"Una parte de mi corazón es verde"
“En River Plate aprendí de chico a jugar torneos superiores y Rivadavia me dio la posibilidad de ser campeón en la Liga en 1995, subcampeón del Provincial y jugar un Argentino B con un grupo maravilloso”, reseñó Leandro Escurra.
“Rivadavia me regaló momentos increíbles. Así como perder la final ante River Plate en 1994 fue un dolor grande, vencer en 1995 a Yrigoyen fue un gran desahogo”.
Insistió: “Le ganamos una semifinal a Alem por penales. Esa serie fue de las que más recuerdo, porque atajé 3 penales y convertí el mío. Le hice el gol a Silvio Munch, con quien compartí mucho en River Plate y fui muchas veces a dormir a su casa”.
Indicó: “En 1995 nos dieron el premio al jugador del año a mí en la Liga y a Adrián López en la ACF. Ya en cuartos de final me pasó algo increíble con Atlético Ticino. Nos habían echado a dos jugadores y faltando un minuto le atajé un penal a Edgardo ‘Bocha’ Páez. Fue un misil que me pegó en la rodilla y la pelota salió disparada para el medio de la cancha. Recuerdo que los hinchas de Rivadavia se metieron a la cancha a festejar pese a que el partido continuaba”.
Remarcó: “A la final se la ganamos al Yrigoyen de Pablo Requena, que tenía otro gran equipo. Empatamos en Arroyo Cabral y nos daban por muertos. Pero nosotros veníamos de perder una final el año anterior y nos habíamos juramentado tener revancha. No se podía escapar. Ganamos 2-0”.
Resaltó: “También ese equipo de Rivadavia fue capaz de llegar a la final del Interligas. Se perdió con Atlético Pascanas de los Lasserre y Bomone, una tarde que tuve 40 grados de fiebre y anginas. Le íbamos ganando 2-0. Pero nos ganaron 3-2 y no me acuerdo casi de nada, ni de los goles que me hacían. Terminó el partido y se armó una batalla campal, pero yo seguía parado en el arco. No había suplente, porque Marcos Zandrino había viajado a Canadá”.
Sostuvo: “El doctor Gómez estaba preocupado por mi salud, pero más porque pegaron dos tiros en mis palos en el primer tiempo y creo que ni me moví”.
Destacó: “No sé la cantidad de inyecciones que me puso Osvaldo Gómez. No sé cómo estuve parado, pero ganábamos 2-0 esos 45’ de la primera etapa. Y la fiebre no bajó”.
Apuntó: “Le habíamos ganado la semifinal a Complejo de Justiniano Posse. En Arroyo Cabral habíamos empatado y en Posse me atajé todo. Nos tuvieron contra el arco todo el partido, pero ya en tiempo suplementario tiran un centro, vuelo y agarro la pelota. Escuché a ‘Catete’ Gómez que me pedía la pelota, el ‘Viejo’ corrió desde la posición de 4 y me puteó para que se la tiré. Contra la línea la recibió y llegó hasta el final de la cancha, tiró el centro y Fabián Echegaray cuando la recibía en el área era gol. Se querían morir”.
Jugó con “Gómez, Pereyra, Danna, Serda, Villagra, Bonaveri, Vincenti, Machado, Alcalino, Echegaray, López, Berardo. Equipazo”.
En el Verde jugó y atajó todo
Explicó: “También en 1996 me tocó jugar con Rivadavia el recordado Argentino ‘B’ en el que enfrentamos a Alumni. Nosotros ganamos la zona de los equipos del Interior y Alumni, la de los equipos de Córdoba Capital”.
Precisó: “Nos dirigió Francisco Fiandino en la fase de grupos”.
Detalló: “En la fase final nos tocó enfrentar a 9 de Julio de Río Tercero y Atenas de Río Cuarto, que eran dos grandes equipos”.
Insistió: “Son dos equipos grandes y Rivadavia con humildad los dejó afuera a los dos. Tengo una parte verde en el corazón”.
Manifestó: “En Río Cuarto no pudieron hacernos un gol y le ganamos en la Plaza a Atenas. Con 9 de Julio habíamos perdido, se habían preparado para llegar lejos y lo habían llevado al ‘Gato’ Bujedo como DT, muchos refuerzos de renombre, y jugaba Valdemarín, que después de ese torneo se fue a Vélez. Nos pelotearon en Plaza Ocampo, pero íbamos 1-1. Le ganamos al final y no lo podían creer”.
Recalcó: “Lo más gracioso era que los dirigentes de Rivadavia se agarraban la cabeza, porque no había plata para seguir. Hubo que ir a Oberá, a Resistencia, a Rafaela y a Arrecifes. Fue inolvidable”.
Alumni lo estaba esperando
Lo había enfrentado con River Plate y luego con Rivadavia. Su amor por Alumni sería correspondido después de darle batalla. “En Alumni jugaban Santoni, Ferrer, Lafuré, Becaccesi. Le empatamos un partido y fueron 2 lindos duelos”.
Enfatizó: “Fue una bisagra en mi carrera, la vidriera que me permitió que Alumni me comprara. Atajé en la ACF y en torneos superiores. Eso diferenciaba a Alumni”.