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El Parlamento destituyó a Rajoy y lo sucede el socialista Sánchez

Una mayoría de 180 diputados, sobre un total de 350, votó a favor de la moción de censura presentada por el líder del Psoe. El presidente del gobierno había quedado debilitado por un caso de corrupción
 
Con el apoyo de una heteróclita mayoría que le augura un mandato muy complicado, el líder socialista Pedro Sánchez derribó ayer al conservador Mariano Rajoy en una moción de censura en el Parlamento, y se convirtió en el nuevo presidente del gobierno de España.

En la votación en la Cámara de Diputados, Sánchez reunió el apoyo de una mayoría de legisladores (180 de 350) a su moción de censura, promovida después de que la Justicia condenara a dirigentes del Partido Popular (PP), de Rajoy, en un sonado caso de corrupción.

Según una fuente socialista, el rey Felipe VI firmó ayer el decreto de nombramiento de Sánchez, que asumirá su cargo hoy al mediodía y ha iniciado los contactos para formar su gabinete.

Mientras tanto, recibió el apoyo del gobierno alemán y del presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, quien le manifestó "su plena confianza". La Bolsa de Madrid cerró con una suba de 1,76%.

"Voy a abordar todos los desafíos que tiene nuestro país con humildad, con entrega", y "voy a hacerlo desde el consenso, con mucha capacidad de trabajo", declaró el líder socialista a la prensa.

Felicitaciones

Rajoy se despidió antes del desenlace con una breve intervención en la Cámara, reconociendo su derrota y felicitando a Sánchez por adelantado.

"Suerte a todos ustedes por el bien de España", dijo el líder conservador, de 63 años y en el cargo desde diciembre de 2011. 

Tras el resultado, fue a saludar al socialista con un apretón de manos.

"Hemos venido mi marido y yo porque necesitábamos que Rajoy se fuese ya, con toda la corrupción que ha acumulado", comentó la jubilada Mari Ángeles Suárez, que se encontraba frente al Parlamento.

Angelines García, un ama de casa de 56 años que también estaba a las puertas del Congreso, dijo preferir que Sánchez hubiera llegado a través de las urnas. "Lo mejor hubiera sido que hubiese ganado unas votaciones del pueblo", comentó.

Apoyos muy diversos

Para echar a Rajoy, Sánchez armó una heteróclita coalición con la izquierda radical de Podemos, los independentistas catalanes y los nacionalistas vascos. En total, ocho fuerzas políticas lo votaron ayer.

Una opción obligada por la fragmentación de Diputados, y denunciada enérgicamente por el portavoz del PP en la Cámara, Rafael Hernando, quien fustigó una coalición de "extremistas, radicales e independentistas" que "quieren acabar con el proyecto de España".

Sánchez, licenciado en Economía y de 46 años, reconoció que "por supuesto" tendrá dificultades en su acción de gobierno, que con los 84 diputados de su partido será el más minoritario de la España democrática.

También tendrá presión para anticipar los comicios, sobre todo del lado del partido liberal Ciudadanos, que no apoyó la moción de censura y que, según los sondeos, va viento en popa. Sánchez admitió en ese sentido que "es evidente que tenemos que ir a unas elecciones generales", sin mencionar fechas.

No obstante, reiteró con un tono optimista su "compromiso con Europa" y la estabilidad macroeconómica, y prometió "estabilizar socialmente este país", priorizando políticas en favor del medio ambiente y de la igualdad entre hombres y mujeres

Igualmente, reiteró su oferta de diálogo al gobierno independentista catalán que asumirá hoy, con lo que se levantará la intervención impuesta a la región desde octubre, a raíz del intento fallido de secesión unilateral.

"Este gobierno quiere que Cataluña esté en España, y escuchará a Cataluña", declaró Sánchez.

El Psoe promovió la moción de censura hace una semana, tras conocerse la sentencia judicial del caso Gürtel, una trama corrupta consistente en una red de empresas que de 1999 a 2005 sobornaron a funcionarios del PP para obtener contratos públicos en distintos puntos del país.

La sentencia fue una bofetada para el Partido Popular, que, no obstante, la recurrirá.

El partido conservador fue condenado a pagar más de 245.000 euros como "partícipe a título lucrativo" de la trama. La Justicia consideró probado que hubo una caja B desde 1989, y el tesorero que la administró, Luis Bárcenas, fue condenado a 33 años de prisión.

Consumada la destitución de Rajoy, Sánchez completó en apenas un año un recorrido sorprendente: en mayo del año pasado recuperó el liderazgo del Psoe meses después de verse defenestrado por una rebelión interna, y ahora se dispone a presidir el gobierno español.

En su exposición del jueves prometió que mantendrá el presupuesto de 2018 elaborado por el PP, aprobado hace una semana en la Cámara Baja y pendiente de tratamiento en el Senado, donde los conservadores tienen mayoría.

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