“La ficha médica puede arrojar datos decisivos sobre la salud de un niño”
La doctora Alicia Caparrós, pediatra en la Asistencia Pública, habló de la importancia que tienen los certificados “realizados a conciencia” para presentar en las escuelas de verano, clubes o al inicio del ciclo lectivo
Sin dudas que para muchos padres, la ficha médica de su hijo es un trámite. Y de lo más burocrático y desagradable que pueda existir. Uno de esos que se dejan para el día anterior a su presentación, pidiéndole tan sólo una firma al médico de confianza. Y entonces su hijo podrá ingresar a la escuela, hacer gimnasia o ir a la pileta de una escuela de verano.
Sin embargo, una de las pediatras más reconocidas de la ciudad, la doctora Alicia Caparrós, demuele ese mito a martillazos.
“Hacer la ficha escolar cada año es todo un tema. Porque en general los padres se lo toman como un trámite tedioso. Pero en realidad es una oportunidad única para conocer la salud de sus hijos. Y no sólo para los padres sino también para la institución en donde se desenvolverán esos chicos”, señaló.
-¿Por qué?
-Porque de este modo, el colegio o institución conoce cómo está la salud de su población y evita patologías que pueden ocurrir en su interior. Pero además, las fichas son muy importantes para conocer al niño física e incluso psicológicamente. Ya que no sólo contienen todos los antecedentes de las patologías familiares sino también las cirugías, el carnet de vacunas y otros datos importantísimos.
Viajes de estudio
-¿Cuáles son las fichas médicas más pedidas en esta época del año?
-Sin dudas las de los viajes de estudio. Y gracias a esas fichas, muchos chicos que habían abandonado la idea del viaje lo pueden hacer. Hay muchos que tienen problemas y no pueden viajar solos. Y es importante que con ellos viaje el padre o la madre, algo que se prescribe en el certificado.
-¿Por ejemplo?
-Por ejemplo una simple enuresis, que es un niño que se hace pis de noche, puede ser un problema para que el chico viaje. Algunos tienen 10 o 12 años y todavía les pasa. Y la mamá ya sabe qué hacer en esos casos. Otros vomitan en el colectivo. Y más allá de las fichas de la empresa y de sus seguros médicos, es bueno en estos casos que los papás acompañen a sus hijos.
-Además de los viajes de estudio, pronto comienza la época de escuelas de verano.
-Sí. Y en este caso las fichas son fundamentales. ¿Te imaginás chicos corriendo y que uno empiece a convulsionar porque es epiléptico y nadie lo sabe?
-¿Y se necesita un certificado especial para las piletas?
-En ese caso es muy importante que se controle el tema piojos y micosis en los pies. Pero sobre todo que se haga un control integral. En la ficha al niño se lo mide y se lo pesa y entonces sabemos cuál es su estado nutricional. Luego controlamos su vista y su oído y podemos determinar si es miope o hipoacúsico. También las caries. Y si es necesario que se haga alguna ortodoncia, se la prescribe.
Lo que puede arrojar un control
-¿Qué singularidades se descubren tras el examen?
-¡No tenés idea la cantidad de soplos que descubrimos en niños! La inmensa mayoría son funcionales, es decir, inofensivos. Pero a eso lo determina un control cardiológico posterior. También podemos encontrar una masa tumoral en el abdomen que nadie conocía, o testículos que a los once años no están en su lugar.
-O sea que la revisación está muy lejos de ser un trámite.
-Exacto. Muchas cosas se pueden descubrir en una ficha médica y hay muchos consejos para darles a los padres. Más que una instancia burocrática, los padres deberían tomarse la revisación como una oportunidad única para conocer mejor la salud de sus hijos. Y en el caso de necesidad, que se traten y tengan un desarrollo normal. Por eso es bueno no dejarse estar hasta último momento.
-Muchos papás y mamás le piden al médico de turno que les firme sin revisar.
-Totalmente. Hay un porcentaje de “amiguismo” entre las mamás y algunos colegas que, como lo conocen al niño, no le hacen un examen a conciencia. Yo no quiero criticar a nadie. Sólo digo cómo funcionan los certificados en algunos casos. Pero estas son circunstancias que las genera la premura del tiempo. Y hay que tener en cuenta que la ficha médica puede arrojar datos decisivos sobre la salud de un niño.
-Sin embargo, una revisación a conciencia es algo que lleva tiempo, ¿no?
-¡Claro! Por eso es recomendable que los papás pidan turnos con tiempo; varias semanas antes, de ser posible. Y que vean que el médico cumpla todos los pasos que la ficha indica: tomar la tensión arterial, auscultar, medir, pesar. A la ficha se la puede imprimir en la página del Ministerio de Educación.
