"Es difícil entender que, frente a este panorama de aislamiento y readaptación, la Salud Mental ocupe un segundo plano"

Lo afirmó la psicóloga local, Juliana Maldonado, quien reveló que al comienzo de la pandemia debieron luchar para poder continuar acompañando a sus pacientes. Asimismo, dijo que con el tiempo se podrán ver las consecuencias de este contexto y la importancia de esta rama medicinal

Juliana señaló que muchas veces el debate por la salud mental requiere de un hecho con alcance masivo. 

 

En diálogo con PUNTAL VILLA MARÍA la psicóloga local, Juliana Maldonado aseguró: “Es difícil enteder que, frente a este panorama de aislamiento y readaptación, la Salud Mental ocupe un segundo plano”. Lo hizo al hablar sobre la pandemia, la lucha que debieron llevar a cabo para ser considerados profesionales escenciales y como el contexto sanitario llevó a mayores consultaspor angustia y depresión. Pero también habló sobre la ley de Salud Mental con más de 10 años de vigencia y su implementación.

PUNTAL VILLA MARÍA (PVM): ¿Qué es la salud mental y por qué es tan importante?.

Entrevistada (E): Es importante, en principio, definir a la Salud Mental como un estado contrario a la enfermedad mental, sin dejar de tener en cuenta que el campo es heterogéneo e interdisciplinario y que engloba muchas políticas y abordajes específicos.

Pero si nos preguntamos qué consideramos por enfermedad mental, qué entendemos por normalidad, siendo que la normalidad psíquica completa no existe, veremos que la definición es más ambigua de lo que parece. Todos y todas podemos cuestionarnos algo de nuestro mundo interior, rasgos, síntomas, maneras de funcionar. Creo que, tratando de sintetizar conceptos, hablamos de Salud Mental cuando un individuo se encuentra en equilibrio, en un estado de bienestar propio que le permite desenvolver sus capacidades de manera efectiva y adaptativa.

PVM:¿Por qué creés que la sociedad no la ve como un aspecto clave para el bienestar integral de la salud personal?

E: Creo que existe todavía un estigma social en relación al concepto de Salud Mental. No fue fácil ganar derechos en este campo.

La Salud Mental siempre estuvo un escalón por debajo de los padecimientos que refieren al cuerpo y no es sino en este último tiempo cuando se ve comienza a ver un cambio real, que involucra al ejercicio profesional, a los lugares y posiciones que se comienzan a ocupar. No obstante, siguen esas voces en el imaginario colectivo de "el psicólogo es para los locos" "yo no creo en la psicología".

Seguimos escuchando, en la clínica, pacientes que asisten desconfiados, justificando su presencia en el espacio terapéutico. Algunos incluso con cierta vergüenza. Creo que siguen existiendo muchas resistencias a considerar el campo como fundamental para el bienestar integral de las personas. Y esto se vio reflejado en las medidas tomadas durante la pandemia, cuando, pese a las consecuencias psicológicas esperables del aislamiento, cuarentenas y muertes, nuestro ejercicio no fue considerado esencial.

PVM: ¿Cuáles son las consecuencias de evitar trabajar la Salud Mental?

E: Un síntoma no remite solo. El síntoma muestra algo que es importante atender. Y no hablo solo de síntomas de manifestaciones emocionales puros. Hablo de síntomas también que se alojan en el cuerpo. Hay que escucharlo, hacerle lugar y trabajar sobre eso. Si no se hace, no desaparece, crece, se alimenta, evoluciona, va tomando formas distintas y permanece.

Es importante aclarar que no me refiero únicamente a síntomas individuales. Hablo de síntomas sociales que involucran a la población en su totalidad. Síntomas que mueven masas, colectivos. Maneras de pensar y de pensarnos. Posicionamientos frente a ciertas políticas que influyen luego de manera individual.

PVM: ¿Cómo te das cuenta de que necesitás el acompañamiento de un especialista?

