El reconocido científico Osvaldo Podhajcer visitará nuevamente la ciudad de Río Cuarto para contar los avances en la investigación que lidera como jefe del Laboratorio de Terapia Molecular y Celular del Instituto Leloir de Buenos Aires. Además, participará de la gala bianual organizada por Afulic, la ONG que colabora con sus proyectos. En diálogo con Puntal, Podhajcer aseguró que están trabajando para encontrar la cura del cáncer, pero advirtió que no se le puede poner un plazo.
-¿En qué consistirá la conferencia que dará?
-Voy a contar lo que está haciendo el grupo en general. También haré referencia a lo que Afulic está apoyando de manera directa. El equipo del Instituto Leloir trabaja sobre tres áreas primordiales: inmunoterapia, nanomedicina y medicina de precisión. En los tres casos se apunta fundamentalmente al cáncer. Lo que Afulic está apoyando es todo lo que tiene que ver con la inmunoterapia que, esencialmente, consiste en generar nuevos medicamentos que ataquen al tumor y despierten una respuesta inmunológica secundaria que también esté dirigida contra dicho tumor. Se trabaja con algunos virus que provocan resfríos, cambiándoles el genoma.
-¿Cuánto tiempo hace que están trabajando con el tema?
-A lo largo de toda mi carrera. Empecé en el año 1976. He pasado por diferentes proyectos, porque la ciencia es algo muy dinámico y, muchas veces, los cambios que se dan son disruptivos y modifican temáticas por completo. En la investigación particular de la que estamos hablando, venimos trabajando desde el año 2000. Afulic se incorporó en 2002. Sin embargo, en lo que respecta a los virus que mencioné con relación a la inmunoterapia, empezamos a tener los primeros resultados en 2004. Hace más de 10 años que venimos trabajando con los virus, modificándolos y combinándolos con quimioterapia y hormonoterapia para dar las mejores alternativas en términos de eficacia y, obviamente, disminuir la toxicidad de los tratamientos.
-Hay algunos científicos que aseguran que no se puede pensar en la cura del cáncer. Es decir, que lo que se puede es aspirar a que el cáncer se vuelva una enfermedad crónica, ¿cuál es la teoría que usted abona?
-En esencia, hay ciertos tipos de cánceres que se curan. Algunos tratamientos que inicialmente se probaron en diferentes tipos de cáncer hoy resultan ser efectivos en algunos en particular, como el caso del cáncer de testículo o cierto tipo de cáncer de sangre. También es real que han aparecido nuevos medicamentos relacionados con la inmunoterapia que prolongan la vida en los cánceres más complejos, como el de pulmón, en los que, hasta antes de su existencia, la sobrevida era de apenas unos meses. La estrategia terapéutica que nosotros usamos apunta a la cura del cáncer. Es bastante arriesgado lo que digo, pero me refiero a que apuntamos a eso. No estoy diciendo que lo vamos a curar.
-¿Cuál es la particularidad?
-En la inmunoterapia, los anticuerpos están dirigidos contra blancos terapéuticos muy específicos. Entonces, lo que termina ocurriendo es que las células que no son blancos de este tratamiento son las que finalmente terminan generando la reaparición de la enfermedad. En nuestro caso, los virus que utilizamos atacan a todo el tumor. Es decir, de acuerdo a cómo los hemos diseñado, atacan la esencia misma del tumor y no sólo las células malignas. Se avanza también sobre las células de sostén y, por lo tanto, a toda la masa tumoral. La medicina de precisión es un concepto extraordinario, pero el problema que tiene es que, en términos terapéuticos, hace blanco en algunos tipos celulares específicos que son los que resultan más sensibles al medicamento que se está ofreciendo. Los virus que nosotros utilizamos atacan a la totalidad del tumor.
-¿Presenta dificultades el sistema que ustedes trabajan?
