¿El corazón de las mujeres es más vulnerable que el del hombre?. “En realidad el corazón de la mujer es más vulnerable porque la mujer de por sí no tiene conciencia de la enfermedad cardiovascular y por ende no actúa en consecuencia. Entonces no consulta a tiempo, no hace prevención y los resultados son peores”, respondió la médica Mildren del Sueldo, directora del Consejo de la Mujer de la Sociedad Interamericana de Cardiología, coordinadora del programa Mujeres en Rojo de la Federación Argentina de Cardiología y coordinadora del Grupo HTA en la Mujer de la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial.
En diálogo con este diario la villamariense, que también fue secretaria de Salud del Municipio, apuntó que “hace unos 20 años que empieza la medicina de género a estudiar de manera independiente al hombre y la mujer y ahí empiezan a aparecer evidencias que antes no se tenían”. Señaló que previo a esas investigaciones “el hombre y la mujer eran iguales para la ciencia, tanto para la farmacoterapia como para el diagnóstico”.
Pero en estos 20 años “se acumuló muchísima evidencia en relación con este tema y hoy se sabe, por ejemplo, que cuando la mujer consulta a tiempo si tiene síntomas de un infarto, cuando hace prevención y controla sus factores de riesgo los resultados son muy parecidos a los del hombre”. Indicó que “eso se ve en países del primer mundo donde ya llevan más de dos décadas de educación y concientización de la enfermedad cardiovascular en la mujer”, acá todavía no.
“Acá todavía seguimos trabajando en la educación de la mujer y con la comunidad médica”, señaló. Explicó que cuando la mujer acude a un servicio de emergencia con un dolor que se denomina atípico, “que se dice así porque el dolor típico es el que sienten los hombres”, pero que en ellas son “síntomas confundidores como falta de aire, nauseas, dolor en la boca del estómago, también la mujer misma confunde a la comunidad médica entonces a lo mejor ante un hombre que tiene ese dolor típico y una mujer que tiene todos estos síntomas confundidores, el profesional actúa sobre el hombre primero”. Pero “ahora se ha visto que en donde la mujer está advertida, los resultados empiezan a ser distintos”. En Estados Unidos allá por los 2000 la enfermedad cardiovascular pasó a matar más mujeres que hombres pero en la actualidad, a partir de ese proceso de capacitación y concientización, están ante “una curva descendente”. Y eso es lo que quieren lograr acá.
¿Las cardiopatías afectan más a las mujeres que al hombre? “La incidencia de la cardiopatía isquémica tiene un gap de edad. La cardiopatía isquémica o el infarto en la mujer se presenta 10 años después que en el hombre. La incidencia por infarto es menor, pero la mujer muere más por infarto que el hombre porque vive más. Entonces se presentan diez años más tarde, esto es en el hombre entre los 45 y 55 años y en la mujer entre los 55 y 65 años, y de ahí comienza a aumentar la incidencia. La mortalidad en la mujer es mayor en las edades más jóvenes”, respondió Del Sueldo. Esto a partir de lo ya descripto en relación a los “síntomas confundidores”.
La médica señaló que “la mujer en general tiene más factores de riesgo asociados” e incluso factores que hoy se conocen como tales pero que hasta hace poco no se contemplaban, tal el caso de haber tenido hipertensión o diabetes en el embarazo, o haber tenido menopausia precoz, menarca temprana o tardía, entre otros.
“Hoy sabemos que todos esos son marcadores de riesgo o de riesgo cardiometabólico. Entonces la indagatoria ante un síntoma tiene que incluir todo eso, porque hoy vamos hacia la medicina personalizada, que pone en valor todos los antecedentes y la actualidad de cada persona”, indicó Del Sueldo.
Mariana Corradini. Redacción Puntal
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Pero en estos 20 años “se acumuló muchísima evidencia en relación con este tema y hoy se sabe, por ejemplo, que cuando la mujer consulta a tiempo si tiene síntomas de un infarto, cuando hace prevención y controla sus factores de riesgo los resultados son muy parecidos a los del hombre”. Indicó que “eso se ve en países del primer mundo donde ya llevan más de dos décadas de educación y concientización de la enfermedad cardiovascular en la mujer”, acá todavía no.
“Acá todavía seguimos trabajando en la educación de la mujer y con la comunidad médica”, señaló. Explicó que cuando la mujer acude a un servicio de emergencia con un dolor que se denomina atípico, “que se dice así porque el dolor típico es el que sienten los hombres”, pero que en ellas son “síntomas confundidores como falta de aire, nauseas, dolor en la boca del estómago, también la mujer misma confunde a la comunidad médica entonces a lo mejor ante un hombre que tiene ese dolor típico y una mujer que tiene todos estos síntomas confundidores, el profesional actúa sobre el hombre primero”. Pero “ahora se ha visto que en donde la mujer está advertida, los resultados empiezan a ser distintos”. En Estados Unidos allá por los 2000 la enfermedad cardiovascular pasó a matar más mujeres que hombres pero en la actualidad, a partir de ese proceso de capacitación y concientización, están ante “una curva descendente”. Y eso es lo que quieren lograr acá.
¿Las cardiopatías afectan más a las mujeres que al hombre? “La incidencia de la cardiopatía isquémica tiene un gap de edad. La cardiopatía isquémica o el infarto en la mujer se presenta 10 años después que en el hombre. La incidencia por infarto es menor, pero la mujer muere más por infarto que el hombre porque vive más. Entonces se presentan diez años más tarde, esto es en el hombre entre los 45 y 55 años y en la mujer entre los 55 y 65 años, y de ahí comienza a aumentar la incidencia. La mortalidad en la mujer es mayor en las edades más jóvenes”, respondió Del Sueldo. Esto a partir de lo ya descripto en relación a los “síntomas confundidores”.
La médica señaló que “la mujer en general tiene más factores de riesgo asociados” e incluso factores que hoy se conocen como tales pero que hasta hace poco no se contemplaban, tal el caso de haber tenido hipertensión o diabetes en el embarazo, o haber tenido menopausia precoz, menarca temprana o tardía, entre otros.
“Hoy sabemos que todos esos son marcadores de riesgo o de riesgo cardiometabólico. Entonces la indagatoria ante un síntoma tiene que incluir todo eso, porque hoy vamos hacia la medicina personalizada, que pone en valor todos los antecedentes y la actualidad de cada persona”, indicó Del Sueldo.
Mariana Corradini. Redacción Puntal

