Villa María | Salud

Microemprendimiento: realiza medicinas libres de químicos

Ayelén Herranz produce por su cuenta medicamentos curativos y cremas, únicamente con elementos naturales y provenientes de la tierra. La joven contó cuáles son los beneficios que ofrecen los tratamientos no tradicionales
 
El cuidado del cuerpo y la salud no deja de ser un tema muy importante. La medicina natural y proveniente de hierbas y elementos de la tierra están cobrando gran relevancia, por sus increíbles propiedades sanadoras –que a diferencia de los químicos y conservantes- el cuerpo recepta armónicamente, proveyendo el equilibrio necesario.

Ayelén Herranz tiene su microemprendimiento, “Rizoma Brebajes”: produce y vende ella misma medicinas, cremas y demás productos para el cuerpo, elaborados únicamente con elementos naturales tales como hierbas, aceites, azares, frutos y demás.

 En diálogo con PUNTAL VILLA MARÍA, contó qué beneficios tienen los productos naturales, las plantas más utilizadas y cómo se inspiró para trabajar en ello.

“Utilizo mucho aceite de coco, arcilla y bicarbonato de sodio para los productos de uso externo, porque tienen un montón de beneficios y son fáciles de manipular y también son de los que dentro del mercado  tengo más a mano y que están a costos más accesibles”, precisó la joven.

“En cuanto a hierbas no es que en realidad una es mejor que otra, pero si utilizo mucha lavanda por sus beneficios y por su aroma tan rico”, expresó.

 A su vez, declaró que dentro de sus preferidas está la “pasionaria”, por su efecto relajante y descontracturante. “Es muy amigable con el cuerpo, para tener un descanso placentero y necesario”, añadió.

 “Y en un sentido opuesto el ‘hipérico’, que te aporta las energías que necesitás en días de cansancio y de momentos difíciles mentales. Funciona como un ansiolítico, antidepresivo y energizante muy bueno para el cuerpo”, describió.

Asimismo, la emprendedora comentó que las flores de azares tienen un gran poder con su perfume, con su sabor,  y que tienen propiedades muy buenas como estabilizadoras de energía, por ejemplo.  

Aseguró: “Lo bueno de todas las plantas en general es que tienen aplicaciones para varias cosas al mismo tiempo. La mayoría de las que uso tienen aplicaciones que funcionan como ansiolíticos, antidepresivos, algunas para levantar defensas, casi en todas se repiten esas propiedades”.

En ese sentido, explicó que cada una tiene efectos particulares. Hay plantas para la regeneración celular, para el tratamiento de un resfrió, para levantar defensas, otras que tratan la gastritis, mencionó entre los ejemplos.

“Consumir una planta no es que justamente va a atacar el síntoma directo, sino que es algo más bien complementario y que actúa con armonía en el cuerpo. Al entrar en tu organismo por una causa, trabajan en muchos aspectos juntos cada planta y eso está muy bueno aprovecharlo”, aseveró.

A se vez, detalló: “Los productos son complementarios y aplicables para cada cosa, las tinturas madres son maceraciones de hierbas en extractos hidroalcohólicos – agua y alcohol- que tiene diferentes usos y pueden servir para tratar un resfrío, ansiedades, dolores de cabeza, problemas de circulación y demás”.

“Entonces tienen una tarea que es en conjunto y cooperativa con los procesos del cuerpo, ir asimilando lentamente eso y recuperar el equilibrio”, manifestó. 

Por otro lado están los tratamientos externos como cremas, exfoliantes y astringentes, que le proveen a la piel desde el exterior al interior esos nutrientes que el cuerpo necesita para recuperar esa estabilidad”, señaló Herranz.

Expresó también que en el mismo se deben ir respetando los procesos que deja una cascarita, el proceso que te pide un moretón o una cicatriz, para que “su sanación sea real y no una cosa rápida”.

 “En los tratamientos tradicionales se ofrecen soluciones, pero  quizás a mediano o largo plazo vuelven a aparecerte como una mancha blanca o una várice que se inflama, por ejemplo”, indicó.

Farmacia tradicional

En cuanto a los productos de farmacéutica tradicional, la joven opinó: “No es mi intención desestimar el recorrido científico milenario que tienen, ni lo rápido que pueden actuar sobre una causa que debe ser tratada de inmediato, pero si tienen una incidencia en el organismo”.

