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Rohrer: "El viaje a Punta del Este fue una clara coartada para estar lejos"

"Si te estás defendiendo con mentiras es porque algo estás ocultando", dijo. Cargó contra Facundo Macarrón por afirmar que lo vio besándose con su madre: "Saca el primer premio al peor hijo de Río Cuarto, es aberrante que hable así de su mamá muerta"

No acabó de jurar por Dios que declararía toda la verdad cuando Miguel Rohrer ya había desenfundado la primera frase contra su examigo íntimo: “Todos los caminos de la investigación conducen a Marcelo Macarrón”.

Sin preámbulos y con voz enérgica, el controvertido empresario que llegó a tribunales con botas marrones y el saco azul ceñido a la espalda de rugbier dejó en claro así que la suya no iba a ser una visita protocolar como la de Daniel Lacase, el otro (ex)inseparable del viudo.

Para Rohrer, el viaje de Macarrón y Daniel Lacase a Punta del Este fue una clara coartada para estar lejos del sitio donde asesinaron a Nora Dalmasso.

A dos metros de la silla de testigos, la butaca vacía del acusado, era una ausencia notoria. El lunes, Macarrón se había excusado de asistir al juicio “por una internación de urgencia”.

-Nada es casualidad. -Dijo Rohrer en la puerta de tribunales, cuando fue abordado por los periodistas.

-¿No le cree? -Le repreguntaron.

-¡No!

Señalado por el viudo y sus hijos como el sospechoso del crimen de Nora Dalmasso, Rohrer se defendió frente a los jueces y a los jurados y caracterizó a los Macarrón como un “clan” que se dedicó a mentir, guionado por su abogado Marcelo Brito. “Los primeros días del juicio no hicieron otra cosa que hablar de mí. Si te estás defendiendo con mentiras es porque algo estás ocultando”, recalcó.

Uno de los momentos más acalorados de su declaración se produjo cuando el fiscal le recordó que Facundo Macarrón dijo haberlo visto besándose con Nora, en el jardín de la casa de Villa Golf.

Rohrer replicó: “Mire qué raro. He leído en el diario Puntal que en este juicio no citaron al contador Albarracín para no revictimizar a Nora Dalmasso; sin embargo, el que la revictimiza es su propio hijo”.

Tras recordar que no es un niño, sino “un señor que ya ha votado varias veces”, Rohrer dijo: “Facundo Macarrón es un tremendo mentiroso. Saca el primer premio al peor hijo de Río Cuarto. Es aberrante hablar de su madre muerta como lo hizo".

El exgerente de la multinacional Del Monte Fresh cree que lo que marcó el inicio del asedio en su contra fue la contratación de Brito como defensor: “A los seis días de asumir, empezó el ataque contra mí, tratando de involucrarme. Entonces, decidí hacerme un ADN. Con eso, me dije ‘tachamos la doble y salgo de este juego’ -graficó-, a partir de ahí perdí toda relación con Macarrón”.

El testigo pasó a la carga contra el tándem Macarrón-Lacase. No dudó en asegurar que el viaje a Punta del Este el fin de semana que asesinaron a Nora no fue otra cosa que una coartada del viudo y de su vocero para estar lejos del lugar del crimen. Declaró que ninguno de los golfistas que preparó el viaje a Uruguay quería que Daniel Lacase -un extraño a la Peña del 36- se sumara al contingente. “Sin embargo, tuvo el tupé de sumarse de prepo. Ese viaje fue una coartada clara para no estar en el lugar donde sucedió el hecho”, afirmó.

Mientras aguardaba el momento de formular sus preguntas, el defensor iba acumulando tirria.

-Usted dijo que yo ofrecí públicamente un millón a quien dijera dónde estaba usted el día del crimen a Nora, ¿es cierto? -Le recriminó con tono furibundo.

Y, luego de que Rohrer, le confirmara esos dichos, le pidió que presente las pruebas al tribunal.

-¡Está todo filmado! -Le recordó el testigo, lo que hizo pasar al letrado a otro asunto.

Como sucedió con la mayoría de los testigos en este juicio, a Rohrer también les leyeron sus declaraciones previas en la Justicia.

Entonces, el fiscal Rivero le hizo notar el contraste de aquellos dichos con su versión actual: “Antes dijo que Macarrón era un gran hombre, con buen corazón, y de los hijos dijo que eran excelentes personas, ahora dice que Macarrón era un tacaño y avaro, y sus hijos unos mentirosos”.

-Cambiaron ellos, no nosotros. Con el vapuleo constante hacia mí, buscaron instalar una bomba de humo. -Se defendió.

A las 13.30 el tribunal le agradeció su presencia y Rohrer se retiró de la sala, sin mayores “rasguños”.

A la misma hora, pero en el centro de la ciudad, Marcelo Macarrón abandonaba por sus medios el Instituto Médico, donde estuvo internado desde la noche del domingo.

Alejandro Fara.