-El virus tiene un problema que está vinculado al hecho de hacer que llegue a la totalidad del tumor, que atraviese las barreras que el tumor genera y a la metástasis, atravesando los vasos sanguíneos. Otra de las dificultades de los virus es que el sistema inmune los neutraliza. Entonces, por un lado, el sistema inmune es extraordinario, ya que genera una respuesta secundaria estimulada por el virus. Sin embargo, esa situación hace que el mismo virus tenga muy poco tiempo para actuar (sobre el tumor), debido a que, como dije, es neutralizado por el sistema inmunológico al estar en la sangre y ser reconocido como algo usual. De esta manera, nuestro equipo, con el apoyo de Afulic, se encuentra trabajando para resolver estos problemas.
-¿Se puede poner un plazo para alcanzar el objetivo final (la cura del cáncer)?
-No se puede poner un plazo con relación a la cura del cáncer. No sabemos en qué momento todo lo que está haciendo el sistema científico a nivel mundial va a terminar por curar a los más de cien tipos de cánceres que hay. Lo que nosotros hacemos con cada proyecto es establecer una inversión de dinero, un período de tiempo y el alcance de hitos. Nuestra idea puede fallar, pero, si eso ocurre, vamos a tener en claro el porqué y lo vamos a poder explicar. En líneas generales, nuestros proyectos siguen esos tres criterios. El problema es que, por lo general, no tenemos los recursos financieros necesarios para hacer todo lo que nosotros queremos. No nos alcanza y, muchas veces, también tenemos dificultades con los recursos humanos. Es decir, con gente que está en el grupo y que termina su estadía en el laboratorio y no la podemos retener porque no tenemos los fondos necesarios para acerlo.
-Teniendo en cuenta que todas las familias tienen a por lo menos un integrante que ha sufrido las consecuencias del cáncer, ¿cómo hacen los científicos que están investigando la cura de la enfermedad para no sentirse presionados ante la expectativa que tiene puesta la sociedad en ellos?
-No es fácil, porque no es algo que pase únicamente en la sociedad. Me ha tocado en mi familia, con familiares muy cercanos. La forma que nosotros encontramos es que, a diferencia de la mayor parte de las investigaciones, hacemos una investigación traslacional. Históricamente se habló de investigación básica, que es la que se hacía dentro de las instituciones académicas, y de investigación aplicada, que es la que se implementaba en los pacientes de los hospitales. La investigación traslacional, que es la que nosotros aplicamos, trabaja codo a codo con los médicos. De esta forma, apenas tenemos la posibilidad de trasladar algo que puede ser útil para el paciente, lo hacemos.
-¿Trabajan con hospitales en Capital Federal?
-Sí, trabajamos con distintos hospitales de Buenos Aires. Hemos licenciado nuestras patentes a empresas que hoy están avanzando en la realización de un ensayo clínico en seres humanos en cáncer ginecológico. Así, la manera que nosotros tenemos para lidiar con la presión por investigar sobre el cáncer es tratar de llegar a la concreción de aquellos desarrollos que pensamos que pueden ser útiles desde lo terapéutico, el diagnóstico o el pronóstico. Históricamente, el científico veía la publicación del artículo científico como un fin en sí mismo. Ahora, muchos científicos, no sólo yo, tanto en Argentina como en el mundo, han cambiado su cabeza y ven a la publicación del artículo científico como un hito, es decir, como la manera en la que la sociedad y sus pares toman conocimiento de lo que se está haciendo y siguen adelante. Por eso, nosotros hemos establecido convenios con los hospitales para llevar nuestros desarrollos a la gente lo más rápido posible. De hecho, en nuestro equipo hay cuatro médicos trabajando dentro del laboratorio.
Agenda de eventos
El próximo sábado 13 de abril se desarrollará la gala solidaria de Afulic, en la que estará presente el doctor Osvaldo Podhajcer. El evento será conducido por el periodista Mario Massaccesi y la actriz Eugenia Tobal. Habrá shows y se realizarán sorteos.
Antes, el viernes 12, en una actividad organizada por la Universidad de Mendoza Sede Río Cuarto y Afulic, tendrá lugar una conferencia bajo el título “Hablemos de cáncer: investigación y prevención”.
En la oportunidad, estarán Javier Alaniz y Víctor Martín José, de la Facultad de Ciencias de la Salud de la UM Sede Río Cuarto, y Osvaldo Podhajcer.
