Continuarán presos porque el juez cree que podrían intimidar a los testigos
El juez federal Marcelo Martínez de Giorgi rechazó excarcelar a los cuatro integrantes de Revolución Federal detenidos porque consideró podrían, mediante la intimidación de eventuales testigos, poner en riesgo la investigación de la causa por supuesta incitación a la violencia y por formar parte de una organización que busca imponer sus ideas a través de la fuerza o el temor.
En línea con la opinión del fiscal Gerardo Pollicita, el magistrado consideró que los imputados Jonathan Morel, Leonardo Sosa, Gastón Guerra y Sabrina Basile -hija de Alfio Basile, exentrenador de la Selección argentina de fútbol- podrían, en caso de recuperar la libertad, intentar amedrentar a los testigos y a las víctimas.
En el caso de Basile, el magistrado sostiene en su resolución, a la cual tuvo acceso Télam, que "el material recolectado a lo largo de la instrucción deja al descubierto el escaso apego a las normas" por parte de la imputada, y eso "lleva a presumir que, en caso de recuperar su libertad podría incluso colaborar en operatorias dedicadas a amedrentar víctimas y testigos".
"Todo ello se torna verosímil si se considera el temor generado en primer lugar por la actividad pública desarrollada y que fue objeto de la agrupación (Revolución Federal) desde su formación y en particular, que el estudio de celulares y notebooks secuestradas en la causa, podría arrojar información sobre terceras personas aún desconocidas, quienes podrían recibir algún tipo de presión de parte de quienes se encuentran ahora detenidos".
Para el magistrado, el estado de libertad de Basile "en este momento de la instrucción, podría también entorpecer el resto de las diligencias peticionadas por el fiscal, las cuales, podrían guardar vinculación con los hechos investigados en la causa del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal nro. 5 del atentado a la Vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner".
Moral, Sosa, Guerra y Basile fueron detenidos el jueves pasado por orden de Martínez de Giorgi, quien instruye en una causa que se sigue por las amenazas del grupo Revolución Federal a la Vicepresidenta.
El viernes, al declarar ante el juez, Morel, sostuvo el no tuvo "la culpa" de que "un loco" haya querido matar a a Fernández de Kirchner y negó las acusaciones en su contra, según fuentes de su defensa.
Morel fue el segundo en prestar declaración indagatoria después de que lo hiciera Sabrina Basile, mientras los otros dos detenidos, Leonardo Sosa y Gastón Guerra, se negaron a declarar, según informaron a Télam fuentes judiciales.
"No tengo la culpa de que un loco haya querido matar a la vicepresidenta", dijo Morel durante la exposición que hizo en el marco de su indagatoria, en la que se refirió a cómo era la vida interna de Revolución Federal y al tenor de sus manifestaciones públicas, según las fuentes consultadas.
Allí también explicó que después de que Fernando André Sabag Montiel intentara asesinar a Fernández de Kirchner, Revolución Federal decidió parar con sus manifestaciones porque no había "clima" como para seguir.
Antes que Morel había declarado Basile, quien también negó haber cometido algún delito y reclamó que su pedido de excarcelación se tramite de modo urgente porque está encargada de cuidar a su padre.
Asistida por el abogado Martín Sarubbi, Basile explicó su vínculo con Revolución Federal y con los otros imputados de la causa: dijo que los conoció el 3 de julio en el marco de las protestas realizadas frente a la Quinta de Olivos, el día en el que el Gobierno decidió suspender la conferencia de prensa en la que se anunciaría la asunción de Silvina Batakis en el Ministerio de Economía.
Basile aseguró que el funcionamiento de Revolución Federal era anárquico y negó tener vinculación con las personas imputadas en la causa en la que se investiga el intento de homicidio de la vicepresidenta.