la defensa de Macarrón y el fiscal de Cámara Julio Rivero, decidieron que no será necesaria su presencia en el juicio, por eso se leyó lo que declaró en aquella oportunidad.

Había dicho que compartió varias comidas con el contingente y que el día domingo 26 de noviembre de 2006 estaba haciendo compras en Punta del Este junto a otros de los viajeros cuando fueron anoticiados del asesinato de Nora Dalmasso.

Aclaró que en ese momento no sabían con certeza si la habían matado o qué es lo que había motivado el desenlace fatal.

Mosquera evocó una frase del viudo, cuando ya preparaba el regreso: “Decía ¨¿qué hago yo pelotudeando acá¨?”, señaló el testigo.

Alejandro Fara