Será en el edificio de Hipólito Yrigoyen y Belgrano. Es necesario inscribirse con anticipación en la sede de la Universidad de Mendoza.
Nicolás Cheetham. Redacción Puntal
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-Voy a contar lo que está haciendo el grupo en general. También haré referencia a lo que Afulic está apoyando de manera directa. El equipo del Instituto Leloir trabaja sobre tres áreas primordiales: inmunoterapia, nanomedicina y medicina de precisión. En los tres casos se apunta fundamentalmente al cáncer. Lo que Afulic está apoyando es todo lo que tiene que ver con la inmunoterapia que, esencialmente, consiste en generar nuevos medicamentos que ataquen al tumor y despierten una respuesta inmunológica secundaria que también esté dirigida contra dicho tumor. Se trabaja con algunos virus que provocan resfríos, cambiándoles el genoma.
-¿Cuánto tiempo hace que están trabajando con el tema?
-A lo largo de toda mi carrera. Empecé en el año 1976. He pasado por diferentes proyectos, porque la ciencia es algo muy dinámico y, muchas veces, los cambios que se dan son disruptivos y modifican temáticas por completo. En la investigación particular de la que estamos hablando, venimos trabajando desde el año 2000. Afulic se incorporó en 2002. Sin embargo, en lo que respecta a los virus que mencioné con relación a la inmunoterapia, empezamos a tener los primeros resultados en 2004. Hace más de 10 años que venimos trabajando con los virus, modificándolos y combinándolos con quimioterapia y hormonoterapia para dar las mejores alternativas en términos de eficacia y, obviamente, disminuir la toxicidad de los tratamientos.
-Hay algunos científicos que aseguran que no se puede pensar en la cura del cáncer. Es decir, que lo que se puede es aspirar a que el cáncer se vuelva una enfermedad crónica, ¿cuál es la teoría que usted abona?
-En esencia, hay ciertos tipos de cánceres que se curan. Algunos tratamientos que inicialmente se probaron en diferentes tipos de cáncer hoy resultan ser efectivos en algunos en particular, como el caso del cáncer de testículo o cierto tipo de cáncer de sangre. También es real que han aparecido nuevos medicamentos relacionados con la inmunoterapia que prolongan la vida en los cánceres más complejos, como el de pulmón, en los que, hasta antes de su existencia, la sobrevida era de apenas unos meses. La estrategia terapéutica que nosotros usamos apunta a la cura del cáncer. Es bastante arriesgado lo que digo, pero me refiero a que apuntamos a eso. No estoy diciendo que lo vamos a curar.
-¿Cuál es la particularidad?
-En la inmunoterapia, los anticuerpos están dirigidos contra blancos terapéuticos muy específicos. Entonces, lo que termina ocurriendo es que las células que no son blancos de este tratamiento son las que finalmente terminan generando la reaparición de la enfermedad. En nuestro caso, los virus que utilizamos atacan a todo el tumor. Es decir, de acuerdo a cómo los hemos diseñado, atacan la esencia misma del tumor y no sólo las células malignas. Se avanza también sobre las células de sostén y, por lo tanto, a toda la masa tumoral. La medicina de precisión es un concepto extraordinario, pero el problema que tiene es que, en términos terapéuticos, hace blanco en algunos tipos celulares específicos que son los que resultan más sensibles al medicamento que se está ofreciendo. Los virus que nosotros utilizamos atacan a la totalidad del tumor.
-¿Presenta dificultades el sistema que ustedes trabajan?
-El virus tiene un problema que está vinculado al hecho de hacer que llegue a la totalidad del tumor, que atraviese las barreras que el tumor genera y a la metástasis, atravesando los vasos sanguíneos. Otra de las dificultades de los virus es que el sistema inmune los neutraliza. Entonces, por un lado, el sistema inmune es extraordinario, ya que genera una respuesta secundaria estimulada por el virus. Sin embargo, esa situación hace que el mismo virus tenga muy poco tiempo para actuar (sobre el tumor), debido a que, como dije, es neutralizado por el sistema inmunológico al estar en la sangre y ser reconocido como algo usual. De esta manera, nuestro equipo, con el apoyo de Afulic, se encuentra trabajando para resolver estos problemas.