“Eso de tratar todo cada vez más rápido, de generar cada vez más plata. El no tener tiempo para nosotros pero tener tiempo para hacer más cosas, sin que necesariamente nos sintamos bien o mejor en ese proceso, en ese sentido creo que los productos de farmacia tradicional ofrecen una solución rápida que contribuye a la desconexión de nosotros como parte de un ecosistema que nos rodea”, agregó.

Asimismo, enunció: “Por más que uno lo ignore y suene a que no se puede,  hay que llevar una vida normal incorporando hábitos más amigables con nuestro cuerpo y con los que nos rodea. Empezar a reconocerlo y dejar de lado esa medicina de lo instantáneo. Contribuye a esto de recuperar el equilibrio y mantenernos atentos a los procesos que vivimos y conectados con las necesidades de nuestro cuerpo”.

Por otro lado, especificó que los elevados costos que tiene la medicina con productos que tienen conservantes y químicos que dañan el hígado, y producen una resistencia que “a la larga hacen que se necesiten más dosis para tener el mismo efecto”. 

“Curan el síntoma pero no ayudan, por ejemplo, a una persona que tiene dolores de cabeza. Hace que se te pase el dolor de cabeza rápido para poder seguir haciendo cosas pero no ayuda en la causa”, señaló la emprendedora. 

“Es una de las causas por las cuales hoy se presentan problemas tan recurrentes como crisis de ansiedad, insomnio, estrés permanente, problemas para digerir, problemas intestinales. Son problemas que tienen que ver con acelerar un proceso que como todo es parte de un entorno y que tiene sus tiempos”.

Sus comienzos

 
“Surgió de la inquietud de ver mis propios proceso físicos de problemas en la piel, dérmicos, de alergias, problemas de salud que se sostuvieron y mantuvieron desde mi infancia y mi adolescencia incluso, pasando por todo tipo de tratamientos de la medicina tradicional que me dañaron un montón a nivel hígado y que me ofrecieron soluciones a muy corto plazo. Se trata de una medicina que te ofrece soluciones inmediatas pero no indaga la causa de lo que te está pasando”, puntualizó Herranz.

“Intentando volver hacia mí y reencontrarme con mi cuerpo y con mi salud y recuperar el equilibrio, empecé a investigar y a leer, a charlar con gente afines a las hierbas, a los tratamiento con té, gente con huertas, homeopatías, fitoterapia, medicinas muy antiguas como quien diría de nuestras abuelas o más lejos en el tiempo”, dijo. 

Aseguró que comenzó leyendo sobre el tema, investigando y de a poco probando procesos cada vez más complejos, siempre desde la autogestión. A su vez, realizó talleres y fue guiada por personas con experiencia.

“Fue un trabajo de experimentación principalmente tratando problemas de mi piel siempre con el deseo también de mantener un equilibrio emocional, buscando en eso el mantenimiento de la salud física, entonces en la mezcla de esas dos cosas me encontré con la sabiduría de la naturaleza y la tierra”, señaló.

Así fue como comenzó a realizar tinturas madres y cremas que ayudan a desinflamar y tratar las causas que generen los síntomas como por ejemplo, la ansiedad, la angustia o depresión.

“Generalmente el síntoma tiene un reflejo emocional de lo que estás viviendo sea consciente o inconscientemente y comencé a hacer pruebas en mí y a compartirle procesos a mis amigos y personas cercanas, que la verdad de muy buen gusto cedieron y me alentaron a seguir creciendo”, sostuvo. Sus investigaciones comenzaron no solo por sus propias necesidades sino de gente que le trasladaba la inquietud.

“Teniendo siempre en cuenta, con respeto y paciencia, los procesos del cuerpo, los tiempos de una sanación que tiene que ver con una quietud integral entre mente, cuerpo y espíritu, y no algo concreto y rápido que quizás hace que se te pase un resfrío en dos días pero tus defensas siguen bajas porque hay algo oculto por detrás. Lo que necesitás es tener otra sintonía con tu mente y acompañar con una buena alimentación y hábitos saludables, ejercicios, distracciones”, agregó

Por último, hizo hincapié en que se trata no sólo de medicar lo que uno siente, el síntoma, sino aprender a leer el cuerpo, lo que necesita en el momento, si es reposo, o una hierba en particular, una distracción, para evitar enfermarnos cada vez mas.



Aldana Pszybylski.  Redacción Puntal Villa María

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