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El juicio más esperado se haría el año que viene y con nuevos jueces

Tras el anuncio que sacó del letargo a la causa Dalmasso, la Justicia deberá resolver eventuales apelaciones. Además, tendrá que cubrir las vacantes en la Cámara Primera con el nombramiento de tres magistrados

“Yo no sé si él fue o no fue. Yo tengo que estar segura. Pienso que él solo no podría haber hecho lo que hicieron con mi hija. ¡Y vaya a buscar ahora a esas personas, si han desaparecido un montón de cosas!”. Nené Grassi se refería en esos términos a su yerno Marcelo Macarrón, por entonces señalado como el autor material del crimen de la Villa Golf.

En la única nota que dio a los medios de prensa en años, la madre de Nora Dalmasso dejaba en claro que no era ni odio ni amor lo que el traumatólogo le inspiraba, sino recelo. Una duda insalvable que no la dejaba (ni la deja) vivir en paz.

La charla con el periodista de Puntal fue en el living de la antigua casona céntrica donde Nené vivió siempre. Era septiembre de 2017 y en el ambiente se olfateaba la inminente elevación a juicio del viudo.

Nueva meseta

Pero sucedieron cosas. La defensa de Macarrón adujo que el fiscal de entonces, Daniel Miralles, había anticipado a la prensa lo que iba a resolver y usó ese argumento para eyectarlo de la causa. 

Así fue como el caso entró en una nueva meseta que, esta vez, se prolongó durante dos años.

Otro septiembre, pero de 2019, se conoció la noticia de que el nuevo fiscal, Luis Pizarro, pidió que la kilométrica causa sea llevada a un juicio.  Para una mujer al filo de los 90 años y atravesada por el dolor, el paso del tiempo fue implacable.

Hoy Nené Grassi no está en condiciones de declarar como testigo, tal vez ni pueda asistir entre el público en un juicio. En su lecho, donde busca rehabilitarse de sus dolencias, la acompaña la imagen de Nora, replicada en incontables portarretratos. 

Aquella vez la madre de Nora se ilusionaba con un juicio y haberlo dicho en voz alta le valió algunas reprimendas.

Las chances parecen acrecentarse nuevamente pero, para que se concreten, esta interminable causa todavía tiene que recorrer los medrosos caminos de la Justicia.

Si no surgen imponderables -y vaya si los ha habido desde aquella fatídica madrugada de noviembre de 2006-, la causa judicial por el homicidio de Nora Dalmasso podría concretarse recién el año que viene, en un juicio que tendrá jurados populares y nuevos jueces.

La danza de las apelaciones

Los teléfonos de los abogados defensores de Marcelo Macarrón         -ahora imputado de ser el instigador del crimen de su esposa- se llamaron a silencio después de que estallara la noticia que rompió con la abulia en la causa. Pero todo indica que los defensores explorarán cada una de las herramientas legales a su alcance para evitar que Macarrón sea sentado en el banquillo de los acusados.

El interrogante se develará más temprano que tarde porque el tándem Marcelo Brito-Gustavo Liebau dispone de tres días para oponerse al pedido que formalizó el fiscal Pizarro.

Si se concreta la apelación, el expediente más zamarreado de la historia judicial de Río Cuarto irá a parar al juzgado de Control y Garantías que hoy está a cargo de la jueza subrogante Luciana Alba.

Sólo será una escala intermedia. Sea cual sea la decisión que tome la jueza, la causa recalará indefectiblemente en la Cámara Segunda de Apelaciones. ¿Por qué? Porque, en caso de que Alba convalide lo actuado por el fiscal de instrucción, la defensa del viudo insistirá hasta la Cámara y lo mismo hará Pizarro si su dictamen no es avalado.

Todo indica que serán, entonces,  los jueces Emilio Andruet, Pablo Bianchi y Carlos González Castellanos -los mismos que en 2017 resolvieron el apartamiento del fiscal Miralles- los que tendrán la palabra final.

¿La decisión de la Cámara de Apelaciones será definitiva?

Solamente es recurrible ante el máximo tribunal de la provincia toda decisión que pueda provocar un “gravamen irreparable”. Por ejemplo, un abogado acusado por un delito cometido en el ejercicio de su profesión podría aducir un “gravamen irreparable” porque a raíz de la decisión judicial el colegio profesional podría suspenderle la matrícula. 

Sin embargo, esas circunstancias no aplican, en principio, a la causa Dalmasso y al único imputado.

¿Cuánto puede llevar todo el trámite de apelaciones y oposiciones? Difícil predecirlo en una causa controvertida y compleja como pocas. Si hay algo claro es que 2019 no será el año del más esperado de los juicios. 

Tribunal en construcción

A las incidencias que puedan plantear las partes, se les suma otro obstáculo hoy por hoy insalvable: la Cámara del Crimen que debería llevar adelante el proceso -la número 1- hoy está en manos de una sola vocal, Virginia Emma, al borde de la jubilación.

Es decir que los jueces que lleven adelante el juzgamiento serán todos nuevos. En la Justicia ya está avanzado el trámite para nombrarlos, incluso ya hay una lista de mérito con nombres propios. 

Fuentes calificadas dentro del Palacio de Justicia coinciden en que el actual fiscal de Instrucción de La Carlota, Daniel Vaudagna, encabeza las chances de ocupar uno de los tres sitios vacantes. Los otros dos candidatos que quedaron expectantes son una abogada cordobesa sin trayectoria dentro de los tribunales pero con sólida formación académica y un conocido abogado y docente universitario de Río Cuarto.

De ahí a que los puestos efectivamente sean ocupados resta un trecho que debe medirse en meses.

Ese es el otro factor que hace impensable que el hipotético juicio por el crimen de Nora Dalmasso vea la luz en lo que queda de este año.



Alejandro Fara.  Redacción Puntal

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