E: No es tan fácil darse cuenta de que se necesita el acompañamiento de un profesional en Salud Mental. En principio, el darse cuenta involucra una toma de conciencia con respecto a un padecimiento, poder reconocer que "algo no está bien, que solo no puedo". Este es un gran primer paso que muchas veces tiende a despertar resistencias.

Por lo general, las demandas terapéuticas nacen en ese momento en el cual el paciente logra ver, en mayor o menor medida, que ese estado de bienestar que le permite funcionar de manera mas o menos equilibrada se ve afectado.

PVM: ¿Cuál es el principal objetivo de la Ley de Salud Mental?

E: La Ley Nacional de Salud Mental (Ley N° 26.657) tuvo como objetivo central el reconocimiento de las personas con padecimiento mental como sujetos de derecho. Derechos que durante mucho tiempo no tuvieron. Por tanto, mediante la implementación de la misma se intentó sustituir el "manicomio" por tratamientos dignos e integrales.

No obstante, la política de salud mental abarca múltiples factores a tener en cuenta que no se limitan únicamente a los servicios sanitarios que el país puede ofrecer a sus ciudadanos.

Abarca también las condiciones económicas que determinan las posibilidades de inclusión de las personas, los factores de accesibilidad a los servicios, la formación de los distintos profesionales y el rol de los mismos, cómo se encuentran preparadas las instituciones estructuralmente, las pautas culturales que permitan o dificulten la concreción de derechos de las minorías, entre otras.

PVM:¿De qué depende una buena implementación de esta normativa?

La Ley es una herramienta valiosa, pero para que pueda ser implementada de manera eficaz depende de muchos factores. Tienen que existir instituciones preparadas tanto estructural como profesionalmente para poder tratar de manera eficaz, como la Ley pretende, a las personas que puedan acceder a ellas.

La realidad es que, en la actualidad, muchos establecimientos presentan condiciones que lejos de poder brindar tratamientos efectivos a sus pacientes, pueden potenciar sus síntomas a través, por ejemplo, del encierro cuando este se efectúa, la falta de actividades terapéuticas dentro de algunas instituciones, la falta de personal, la falta de estructura, la falta de equipos de trabajo interdisciplinarios, la inaccesibilidad a ciertos fármacos que para algunos tratamientos son sumamente necesarios, entre otros.

Esto no quiere decir que la sanción de la Ley no sea un avance. A partir de ésta, se ha podido visualizar una problemática que lleva años. Pero sí creo que es insuficiente el alcance que se tiene a la misma, la condiciones no están dadas hoy para poder hacer una plena implementación.

PVM: La Salud Mental fue una de las temáticas más abordadas en las últimas semanas por artistas, actores, deportistas. ¿Cuáles consideras que sean las razones?

E:Los debates se abren porque muchas veces tiene que "pasar algo" para que se visibilicen las distintas problemáticas sociales, políticas y culturales. Lo que sucedió con Chano, por ejemplo, viene a mostrar que pese a que exista una Ley, hay muchas falencias que imposibilitan que pueda ser implementada de manera efectiva.

Si tenemos una Ley que respalda a las personas que presentan padecimientos mentales, ésta debería garantizar respuesta ante los pedidos de asistencia de los actores implicados, tanto de quienes son actores primarios, como de familiares de los mismos. Esto no sucede. Y, en el caso de Chano, por ejemplo, los agentes públicos no estuvieron capacitados para dar respuesta ante una situación de éstas características.

Pese a la Ley, hay muchísimos hospitales que no cuentan con guardias en áreas de Salud Mental, y esto es sumamente alarmante. Para dar garantías se necesita un Estado presente, que de respuestas ante las distintas demandas. Todo este debate se vuelve visible cuando existen estos casos mediáticos.

Pero, independientemente de Chano, diariamente existen personas que necesitan acceder a servicios de Salud Mental y se encuentran sin nada. Sin nombres conocidos, invisibles para la sociedad, pero con los mismos derechos que son vulnerados una y otra vez.