Tranquera Abierta | Río Cuarto | Sociedad Rural de Río Cuarto | Federación Agraria Argentina

El Consejo Económico y Social llama a aprovechar la demanda mundial de alimentos

La entidad desarrolló en un conversatorio los ejes centrales y las claves del desarrollo a través del agregado de valor de las materias primas, de fuerte relevancia en la región de Río Cuarto.

En un nuevo conversatorio realizado por el Consejo Económico y Social de Río Cuarto para exponer y debatir el posicionamiento de cada sector que lo integran frente a la postpandemia, representantes de entidades del sector agropecuario y expertos, sostuvieron que “el único rubro en el que la Argentina se puede hacer fuerte en la recuperación económica global es en la demanda acelerada de agroalimentos”, rama de la agroindustria que “tiene que basarse en el agregado de valor en origen para generar divisas”.

También se destacó que “la producción de agro alimentos es una cuestión de Estado” y que “se necesita el apoyo de políticas gubernamentales para procesar la materia prima, en origen”.

Fernando Lagos, representante de la Sociedad Rural de Río Cuarto, Ricardo Meirotti, concejal por el frente Hacemos por Río Cuarto y Claudio Demo, en nombre de Federación Agraria, todos miembros de la institución, expusieron en una sesión virtual coordinada por Irma Ciani, titular del CEyS, de la que participaron consejeros de las 18 entidades que lo integran.

Proceso demorado

“Hay una agroindustria no explotada racionalmente” y “no está en condiciones de abastecer la demanda del mercado interno y la exportación. Hay que producir para ambos mercados con agregado de valor en origen, proceso advertido pero demorado, corriéndose el riesgo de quedarnos estancados en la primarización de la agroexportación”, afirmó Lagos.

Agregó el ruralista citando al experto Jorge Castro, que “tenemos cabida en la cuarta revolución industrial de la bioeconomía, y si no nos equipamos convenientemente con apoyo gubernamental, no estaremos en condiciones de aprovechar una demanda global acelerada de agro alimentos en la post pandemia”.

Hay que tener presentes estadísticas oficiales y privadas que ratifican los dichos del representante de la Sociedad Rural. Los últimos datos existentes revelan que sólo un 40% de la producción granaria se procesa y el resto se exporta a granel, perdiéndose empleo industrial local. En Córdoba la manufactura de agroalimentos se eleva al 56%.

Lagos también dijo en su exposición que “no hacer agroindustria con las ventajas comparativas de las distintas regiones es falta de visión macro para una nueva demanda que espera oferta”.

“Estamos transitando -añadió- una nueva forma de producir como proveedor de servicios ecosistémicos. Para que esto suceda debemos producir de manera más eficiente, es decir con el menor uso de recursos por cada unidad productiva, con una manera amigable”.

Política de Estado

A su turno Meirotti, exsecretario de Alimentos de la Provincia, señaló que “la producción de agroalimentos, es una cuestión de Estado” y que “la seguridad alimentaria tiene y tendrá una creciente importancia en la agenda de todos los países”.

El profesional veterinario, destacó que la elaboración de alimentos debe basarse en “proyectos integrados regionalmente” y hay que asegurar alta calidad nutricional, inocuidad, que sean amigables con el ambiente y a un costo razonable para el consumidor”.

Luego Meirotti, facilitó datos relevantes de las cadenas de valor cerealera, cárnica y láctea. Citó que “los molinos harineros son el sector más integrado y articulado a las industrias nacionales”, y que Córdoba “produce aproximadamente el 21% de la harina de trigo del país. En Río Cuarto -añadió- hay 3 molinos harineros en el Parque Industrial con una producción diaria de 140 toneladas, con posibilidad de duplicar su elaboración”.

También señaló el ex titular del INTA Río Cuarto, la importancia de la producción maicera cordobesa, con 20,22 millones de toneladas en la última campaña, “grano con mayor producción del país por lo que tenemos la posibilidad enorme de producir agroalimentos con valor agregado en origen y contribuir a la seguridad alimentaria de nuestra región”.

En cuanto a la cadena cárnica, Meirotti dijo que es posible emprender proyectos asociativos entre productores bovinos para mejorar el negocio ganadero” y agregó que “es importante implementar un cambio de estrategia en la comercialización de cortes para su venta al público con alto valor nutricional a menor precio y evitar enfermedades”.

Por último, señaló respecto del mercado porcino en creciente aumento”, que tiene margen para un consumo en ascenso; de los 15 kilos actuales por habitante al año hasta los 22 kilos en pocos años”.

Herramientas eficientes y accesibles

Por su parte el representante de Federación Agraria, Claudio Demo, puso énfasis en la factibilidad de agregar valor a los productos agropecuarios de productores familiares.

“Es necesario recuperar alimentos de mejor calidad, palatabilidad y producidos de forma agroecológica, que permite acceder a nichos de mercados diferenciados, sin tener que competir con megaempresas que cuentan con aparatos publicitarios inmensos”.

Para ello destacó la necesidad de respaldo con políticas públicas que vuelvan más accesibles las hoy muy escasas posibilidades financieras y que garanticen reglas de juego claras y acorde a la necesidad de las economías regionales.