Rusia realizó durante la madrugada de este jueves uno de los ataques más intensos contra Kiev desde el inicio de la guerra en Ucrania, con un operativo que combinó cientos de drones y decenas de misiles sobre la capital.
De acuerdo con las autoridades ucranianas, el bombardeo dejó al menos 17 personas fallecidas, mientras los equipos de emergencia continuaban trabajando entre edificios derrumbados, incendios y zonas residenciales afectadas por los impactos.
La ofensiva incluyó 496 drones y 74 misiles, entre proyectiles balísticos y de crucero, lo que representa uno de los mayores despliegues de armamento aéreo registrado sobre territorio ucraniano en los últimos meses.
A pesar de la respuesta de las defensas antiaéreas, que lograron interceptar una parte importante de los ataques, varios proyectiles alcanzaron distintos distritos de Kiev y otras regiones del país.
La magnitud del operativo obligó a miles de habitantes a buscar refugio en estaciones de metro y búnkeres improvisados, mientras las autoridades mantenían el estado de máxima alerta ante la continuidad de los bombardeos.

