Más de 80 confederaciones, federaciones, cámaras y agrupaciones empresarias de diversos sectores productivos del país reclamaron ayer que los bancos públicos y privados "encuentren la mejor forma de evitar cortar la cadena de pago de las micro, pequeñas y medianas empresas".
En una declaración nacional de unidad, las pymes pidieron que "el sector financiero esté a la altura de las necesidad de quienes producen" en la Argentina.
"No sólo el Estado debe absorber, con gran efecto fiscal, la crisis económica que dejará esta cuarentena obligatoria. Quienes han tenido importantes ganancias durante los últimos años, también deberán decir presente y hallar mecanismos para superar de la mejor y más rápida manera los efectos de la inactividad", subrayaron.
Cheques diferidos "Según cifras que manejamos, el stock de cheques diferidos negociados por las pymes en poder de los bancos ronda los 220.000 millones de pesos. De ese monto, entre el 35 y 40 por ciento vence en abril, es decir, durante y poscuarentena obligatoria", apuntó la declaración conjunta.
Señaló que a ello "se suman los valores en cartera que no fueron depositados y las facturas emitidas que deberían haber sido cobradas en este período".

