Tuninetti valoró el proyecto y entendió que será clave reforzar la separación en las viviendas
Para el ambientalista Luis Tuninetti, la creación del Centro de Gestión Ambiental es un proyecto “factible de realizar”, pero además destacó la importancia que tendrá para los habitantes de Villa Nueva, que dejará de tener un basural a cielo abierto como mantiene hasta la actualidad.
En la charla con este medio, insistió además en que se deberá avanzar en una fuerte campaña de concientización direccionada a la separación en origen, es decir, en el hogar, siendo clave la intervención del Estado, principalmente en la vecina ciudad, donde actualmente no se aplica la diferenciación como sí ocurre en Villa María.
“Técnicamente, es una iniciativa correcta. Hoy en día en residuos la técnica ya está dicha, por lo que pasa a ser una cuestión de gestión y evidentemente de dinero para el financiamiento de las obras. En este caso se conjuga la cuestión técnica con objetivos realistas, ya que acá nadie habla de que en un año estaremos reciclando el 100%”, destacó el entrevistado, quien fue invitado al lanzamiento del proyecto.
También valoró la integración de la Cooperativa 7 de Febrero, que actualmente es la responsable de realizar la separación en el predio ubicado a la vera de la ruta 2. Para Tuninetti, la tarea que desarrollan las mujeres “es fundamental en este proceso”. “Si queremos tratar convenientemente los residuos no se puede prescindir de la tarea de ellas, pero además hay que potenciarla”.
Puso como positivo la remediación que se concretará en la actual cava, que “está desbordada y que incluso habrá otras tres más en distintos tiempos”, aunque consideró que lo mejor del proyecto “es la integración de Villa Nueva, que tiene un basural a cielo abierto y que cada tanto se quema para disminuir los volúmenes”. “Eso es una contaminación brutal, en cercanías del río, con lo cual creo que lo más importante y lógico que tiene que ocurrir en dos ciudades que está prácticamente pegadas”.
Respaldo político
Para Tuninetti, el proyecto de gestión ambiental demandará un respaldo político: “Esto es un proyecto a largo plazo y los ciudadanos estamos acostumbrados a que ante el cambio de gestiones se modifican los planes. Pero el tema de residuos no puede ser solucionado ni siquiera en dos gestiones, es un trabajo de muy largo plazo. Apuesto a que se termine de consolidar la separación en la ciudad, y principalmente en Villa Nueva”.
Remarcó que en la vecina ciudad es necesario que exista “una responsabilidad por parte del Estado municipal, ya que si hará usufructo de las instalaciones, deberá avanzar en la diferenciación”. En algún momento se llegó a especular en que la ciudad podría recibir residuos de todo el departamento, aunque la iniciativa actual sólo contempla el tratamiento de la basura de las dos ciudades únicamente.
“Se hablaba de que iba a estar toda la comunidad del Departamento, pero esto es algo viable con Villa María y Villa Nueva. No hay felices experiencias de vertederos regionales macro en la provincia. Sí hay algunos que funcionan, como por ejemplo Punilla, que aparentemente está marchando bien; Calamuchita también, pero no tanto como Punilla. Es más, en el sur provincial había uno que tenía inconvenientes”, dijo con relación a la iniciativa zonal.
Entendió que llevar adelante una gestión de residuos de manera regional “no es fácil; técnicamente puede funcionar, pero el problema es la gestión. En cambio, este proyecto de las dos ciudades, si bien es complejo en cuanto a logística, sería mucho más complejo” con el arribo de residuos de otras poblaciones vecinas.
Potenciar la diferenciación
Tuninetti entendió que será clave potenciar la recolección diferenciada para que el proyecto prospere. “Villa Nueva no tiene nada y Villa María deberá potenciarlo con un trabajo de hormiga, como se vino haciendo en los últimos tiempos, con programas como el Ecocanje. Será necesario apuntalarlo, jerarquizando áreas. Con Rosso –Pablo, el intendente- se le dio un vuelo interesante a la cuestión ambiental, que prácticamente es transversal a todos los temas”.
“Para pensar en un futuro más sostenible tiene que haber una infraestructura estatal con un fuerte presupuesto, inspectores y cuerpo de voluntarios, que es esencial si aspiramos a una perspectiva ambiental amigable”, reconoció.
Hace más de una década se presentó en la ciudad la posibilidad de que una empresa privada produciría energía a través de los residuos, aunque la iniciativa lo único que generó fue un fuerte rechazo de la sociedad y ambientalistas, por lo que sólo quedó en anuncios que no prosperaron.
Al respecto, Tuninetti recordó que “esto de ahora es factible, no como lo de Innviron, que era una locura técnicamente”.