-¿Un consejo final?
-Tener en cuenta que los certificados se hacen en los dispensarios, la asistencia pública, con pediatras particulares o generalistas que atienden a niños. Y esos profesionales no hacen sólo fichas y controles sino también patologías. Por eso es tan importante actuar con tiempo.
Iván Wielikosielek. Redacción Puntal
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Sin embargo, una de las pediatras más reconocidas de la ciudad, la doctora Alicia Caparrós, demuele ese mito a martillazos.
“Hacer la ficha escolar cada año es todo un tema. Porque en general los padres se lo toman como un trámite tedioso. Pero en realidad es una oportunidad única para conocer la salud de sus hijos. Y no sólo para los padres sino también para la institución en donde se desenvolverán esos chicos”, señaló.
-¿Por qué?
-Porque de este modo, el colegio o institución conoce cómo está la salud de su población y evita patologías que pueden ocurrir en su interior. Pero además, las fichas son muy importantes para conocer al niño física e incluso psicológicamente. Ya que no sólo contienen todos los antecedentes de las patologías familiares sino también las cirugías, el carnet de vacunas y otros datos importantísimos.
Viajes de estudio
-¿Cuáles son las fichas médicas más pedidas en esta época del año?
-Sin dudas las de los viajes de estudio. Y gracias a esas fichas, muchos chicos que habían abandonado la idea del viaje lo pueden hacer. Hay muchos que tienen problemas y no pueden viajar solos. Y es importante que con ellos viaje el padre o la madre, algo que se prescribe en el certificado.
-¿Por ejemplo?
-Por ejemplo una simple enuresis, que es un niño que se hace pis de noche, puede ser un problema para que el chico viaje. Algunos tienen 10 o 12 años y todavía les pasa. Y la mamá ya sabe qué hacer en esos casos. Otros vomitan en el colectivo. Y más allá de las fichas de la empresa y de sus seguros médicos, es bueno en estos casos que los papás acompañen a sus hijos.
-Además de los viajes de estudio, pronto comienza la época de escuelas de verano.
-Sí. Y en este caso las fichas son fundamentales. ¿Te imaginás chicos corriendo y que uno empiece a convulsionar porque es epiléptico y nadie lo sabe?
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-En ese caso es muy importante que se controle el tema piojos y micosis en los pies. Pero sobre todo que se haga un control integral. En la ficha al niño se lo mide y se lo pesa y entonces sabemos cuál es su estado nutricional. Luego controlamos su vista y su oído y podemos determinar si es miope o hipoacúsico. También las caries. Y si es necesario que se haga alguna ortodoncia, se la prescribe.
Lo que puede arrojar un control
-¿Qué singularidades se descubren tras el examen?
-¡No tenés idea la cantidad de soplos que descubrimos en niños! La inmensa mayoría son funcionales, es decir, inofensivos. Pero a eso lo determina un control cardiológico posterior. También podemos encontrar una masa tumoral en el abdomen que nadie conocía, o testículos que a los once años no están en su lugar.
-O sea que la revisación está muy lejos de ser un trámite.
-Exacto. Muchas cosas se pueden descubrir en una ficha médica y hay muchos consejos para darles a los padres. Más que una instancia burocrática, los padres deberían tomarse la revisación como una oportunidad única para conocer mejor la salud de sus hijos. Y en el caso de necesidad, que se traten y tengan un desarrollo normal. Por eso es bueno no dejarse estar hasta último momento.
-Muchos papás y mamás le piden al médico de turno que les firme sin revisar.
-Totalmente. Hay un porcentaje de “amiguismo” entre las mamás y algunos colegas que, como lo conocen al niño, no le hacen un examen a conciencia. Yo no quiero criticar a nadie. Sólo digo cómo funcionan los certificados en algunos casos. Pero estas son circunstancias que las genera la premura del tiempo. Y hay que tener en cuenta que la ficha médica puede arrojar datos decisivos sobre la salud de un niño.
-Sin embargo, una revisación a conciencia es algo que lleva tiempo, ¿no?
-¡Claro! Por eso es recomendable que los papás pidan turnos con tiempo; varias semanas antes, de ser posible. Y que vean que el médico cumpla todos los pasos que la ficha indica: tomar la tensión arterial, auscultar, medir, pesar. A la ficha se la puede imprimir en la página del Ministerio de Educación.
-¿Un consejo final?
-Tener en cuenta que los certificados se hacen en los dispensarios, la asistencia pública, con pediatras particulares o generalistas que atienden a niños. Y esos profesionales no hacen sólo fichas y controles sino también patologías. Por eso es tan importante actuar con tiempo.
Iván Wielikosielek. Redacción Puntal