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Un pedido urgente por la vida: paciente oncológica demanda medicación para quimioterapia

Myriam Squire fue diagnosticada hace seis años y aún sigue batallando contra el cáncer. "La droga no llega y mi caso es de vida o muerte", dijo en diálogo con este medio. Aseguró que son miles los argentinos que están a la espera de continuar con sus tratamientos

Sin respuestas ni soluciones a la vista, los pacientes oncológicos se encuentran en una situación de incertidumbre y desamparo a tan solo un mes y medio de la asunción del nuevo gobierno que comanda Javier Milei.

Las principales preocupaciones giran en torno a la falta de acceso a medicamentos esenciales, la demora en la entrega de autorizaciones para tratamientos y la incertidumbre sobre la cobertura de los mismos.

En primera persona, una paciente oncológica de la ciudad, argumentó que teme por su vida ya que depende del acceso a los fármacos.

Myriam Squiare fue diagnosticada hace seis años y aún sigue batallando contra el cáncer. En diálogo con Puntal Villa María, la mujer que forma parte del “Dispositivo de Apoyo Emocional” que coordina la Asistencia Pública Municipal para personas con cáncer o familiares.

“Si tiene que haber recortes no debe ser en la medicación oncológica” opinó la mujer que lleva seis años de tratamiento médico en el Hospital.

“En mi caso particular, necesitamos la droga para la quimioterapia y en otros es una medicación oral. Esto normalmente lo provee el Estado nacional y no se está mandando”,dijo la mujer, aclarando que el Hospital Pasteur no es responsable de la falta, sino el Ministerio de Capital Humano, coordinado por Sandra Pettovello, encargado de hacer los envíos.

“Si tiene que haber recortes no debe ser en la medicación oncológica”, opinó.

Myriam relató que el martes pasado tenía su tratamiento de quimioterapia y se le comunicó un día antes desde el nosocomio local que no contaban con la droga. “Le pregunté a mi oncólogo que pasa conmigo si no recibo la droga y fue literal en su respuesta, te morís. En este caso no hay opciones, recibir quimioterapia es sumamente necesario”,comentó.

En ese marco, indicó que tras dialogar con el profesional de la salud que lleva adelante su tratamiento personal, el mismo no le pudo precisar el momento exacto que la medicación llega. “En mi caso me quedan tres sesiones de quimio”,remarcó.

La falta de respuestas por parte del gobierno genera un clima de angustia y desesperanza, dijo Squire, “comprar la droga esta cerca de los dos millones de pesos, osea que es inaccesible para la gente de bajos recursos, de hecho considero que en alguna oportunidad fui de clase media y hoy ya no llego”, se lamentó, relatando una realidad que atraviesa un alto porcentaje de la sociedad, “tengo dos hijas a cargo y me cuesta llegar a fin de mes”, indicó.

Una carrera de obstáculos

Tal como relató Myriam, la falta de medicamentos se convierte en un tema de vital importancia que requiere atención inmediata ya que la vida de los pacientes dependen de la aplicación de las drogas y la continuidad de los tratamientos.

Cabe señalar que el gobierno nacional, a través de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia, a cargo de Pablo de la Torre, decidió suspender la asistencia a pacientes con cáncer, enfermedades crónicas y autoinmunes que no disponían de cobertura sanitaria o se encontraban en situación de vulnerabilidad.

La medida, que se concretó mediante la interrupción de las tareas que realizaba la Dirección de Asistencia Directa por Situaciones Especiales (Dadse), genera un clima de indignación y preocupación entre los pacientes afectados y sus familias.

El Dadse, creado en 2016, tenía como objetivo brindar asistencia a aquellos pacientes que no podían acceder a los tratamientos necesarios por falta de recursos o cobertura médica.

La suspensión se habría realizado para revisar circuitos administrativos e investigar posibles hechos de corrupción, lo cual deja a miles de personas en una situación de extrema vulnerabilidad, sin acceso a los medicamentos y cuidados que necesitan para su supervivencia.

“No quiero victimizarme, somos muchos en la misma situación. Me quedan tres quimios, si llegó a pagar una sesión con la colaboración vendiendo mi capital que es una moto lo puedo hacer, pero si después no llega la otra ¿de dónde saco dos millones más?”,se lamentó la mujer.

Y añadió:“Esto es de vida o muerte y no entiendo por qué los pacientes están tan tranquilos”.

Se refirió a la coyuntura nacional y la pérdida de empleos, si bien se mostró afligida por la situación, “si te echan de tu trabajo mañana salís y buscás lo que sea. En el caso de una paciente oncológica que no recibe su medicación, se muere”, explicó.

Lucha personal

Myriam expresó que junto con la secretaría de Salud llevan adelante el Dispositivo de Acompañamiento Emocional con el objetivo de escuchar a los vecinos y acompañarlos desde otras áreas.

“Hace seis años que lucho contra el cáncer y este es mi cuarto año que hago tratamiento de quimio y los intervalos que no tenía quimio, tenía medicación por boca que también me la daba el Estado, la iba a buscar al Hospital Pasteur”, contó.

Squiare planteó que es la primera vez que le sucede y que nunca le faltó la medicación desde que fue diagnosticada. “El mismo Hospital si yo me mandaba la macana de no pedir la medicación a tiempo me mandaba un blister para que yo tuviera hasta que llegaran las pastillas”, dijo.

En el caso de las intervenciones quirúrgicas a las que fue sometida, Myriam detalló que el nosocomio asistió en todo momento.

“Me genera impotencia porque cuando te pasa otra cosa podés evaluar los medios cómo resolverlo, pero yo estoy de brazos cruzados y lo único que puedo hacer es rezar y rogar que llegue la medicación, que el Gobierno tome la decisión de mandarla”, manifestó con malestar.

También precisó que tras dialogar con los profesionales de la Salud del nosocomio, los reclamos correspondientes se realizaron.

“Los médicos también nos piden que juntemos fuerzas y nos pronunciemos para hacernos oír. Imaginate como se sienten ellos al ver a sus pacientes. En mi caso son seis años de tratamiento que peleo cada año para vivir otro más y que me tengan que decir que sin la medicación me voy a morir, es desesperante”, dijo y nuevamente manifestó su dolor, “es el Estado ausente que no le importa nuestra medicación”, cerró.

También aprovechó el espacio para hacer extensiva la invitación para las familias que quieran formar parte del espacio de acompañamiento que se realiza desde la salud pública municipal.

Los encuentros se realizan en la Asistencia Pública Municipal (Catamarca 1302).

“Me genera mucha impotencia, lo único que puedo hacer es rezar y rogar que llegue la droga, que el Gobierno tome la decisión de enviarla” manifestó con dolor.