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La reina Isabel reapareció en el cierre de los festejos por sus 70 años en el trono

La reina Isabel II reapareció ayer inesperadamente mientras concluían las celebraciones del jubileo por sus 70 años en el trono, tras haber permanecido dos días fuera de la escena debido a un “malestar”.

Totalmente vestida de verde, Isabel, de 96 años, salió brevemente a un balcón del palacio de Buckingham, desde donde saludó a la muchedumbre acompañada por su heredero, el príncipe Carlos, y la esposa de este y futura reina consorte, Camila.

También aparecieron junto a la reina su nieto Guillermo; la esposa de este, Catalina, y los hijos de ambos, Jorge, Carlota y Luis, según la agencia de noticias AFP.

“No existe un manual para conmemorar 70 años como reina” porque “es algo inédito”, afirmó Isabel en un comunicado divulgado poco después por el palacio de Buckingham, en el que se declaró “humilde y profundamente conmovida por que tanta gente haya salido a las calles para celebrar el jubileo”.

“Aunque no haya asistido a todos los actos en persona, mi corazón estuvo con todos ustedes y sigo comprometida a serviles lo mejor posible, respaldada por mi familia”, agregó la reina.

Isabel había encabezado el jueves los cuatro días de celebraciones por sus 70 años de reinado, pero tras sentir “un cierto malestar” estuvo ausente de los actos del viernes y el sábado.

No obstante, en el gigantesco concierto de rock realizado anteayer frente al palacio, hizo una aparición grabada en video y cargada de humor.

La salud de la reina preocupa desde que en octubre pasado los médicos le recomendaran guardar reposo y pasara una noche internada para someterse a exámenes.

Las celebraciones concluyeron ayer con la multitud entonando la canción “God Save the Queen” (Dios salve a la Reina), utilizada comúnmente como himno nacional, frente al palacio de Buckingham.

Antes, el cantante Ed Sheeran entonó su canción “Perfect” como cierre del gran desfile de músicos, bailarines y marionetas gigantes por el centro de Londres.

El desfile fue protagonizado por unas 10.000 personas y presenciado por otras decenas de miles que, protegidas con gorros y abrigos, no se amilanaron pese al frío y a la lluvia.

La marcha, diseñada para representar la transformación de la sociedad británica desde que Isabel accediera al trono en 1952, fue abierta por la carroza de oro de la reina.