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Mensualmente, ingresan a la UTI Pediátrica del Hospital Pasteur unos 50 niños y niñas

Lo confirmó el director del nosocomio, Sergio Arroyo. Además destacó el amplio radio de cobertura del servicio. "En las últimas semanas recibimos pacientes de Alta Gracia y San Francisco", dijo

El servicio para pacientes críticos de entre 1 mes y 15 años se puso en marcha hace tres meses.

 

El director del HospitalRegional Pasteur, Sergio Arroyo, confirmó este martes la cifra de niños y niñas que son ingresadas de manera mensual a la Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica (Utip), área que recibe a pacientes críticos con edades que van desde el mes de vida hasta los 15 años.

En ese sentido, el facultativo reconoció que llegan a la Utip en promedio unos 50 pacientes por mes, tratándose de personas que transitan patologías severas y que requieren asistencia crítica o monitoreo especial.

Arroyo indicó que este nuevo servicio, puesto en funcionamiento en marzo, presenta “una marcada evolución del trabajo que el hospital venía realizando a través de la Ucip (Unidad de Cuidados Intensivos)”.

Y agregó: “Lo primero que hay que ponderar es el hecho de poder dar respuesta a pacientes críticos que tiempo atrás requerían una derivación, con todo lo que eso significa para un menor en situación de riesgo”.

Según contó, en la actualidad la Utip cuenta con ocho unidades de internación que, sumadas a una atención multidisciplinaria, permiten el abordaje y la recuperación de pacientes respiratorios agudos, politraumatizados y posquirúrgicos graves y diabéticos (cetoacidosis), entre otros.

“Hasta hace tres meses todos los tratamientos que podíamos brindar se reducían a aquellos pacientes que requerían soporte ventilatorio no invasivo. Hoy con la incorporación de los respiradores podemos abordar casos que requieran ventilación invasiva (asistencia respiratoria mecánica)”, destacó.

Arroyo destacó el rol protagónico que cumple el Pasteur en el marco de la Red de Derivaciones de la provincia. “Hoy estamos recibiendo pacientes pediátricos de toda la región. Inclusive, en las últimas semanas recibimos pacientes de Alta Gracia y San Francisco. Eso es posible gracias al trabajo articulado y a un recurso humano jerarquizado que hace un trabajo de logística intenso para poder dar respuesta”.

También sostuvo que la Utip del Pasteur y la de Río Cuarto “son las únicas terapias pediátricas del interior de Córdoba”.

Para Arroyo, esta apertura significó “un cambio notable en la salud pública de la región. Es un salto de calidad que la comunidad se merecía y es el resultado de un arduo trabajo con el nivel central del Ministerio, que consistió en la convocatoria a pediatras que accedieran a este desafío, además de la importante inversión que implica complejizar el servicio con aparatología e insumos”.

Al respecto, mencionó que la Utip llegó en un momento epidemiológico “significativo” debido al creciente número de infecciones respiratorias que afectan a los pacientes pediátricos.

“Hoy estamos en un 95% de ocupación del internado común y la Utip, pero la posibilidad de afrontar los casos críticos nos permite ser referentes en toda la región y queremos seguir en esta línea de trabajo”, argumentó Arroyo.

Reestructuración de la guardia

A la apertura de la Utip se le suma la reestructuración del servicio de guardia, acción que contempló la incorporación reciente de especialistas y el traslado a un nuevo sector.

La atención de emergencias actual se realiza a través de seis duplas de pediatras (una por día y una rotación semanal) para cubrir los 365 días del año.

A esto se suma la apertura del shock room y un internado de tres camas frías en un nuevo sector del primer piso, rediseñado para permitir la independencia de la Guardia de adultos (actualmente funcionan de manera conjunta) y una mayor dinámica en el acceso a los sectores de internación.

“Intentamos que la guardia pediátrica sea un servicio independiente dentro de Pediatría. Con dinámica y estructura propia”, aclaró Arroyo.

El concepto no es menor habida cuenta de que el promedio de atención mensual supera las 1.500 prestaciones, con picos estacionales que superan las dos mil consultas. A estos cambios se agregan la incorporación del servicio de medicina familiar que responde a la demanda espontánea en consultorios externos incluyendo pacientes pediátricos. “De esta forma hemos podido mantener el número de prestaciones, que asciende a 1.350 consultas mensuales”, finalizó el directivo.