-¿Se puede poner un plazo para alcanzar el objetivo final (la cura del cáncer)?
-No se puede poner un plazo con relación a la cura del cáncer. No sabemos en qué momento todo lo que está haciendo el sistema científico a nivel mundial va a terminar por curar a los más de cien tipos de cánceres que hay. Lo que nosotros hacemos con cada proyecto es establecer una inversión de dinero, un período de tiempo y el alcance de hitos. Nuestra idea puede fallar, pero, si eso ocurre, vamos a tener en claro el porqué y lo vamos a poder explicar. En líneas generales, nuestros proyectos siguen esos tres criterios. El problema es que, por lo general, no tenemos los recursos financieros necesarios para hacer todo lo que nosotros queremos. No nos alcanza y, muchas veces, también tenemos dificultades con los recursos humanos. Es decir, con gente que está en el grupo y que termina su estadía en el laboratorio y no la podemos retener porque no tenemos los fondos necesarios para acerlo.
-Teniendo en cuenta que todas las familias tienen a por lo menos un integrante que ha sufrido las consecuencias del cáncer, ¿cómo hacen los científicos que están investigando la cura de la enfermedad para no sentirse presionados ante la expectativa que tiene puesta la sociedad en ellos?
-No es fácil, porque no es algo que pase únicamente en la sociedad. Me ha tocado en mi familia, con familiares muy cercanos. La forma que nosotros encontramos es que, a diferencia de la mayor parte de las investigaciones, hacemos una investigación traslacional. Históricamente se habló de investigación básica, que es la que se hacía dentro de las instituciones académicas, y de investigación aplicada, que es la que se implementaba en los pacientes de los hospitales. La investigación traslacional, que es la que nosotros aplicamos, trabaja codo a codo con los médicos. De esta forma, apenas tenemos la posibilidad de trasladar algo que puede ser útil para el paciente, lo hacemos.
-¿Trabajan con hospitales en Capital Federal?
-Sí, trabajamos con distintos hospitales de Buenos Aires. Hemos licenciado nuestras patentes a empresas que hoy están avanzando en la realización de un ensayo clínico en seres humanos en cáncer ginecológico. Así, la manera que nosotros tenemos para lidiar con la presión por investigar sobre el cáncer es tratar de llegar a la concreción de aquellos desarrollos que pensamos que pueden ser útiles desde lo terapéutico, el diagnóstico o el pronóstico. Históricamente, el científico veía la publicación del artículo científico como un fin en sí mismo. Ahora, muchos científicos, no sólo yo, tanto en Argentina como en el mundo, han cambiado su cabeza y ven a la publicación del artículo científico como un hito, es decir, como la manera en la que la sociedad y sus pares toman conocimiento de lo que se está haciendo y siguen adelante. Por eso, nosotros hemos establecido convenios con los hospitales para llevar nuestros desarrollos a la gente lo más rápido posible. De hecho, en nuestro equipo hay cuatro médicos trabajando dentro del laboratorio.
Agenda de eventos
El próximo sábado 13 de abril se desarrollará la gala solidaria de Afulic, en la que estará presente el doctor Osvaldo Podhajcer. El evento será conducido por el periodista Mario Massaccesi y la actriz Eugenia Tobal. Habrá shows y se realizarán sorteos.
Antes, el viernes 12, en una actividad organizada por la Universidad de Mendoza Sede Río Cuarto y Afulic, tendrá lugar una conferencia bajo el título “Hablemos de cáncer: investigación y prevención”.
En la oportunidad, estarán Javier Alaniz y Víctor Martín José, de la Facultad de Ciencias de la Salud de la UM Sede Río Cuarto, y Osvaldo Podhajcer.
Será en el edificio de Hipólito Yrigoyen y Belgrano. Es necesario inscribirse con anticipación en la sede de la Universidad de Mendoza.
Nicolás Cheetham. Redacción Puntal

